La historia, buena.
Las descripciones, abundantes, excesivas, pero buenas.
El horror, fuerte, grotesco; bueno. Lo mejor que tiene la novela. Aunque tampoco sorprende, es justo lo que te esperarías al tomar una novela de este género.
Los personajes... fatales. Lo peor. Insípidos. Planos. Sin gracia. Cómo me dolieron... daban para mucho.
La historia, pienso, hubiera sido la misma con o sin saber por qué, de dónde y quiénes son.
Como dijeran en el teatro. Fueron nada más que un simple árbol.
El estilo, en lo personal, fue horrible. No llegué a acostumbrarme a él.
Los diálogos, aberrantes. Rígidos. Insustanciales. Me parecía estar leyendo un mal guión. Al punto de parecerme absurdo. (No sé si arreglando eso, la impresión que me dejaron los personajes hubiera cambiado, no lo sé).
La verdad es que, por el puntaje que le han dado a esta novela, esperaba algo mejor.
Fue más descripción que novela.
Me costó mucho terminarla. Tanta descripción cansa. No mantiene ni emociona.
Lo leí completo porque esperaba más, acostumbrarme al estilo del autor primeramente, después, disfrutar la historia, la lectura, pero nada.
Con cada diálogo me gustaba menos.
Y repito, había mucho potencial aquí. El autor "describe" bien. Narra bien. Pero hasta ahí. Eso era todo. Páginas y páginas de buena descripción, buena narración y pésimos personajes, diálogos aberrantes. Robotizados.
YO -
ASÍ -
NO PUEDO. :(
-Yo.