Con viñetas acompañadas de los textos oportunos, la autora deja testimonio de cómo vivió el confinamiento durante la pandemia. El testimonio personal lo entrelaza con los cambios producidos en su entorno próximo y lejano. Todo ello acompañado de reflexiones acerca del comportamiento humano, las reacciones que esta situación anómala provocó y las consecuencias nefastas que tuvo en diversos sectores de la sociedad, como la cultura y el arte, entre otros. La añoranza de los seres queridos, el deseo de recuperar la libertad de movimientos, las dificultades a la hora de llevar a cabo el trabajo en la enseñanza sin haber recibido directrices claras y en situaciones caóticas, la importancia de los cuidados y de la ternura... están también presentes, al igual que esos momentos de paz en que se intenta disfrutar de la belleza del paisaje y de los pequeños placeres que estaban a nuestro alcance y que con tanta sutileza deja plasmados en sus dibujos.