Se dice que cuando John F. Kennedy hizo su famosa declaración en la radio, («no preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino más bien qué puedes hacer tú por el país»), Patricia Highsmith se levantó, fue a la cocina y dio de comer a los gatos. Estos animales, que desde siempre han fascinado a hombres y mujeres de letras —la lista es inagotable, pero baste nombrar a Baudelaire, Poe, Colette, Borges, Huxley, Cortázar, Hemingway y Doris Lessing—, fueron fieles compañeros de Highsmith a lo largo de su vida. Llegó a tener seis, que dormían en su cama, se sentaban en su escritorio y fueron objeto de su obra literaria y artística de manera sostenida. Gatos es una recopilación de historias, poemas y dibujos dedicada a la relación especial que la autora mantuvo con sus felinos.
Patricia Highsmith was an American novelist who is known mainly for her psychological crime thrillers which have led to more than two dozen film adaptations over the years.
She lived with her grandmother, mother and later step-father (her mother divorced her natural father six months before 'Patsy' was born and married Stanley Highsmith) in Fort Worth before moving with her parents to New York in 1927 but returned to live with her grandmother for a year in 1933. Returning to her parents in New York, she attended public schools in New York City and later graduated from Barnard College in 1942.
Shortly after graduation her short story 'The Heroine' was published in the Harper's Bazaar magazine and it was selected as one of the 22 best stories that appeared in American magazines in 1945 and it won the O Henry award for short stories in 1946. She continued to write short stories, many of them comic book stories, and regularly earned herself a weekly $55 pay-check. During this period of her life she lived variously in New York and Mexico.
Her first suspense novel 'Strangers on a Train' published in 1950 was an immediate success with public and critics alike. The novel has been adapted for the screen three times, most notably by Alfred Hitchcock in 1951.
In 1955 her anti-hero Tom Ripley appeared in the splendid 'The Talented Mr Ripley', a book that was awarded the Grand Prix de Litterature Policiere as the best foreign mystery novel translated into French in 1957. This book, too, has been the subject of a number of film versions. Ripley appeared again in 'Ripley Under Ground' in 1970, in 'Ripley's Game' in 1974, 'The boy who Followed Ripley' in 1980 and in 'Ripley Under Water' in 1991.
Along with her acclaimed series about Ripley, she wrote 22 novels and eight short story collections plus many other short stories, often macabre, satirical or tinged with black humour. She also wrote one novel, non-mystery, under the name Claire Morgan, plus a work of non-fiction 'Plotting and Writing Suspense Fiction' and a co-written book of children's verse, 'Miranda the Panda Is on the Veranda'.
She latterly lived in England and France and was more popular in England than in her native United States. Her novel 'Deep Water', 1957, was called by the Sunday Times one of the "most brilliant analyses of psychosis in America" and Julian Symons once wrote of her "Miss Highsmith is the writer who fuses character and plot most successfully ... the most important crime novelist at present in practice." In addition, Michael Dirda observed "Europeans honoured her as a psychological novelist, part of an existentialist tradition represented by her own favorite writers, in particular Dostoevsky, Conrad, Kafka, Gide, and Camus."
She died of leukemia in Locarno, Switzerland on 4 February 1995 and her last novel, 'Small g: a Summer Idyll', was published posthumously a month later.
Aunque contiene un par de erratas y el traductor usa «obertura» como si fuera sinónimo de «apertura», como la edición es tan bonita y contiene posiblemente uno de los mejores relatos de Patricia Highsmith, «La pajarera vacía», le voy a dar cinco estrellas solo por eso. Por eso y porque GATOS.
Me compré este libro porque me gustó la portada y ya había leído varios de esta editorial que me habían molado. Fue un acierto y ha sido toda una sorpresa. Me han gustado mucho los 3 relatos. Los poemas y el ensayo me han entretenido, y me parece un buen libro para leer si eres amante de los gatos 🐈⬛
me lo regalaron por mi cumple alba y mazu (os quiero chicas!!) la verdad es que me gustó bastante, los poemas son muy cuquis y los relatos me parecieron cada uno muy únicos. es un libro cortito y muy fácil de leer, justo lo que necesitaba después de leer tanto del tfm. la autora es muy de la época, me recordó un poco con tanto gato extraño a poe. lo único que no me gustó fue que dice que a los solteranas no les gustaban los gatos y eso confirmo que no es verdad!
Me han sorprendido mucho, es de esas veces que compro un libro por la portada 🙃 y muy guay, sobretodo los relatos. El segundo me ha gustado el que más. No me los imaginaba así super diferentes entre sí. Muy mono el libro y las ilustraciones. Le doy el 4 y no 5 porque hay cosas que no he pillao del todo o se me han quedao preguntas y me ha chirriado mucho q se mencione varías veces lo de la leche pa los gatos o la crema de leche. Pero bueno lo de menos.
"Los gatos ofrecen a los escritores algo que los seres humanos no pueden ofrecer: una compañía que no es exigente ni intrusiva, tan placentera y cambiante como un mar tranquilo que apenas se mueve."
Esta ha sido, tal vez, la lectura más inesperada de todo el año. Llegó a mí a través de una publicidad en Twitter, y al ver que unía dos conceptos que jamás pensé que podrían ir juntos ("Patricia Highsmith" y "gatos"), decidí comprarlo sin dudarlo ni un instante.
No voy a engañaros: de la autora solamente he leído El talento de Mr. Ripley, pero considero que este libro es un buen ejemplo de lo que representa la prosa de Highsmith.
Cuando pienso en gatos, los asocio, sin lugar a dudas, con historias acarameladas, dulces y adorables que me hagan sentir reconfortada. Sin embargo, en este caso, nos encontramos con relatos bastante turbios, que apuntan directamente a ciertas zonas oscuras de nuestra sociedad que, quizá, preferiríamos mantener ocultas .
