En primer lugar, debo decir que tanto Iván Vargas como Rubén Uría son dos periodistas a los que respeto y con quienes simpatizo.
Mi valoración se centra exclusivamente en el libro.
Es una recopilación de pasajes muy breves, sin orden alguno. La escritura es bastante repetitiva y poco interesante, sin profundizar en absolutamente nada. Si eres aficionado al Atleti como yo, es probable que ya conozcas todas las anécdotas que cuentan.