Todo novelista se topa con historias que requieren otro formato, historias que viven un número concreto de latidos, que te noquean, sorprenden y se agazapan para golpear tus emociones. Más allá de ese número específico de latidos, el relato empieza a agonizar, se diluye en un mar de palabrería que se siente como relleno. Pierde su fuerza, el impacto del puñetazo.
Estos cuentos tratan de ser justo golpes, puñetazos en torno a la muerte, al amor y la locura.
Eba Martín Muñoz (también conocida por su pseudónimo Samantha E. King) es una autora versátil que ha escrito numerosas novelas multigénero, aunque sus tres pilares son el thriller, el terror y la fantasía en todas sus vertientes. No en balde medios de comunicación como Libretería la han bautizado con el sobrenombre de «la reina del terror».
Esta autora barakaldesa ha vivido en numerosas ciudades, tanto dentro como fuera de España. Tras trece años en Madrid en los que compaginaba su labor como profesora de instituto de Lengua y Literatura castellana, de editora de Alma negra, correctora y escritora, se trasladó a La Rioja para dedicarse en exclusiva a estas dos últimas actividades.
Entre sus logros más recientes destacamos su posición como finalista del Premio Nadal 2024.
Este es mi primer libro de relatos. No sé si será una excepción en mi carrera como novelista o acabaré volviendo a pecar, pero me lo he pasado pipa creando estas historias y convirtiendo en personajes a amigos y lectores 😊.
De lo mejor que he leído en mucho tiempo. Cada historia mejor que la anterior. Te atrapan, te dejan sin respiración, alguna te obliga a releerla para poder disfrutarla completa, otras hacen que te pares y la rumies un ratito, en serio, leerlo. Es muy bueno.
Leer a Eba siempre me sorprende, sus historias son originales, frescas y adictivas. En este caso nos encontramos un libro cargado de cuentos, que como su título indica, son de distintos temas pero con la muerte, el amor o la locura como tema principal.
Estos relatos, de distinta longitud, los hay desde una página hasta los que ocupan más de cinco, se leen muy bien y demuestran, una vez más, su originalidad.
Eba sabe pasar de una historia tierna a otra que te pone los pelos de punta con un solo chasquido. Ideal para los que, como yo, llevan varias lecturas a la vez, porque son un soplo fresco entre lecturas más densas.
Sorprendentes relatos que, en algunas ocasiones, te hacen pensar si en realidad es ficción o no. Cada uno de ellos te hace sentir. Un 10 para la autora.