Un secreto del pasado ha regresado para atormentar a la famosa escritora hispanofrancesa Alice Leclerc. Algo horrible sucedió en Biarritz hace diez años, en medio de una investigación extraoficial realizada por quien entonces era su prometido, el agente de la Gendarmerie Kevin Girard. Las secuelas de aquel caso nunca cicatrizaron.
En el Centro Penitenciario de Zuera, en Aragón, una mujer agota las últimas semanas de prisión preventiva antes de que se celebre su juicio: Ana Castán, quien probablemente sea la presa más famosa del país. Sobre ella pesa la acusación de haber cometido los sangrientos crímenes que sacudieron la localidad pirenaica de As Boiras un año atrás, donde la intervención de Alice Leclerc fue vital para lograr su detención.
Lo que nadie sospecha es que Ana es la única persona que puede ayudar a Alice a cerrar, de una vez por todas, el círculo de lo que ocurrió en Biarritz. Quienes una vez fueron amigas íntimas están condenadas a volver a entenderse.
Una novela negra ágil, intrigante, oscura y adictiva.
Capítulos cortos cargados de tensión que hacen imposible dejar de leer desde el inicio.
Dos líneas temporales: el presente, que gira en torno a Ana, y el pasado, centrado en la desaparición de unas jóvenes en Biarritz.
Las tramas se entrelazan hasta llegar a un final inesperado. El epílogo nos da a entender que podría haber una nueva novela, algo que esperamos con ganas.
Algunos personajes ya aparecen en *Pirineo Noir*, y la historia está conectada con aquella, por lo que es recomendable leerlas en orden. Se pueden leer por separado, pero se revelan detalles importantes de la trama anterior.
Agradezco a la autora y a la editorial el envío del ejemplar.
“Esa sed que sube como un incendio, empieza con una chispa, quizá un simple pensamiento, y de pronto todo lo demás se desvanece. Solo queda el ansia, el deseo de ver cómo la vida se apaga entre tus manos, por tus manos. No es rabia, tampoco es venganza, es otra cosa. Es fiebre.”
⭐️ 4 / 5