Spanish comic book artist and writer. Born in Barcelona, he is the creator of several comic book series, the most famous of which is Mortadelo y Filemón.
He worked in a bank while publishing his first drawings before dedicating himself fully to his craft in 1957. A year later, Mortadelo y Filemón appeared for the first time in the publication Pulgarcito. Subsequently, Ibáñez created several other characters. Since 1988, he has drawn six new Mortadelo y Filemón albums a year, many of which incorporate issues of the day.
In 1994, he received the Grand Prize of the Salón del Cómic de Barcelona and in 2001 he was awarded with the Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes ("Gold Medal for Contributions to the Fine Arts"). He received the "Premios Notario del Humor" 2008 from the University of Alicante.
Bueno, claramente, estas no son las mejores historietas de Mortadelo y Filemón, pero sí que son las más históricas, el principio del mito. El origen de la serie de cómic más popular de la historia de España con mucha diferencia sobre sus competidoras.
Aunque yo sea más de Vázquez, el talento de Ibáñez es indiscutible, a pesar de que en estas historias, todavía fuera en busca de un estilo. Sus personajes todavía no son complementarios en su estupidez, sino que se definen como contrapuntos el uno del otro: Mortadelo es alto y Filemón, bajo. El uno es servil, y el otro mandón. Uno viste de negro (casi) riguroso, y el otro luce diversos atuendos. Uno es calvo y el otro... bueno, tiene dos pelos. Eso sí, los dos son absolutamente inútiles para cualquier cosa que se propongan hacer, no solo para resolver casos, sino para todo en general. Aún faltarán años para que los contraten en la TIA, pero uno se pregunta por qué alguien querría contar con los servicios de semejantes percebes, como se llamarían ellos mismos entre sí, aunque, claro, si se tiene en cuenta que ahí trabaja también el profesor Bacterio...
En fin, una joya de valor histórico elevadísimo y, por qué no decirlo, muy divertida en general. No llega a los excelsos momentos de los mejores casos del dúo (Valor y al toro, La máquina del cambiazo, El caso del bacalao...), pero Ibáñez ya hace gala de un muy buen nivel a los pocos números. A ver si sacan más, aunque hasta 1969, fecha en la que se unen por fin a la TIA, quedan tropecientos episodios...
Nostalgia pura y dura... Recopilar los inicios del maestro que nos inició a muchos de nosotros no sólo en los cómics, sino casi hasta en la misma literatura, es algo que pica por dentro. Claro, como su propio nombre indica, son los inicios, y eso se nota, máxime cuando se percibe casi la evolución del estilo en cada página, se pueden ver los recursos que se usaban en la época para impactarnos con los gags, y se siente esa magia que Ibáñez siempre tuvo para atraernos frente a otros grandes del momento. El texto explicativo es muy adecuado y nos lleva a fijarnos un poco más en esos detalles, y aunque las situaciones (porque en ese momento, no se necesitaba más, y todo era necesariamente blanco, bien por la falta de malicia, bien porque, en el caso de estar presente, ya había una censura encargada de darle lustre y eliminar lo que no interesara) son repetitivas, no deja de sacar una sonrisa, siempre, en alguna de las viñetas de la tira, no necesariamente sólo en el gag final, lo que puede que sea uno de los grandes méritos del autor. Nostalgia feliz, que promete una segunda parte, porque hablamos tan sólo de sus inicios, y aún hay muchas páginas más hasta que alcanzara el olimpo mediático absoluto... Necesario.
Un libro muy interesante ya que nos permite tener las 200 primeras historias de Mortadelo y Filemón ordenadas cronológicamente junto a varios textos que profundizan en la historia de esa época y en las características de dichas historias.
Un libro que todo lector de Mortadelo y Filemón debería tener ya que anteriormente estas historias han sido publicadas separadas o en diferentes formatos.