Un mundo oscuro y repetitivo, opreso y asfixiante. La mar viene y va, presenta bahías y ensenadas, extensas e infinitas playas, estrechos y escarpados fiordos. Esto, en cuanto al ritmo, al rumor que desprenden los textos. Pero mar adentro, en la inmensidad, siempre se encuentra el riesgo: el mar es el mar, y cabe en la cajuela, se hincha y duele en los golpes y vejaciones, en las múltiples formas —todas avasallantes y humillantes— de la violación. Oscuro es el laberinto por dentro y por fuera; negra es la puerta, y negra también la habitación tras ella, la azotea, el baño, la bodega, el camino, el desierto, la ciudad, la fosa. Silvia Eugenia Castillero, en Después, seguía la muerte, nos pone frente al muro, nos coloca en el amasijo de las muchas historias que se van despojando de anécdotas y particularidades a fuerza de confesarlas para revelarse en un solo cable de acero, en una cuerda, mordaza, cinta canela. El silencio no tiene cabida y los murmullos, como hervidero, nos atosigan y escaldan. Después, seguía la muerte es un libro hosco. Una voz que se descompone y alarga en la resonancia de sus ecos. Una imagen que se desbarata. La crónica de un tiempo que se cae a pedazos. (José Javier Villarreal)
Nació en la Ciudad de México, el 13 de noviembre de 1963. Ensayista y poeta. Estudió la licenciatura en Letras en la Universidad de Guadalajara, y posteriormente un doctorado en Letras Hispanoamericanas en la Universidad Sorbonne Nouvelle de París. Colaboradora de Caravelle, Comala, El Cocodrilo Poeta, La Jornada Semanal, La Culebra, Periódico de Poesía, Revista de la Universidad de Guadalajara y Tierra Adentro, entre otras. Ha sido becaria del FONCA en los períodos 93-94 y 98-99. En 2000 obtuvo la beca de estancia para traductores, otorgada por el Ministerio de Cultura de Francia, para traducir una muestra de Nueva Poesía Francesa, de próxima aparición. Premio de Poesía ASPA de México 1984. Primer Lugar en el Certamen Internacional de Literatura Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz 2011 por En un laúd la catedral. Miembro del SNCA. Actualmente es directora de la revista literaria Luvina, de la Universidad de Guadalajara.
Un libro que debe leerse desde el dolor, la memoria, pero también desde la resistencia y el poder. Aunque su contenido pareciera inofensivo, cada prosa/poema es capaz de hacerte sentir el aire helado en los huesos. Como se narra durante ‘Teresa’: “inventaba la escritura para desaparecer”, aunque me parece que en este libro, los ecos de quienes vivieron nos persiguen.