Enero de 2015. Antonio tiene treinta y cuatro años, comparte piso con dos amigos y se gana la vida pinchando en locales nocturnos de Madrid. Es hijo de su tiempo y, como tal, padece el trastorno que provoca nacer en la era analógica y convertirse en adulto en formato digital. No escapa de la precariedad a la que se ven abocados los millennials, de la crónica frustración por todas las promesas vitales desatendidas ni de la dictadura de la dopamina. Vive sumido en una espiral de relaciones inmediatas, múltiples, superpuestas, resultado de meticulosas pesquisas en Tinder, y sin visos de cuajar en un vínculo más profundo. En este nítido retrato generacional, el convulso presente se mezcla con un pasado protagonizado por Nina, ex de Antonio y único punto fijo en su vida, a la que ni puede ni quiere olvidar. Marcada por el ritmo de una banda sonora que engloba grupos como Pixies, The Killers, Arctic Monkeys o Los Planetas, esta novela conforma un sarcástico relato de lo que es el amor y sus sucedáneos tras la aparición de Internet.
La historia del amor de nuestros días contada con humor inteligente. Si bien a veces matarías al narrador, tiene un punto de ternura que lo redime y demuestra honestidad al poner en boca de los personajes femeninos palabras que lo enfrentan a sus propios defectos. Divertida, bien escrita pero se lee con rapidez.
“El 21 de octubre de 2016 recibo un regalo a domicilio. Es una libreta Moleskine negra, sobria. La hojeo, paso las hojas, quiero decir, y encuentro una notita:
Patricia Highsmith decía que todo escritor debería llevar una libreta a mano porque nunca se sabe dónde te puede asaltar la musa. Tú, afortunadamente, eres un chico del siglo XX y no vas con tablets por la vida. Espero que te sirva para algún relato. Felices 35, escritor”.
Me he reído mucho con este libro y a la vez me han entrado ganas de llorar. La falta de responsabilidad afectiva del protagonista y su búsqueda constante de placer inmediato retratan muy bien parte de la sociedad de hoy día. Y digo parte porque todavía tengo esperanza de que no todo el mundo acabe funcionando en el amor/ las relaciones como los personajes del libro. Eso sí, la playlist del libro un 10.
Relata lo que hemos vivido muchas/os en estos últimos años, sin mucha moralina, sorprendentemente. Personajes redondos, nada a acartonados. Aparentemente frívolo, pero subyace una mirada lúcida y profunda
mira, yo entiendo que esta es una historia sarcástica y toda la movida, pero no he aguantado al protagonista en ningún momento… de hecho me ha hecho odiar aún más a los hombres !! se me ha hecho larguísimo fr