Sin entrar en demasiados detalles, voy a valorar brevemente los tres relatos. No incluiré comentarios sobre los poemas, ya que, sinceramente, ninguno ha logrado cautivarme; sospecho que la traducción ha podido restarles parte de su encanto. Aun así, reconozco que incluso en ellos se percibe el estilo inconfundible de la autora. Dicho esto, paso a comentar cada relato:
Algo que trajo el gato – 4 ⭐ El relato que inaugura este volumen. Refleja a la perfección el estilo narrativo de Highsmith: nos presenta a unos personajes de cierto estatus social que, en mitad de una partida de Scrabble, se enfrentan a una situación tan inesperada como inquietante: algo que ha traído el gato y que podría pertenecer a algún vecino. Me ha resultado especialmente interesante el modo en que se representa el clasismo a través de sus reacciones, destacando una cita que me dejó muy clara la clase de personas que conforma este grupo.
La mejor presa de Ming – 3 ⭐ Una historia protagonizada por un gato que se convierte en un depredador feroz para proteger a su dueña (¿o quizá a sí mismo?). Un relato más breve y menos impactante que los otros, pero con el sello moral ambiguo de la autora muy presente.
La pajarera vacía – 4,5 ⭐ Edith, la protagonista, me ha parecido una figura profundamente atormentada. Como buena alma atormentada, está corroída por la culpa. Es un relato con algunas descripciones duras y certeras sobre las relaciones románticas y los embarazos no deseados, y todo lo que estas experiencias conllevan.
En general, puedo decir que todos los relatos me han encantado. Las ilustraciones que acompañan al texto hacen que la lectura resulte aún más atractiva. Sin lugar a dudas, recomendaría este libro a quien desee iniciarse en la obra de Highsmith, ya que la aparente trivialidad de los temas y el uso del gato como figura central pueden facilitar un primer acercamiento a su narrativa de manera muy grata.
Tiene un aire retro que mientras lees percibes la historia como ambientada en otro momento y aunque de pronto nombra algo que te hace ubicar la narración en el presente (como un lavavajillas por ejemplo) rápidamente la atmósfera vintage te vuelve a envolver situando a los personajes en relatos románticos, hay algo gótico en la forma de escribir de la autora. Con la excusa de los gatos, se adentra en temas más profundos o escabrosos que los protagonistas no se atreven a nombrar. Es un libro completo con los relatos, los poemas, el ensayo y las ilustraciones, es exactamente lo que promete y te deja esa sensación parecida a contemplar tu gato, entre divertida y aterrada, porque estos pequeños demonios a los que adoramos no son ni buenos, ni malos del todo. Eso si, recomiendo esta lectura sobretodo a quien tenga o ame a los gatos y se haya tomado el tiempo suficiente en observarlos y tratarlos, porque me imagino que no se disfruta de la misma manera sin la experiencia necesaria.
«Dickenson miraba al gato como si el animal fuera a decir algo: a fin de cuentas, era él quien había descubierto los dedos. Pero el gato no dijo nada.»
los tres relatos son una maravilla; esta probadita del suspenso que caracteriza a Patricia Highsmith no pudo ser más deliciosa. qué entretenidas resultan sus tramas que tantean los límites de la moralidad, qué interesantes sus personajes escabrosos e imperfectos, qué sugestiva la presencia de estos gatos que se escurren y maúllan y revelan y observan con una agudeza algo inquietante. qué decir, la verdad es que los relatos opacan a lo demás, pero creo que todo en conjunto vale la pena. los poemas están bien; aunque son sencillos, me gustan como ejercicio de imaginación, en especial los dos últimos. el ensayo resulta hasta tierno, aunque sí me hubiera gustado que fuera más largo. y los dibujos le dan muchísima personalidad a esta edición.
«Un gato hace de una casa un hogar; un escritor no está solo con un gato, pero sí está lo bastante solo para trabajar.»
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Como el título deja claro, se trata de una colección de tres relatos, tres poemas y un ensayo alrededor de los gatos.
No me gusta la poesía y, aunque fuera así, sospecho que, traducida, pierde todo ritmo, sonoridad o musicalidad, así que no puedo decir gran cosa de esta parte. En ensayo es también bastante ligero, apenas unas pocas reflexiones de la autora acerca de su relación con sus gatos o de cómo estos animales se adecúan a la vida de un escritor. Los relatos son, sin duda, el punto fuerte del libro. Son relatos policiacos y de misterio sencillos y amenos de leer, aunque sólo el segundo me ha gustado realmente.
Es pues, un libro de fácil lectura sencilla y entretenida que se ventila en una o dos tardes, pero que no aporta gran cosa. Lectura de verano.
Es un libro entretenido, incluso si no te gustan mucho los gatos pero sí las historias de suspense. Los tres relatos me han gustado bastante, sobretodo el segundo y el tercero. Los poemas son muy acertados cuando describen a los gatos, y el ensayo, aunque corto, muestra el amor que sentía la autora por estos animales. Los dibujos dan mal rollo, pero supongo que es la intención. Me gusta que sean de la propia autora y que los hallan incluido.
lo lei en una sola tarde y fue increíble. en los tres relatos los gatos parecen ser acompañantes de la trama y sin embargo son los que terminan desencadenando el caos, por así decirlo. pero nunca dejan de ser simples expectadores de la torpeza humana y por supuesto de la maldad de la que somos capaces. las consecuencias al fin y al cabo son resultado de acciones humanas, del revoltijo de ellas.
Un libro muy divertido lleno de gatetes con la impronta de Highsmith (vamos que hay gente oscura y mala de por medio). En la edición hay varias faltas de ortografía y mira, por ahí no paso.