“No puede haber tierra, no puede haber techo, no puede haber trabajo si no tenemos paz y si destruimos el planeta. Son temas tan importantes que los pueblos y sus organizaciones de base no pueden dejar de debatir. No pueden quedar solo en manos de los dirigentes políticos. Todos los pueblos de la tierra, todos los hombres y mujeres de buena voluntad, tenemos que alzar la voz en defensa de estos dos preciosos la paz y la naturaleza”. Papa Francisco.
No había leído una encíclica hasta ahora, y ni siquiera soy creyente, pero a la muerte del Papa he sentido la curiosidad de saber qué tenía que decir, y cómo, a millones de creyentes y personas de "buena voluntad".