Olivia Pérez no está pasando su mejor momento. Después de una ruptura amorosa, de varias mudanzas y de cambiar de trabajo, tiene que adaptarse a todo lo nuevo que hay en su vida y César Valverde, el arrogante redactor de Deportes del periódico en el que escribe, no le está poniendo las cosas precisamente fáciles.
Antes de darse cuenta, está sumergida en una apuesta con César que les obliga a pasar más tiempo juntos del que a ella le gustaría. Lo que pensaba que sería una experiencia horrible se convierte en una cita que Olivia espera y disfruta, a pesar de que él no siempre se lo pone fácil.
¿Será capaz Olivia de desentrañar todos los secretos de César? ¿Podrá afrontarlos si llega a hacerlo?
Begoña F. Baílez nació en Alcoy (Alicante) y es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Ha trabajado en varios medios digitales e impresos de ámbito nacional escribiendo sobre música, literatura, series o viajes. Le encanta leer novela romántica, histórica y policíaca. Ha participado en la antología Vagón 13 (Akane Editorial). Es autora de la bilogía En las pistas (Secreto en las pistas y Reencuentro en las pistas), Más allá de la ficción, Diario de una periodista y Horneando la Navidad con Ediciones Kiwi.
Vale, os traigo una historia que no es lo que parecía… Yo venía buscando una rom-com con líos de oficina y me he encontrado con una novela romántica con mucha reivindicación, reflexiones sobre el mundo del periodismo y dardos envenenados (de esos que pican pero tienen razón). Nuestra prota, Olivia, es periodista cultural, viene de una buena racha de dramas (ruptura, mudanzas, cambio de ciudad… lo típico cuando la vida decide ponerse en modo tormenta), pero ahora parece que va cogiendo ritmo. En la redacción se cruza con César, redactor de deportes, al que todas ven como un encanto, pero Olivia… no tanto. Vamos, que lo suyo empieza con más tensión que la impresora de la oficina un lunes. ¿Solución? Una apuesta que los obliga a pasar tiempo juntos. Y ya sabéis: tanto roce, tanto pique… pues pasa lo que pasa. Lo mejor para mí: César. Misterioso, reservado y con ese rollo de que no sabes qué piensa pero quieres averiguarlo. Y también me ha flipado cómo la autora refleja lo que es trabajar en una redacción real. Se nota que sabe de lo que habla (y que no tiene pelos en la lengua). ¿Lo menos? En algunos momentos me ha resultado repetitivo, y esa crítica constante, aunque necesaria, ha llegado a saturarme un poco. Además, que esté narrado en tercera persona me ha hecho conectar menos con Olivia. En primera creo que habría tenido otro ritmo, más frescura. Pero eso ya es gusto personal.
Diario de una periodista me ha gustado, pero no ha conseguido enamorarme del todo. ¿Lo recomiendo? Sí, pero con matices.
Debo de reconocer que tenía las expectativas muy altas con este libro: un romance en el mundo del periodismo, una protagonista que empieza de cero y una dinámica de enemies to lovers. Y aunque la historia me ha entretenido, no he conseguido conectar del todo con Olivia, y creo que en gran parte ha sido por la narración en tercera persona. También porque algunos personajes secundarios quedan un poco planos (salvo Candela, que es un show y me ha encantado).
Olivia empieza un nuevo trabajo en la sección de Cultura de un periódico, mientras intenta recomponer su vida tras una ruptura y una mudanza. En su camino se cruza César, redactor de Deportes, borde y con fama de difícil. Entre piques, roces y una apuesta inesperada, la tensión entre ambos crece. Pero César guarda secretos, y Olivia no está segura de si vale la pena volver a arriesgar su corazón.
Diario de una periodista tiene todos los ingredientes para ser una historia adictiva: redacción, tensiones, amor, s3xo y momentos que te sacan una sonrisa. A mí me ha fallado un poco el estilo narrativo, pero si te gustan los romances con enemigos que se atraen, periodismo y salseo, dale una oportunidad. Es una historia fresca, con toques muy actuales y bastante representación.
"Diario de una periodista" nos presenta a Olivia, periodista cultural y a César redactor en la sección de deportes. Ambos se apuestan algo y deberán luchar por ganar dicha apuesta. Además de que tenía pinta de rom-com con un romance de oficina y resulta ser todo lo contrario. Esta novela es un gran descubrimiento. El estilo es cuidado como en sus libros anteriores, además de estar lleno de reivindicaciones. Una de las tramas principales es el crecimiento personal. Hay continuas reflexiones y críticas al mundo del periodismo, a veces desmesuradas... Eso quizás es lo que menos he disfrutado y lo que más ha sido el personaje de César. Es un chico reservado con un secreto que te mueres por conocer...
Lo más bonito de la novela es la edición especial con los cantos pintados. Porque Ediciones Kiwi nos da lo que queremos los lectores.
Una historia fresca,divertida,sorprendente,especial,adictiva y que no podrás soltar. Vamos a conocer a Olivia,una periodista cultural,su vida últimamente ha sido una locura,ruptura,mudanza,cambio de ciudad,pero todo poco a poco parece que todo va cambiando y mejorando en su camino. Cesar es periodista deportivo,a todo el mundo le encanta,misterioso,reservado, intrigante,consigue sorprenderte y que nunca sepas que piensa. Cuando se conocen no se soportan,pero una apuesta lo cambia todo,dándonos unos momentos maravillosos y mucho salseo. Una historia llena de amor,risas,sorpresas,reivindicaciones y criticas del mundo periodístico,momentos spicy,crecimiento personal,momentos más tiernos. Una historia para disfrutar y para dejar que te sorprenda y que te enamoré.
Vale, yo pensaba que me iba a encontrar salseo de oficina y no ha sido así pero oye, not bad. La verdad es que el salseo ha venido en la parte editorial (en un periódico, no de libros); la historia estaba llena de los entresijos de este mundillo y se nota que la aurora sabe de lo que habla. No he llegado a empatizar 100% con Olivia, pero creo que ha sido por la narración en tercera persona. Aún así, sí que me ha gustado mucho César y, por supuesto, la apuesta que da comienzo a toda la historia entre ambos y conocer más sobre algunos aspectos del periodismo.
No me voló la cabeza pero, debo de admitir que, hubo unos pasajes que lograron acongojarme. La historia es original aunque, a juzgar por el título, no lo parezca y trata temas muy interesantes. Me costó engancharme con la lectura en un principio pero, una vez entrada en ella, me costó largar el libro.
Hoy os traigo mis impresiones sobre Diario de una periodista, una lectura que me ha dejado sensaciones encontradas. Begoña F. Bailez nos sumerge en el mundo de Olivia, una joven periodista que navega entre ambiciones, miedos y contradicciones en su día a día profesional y personal. La narrativa ágil y cercana de la autora hace que la historia se lea prácticamente de una sentada, con capítulos cortos que invitan a seguir leyendo.
Sin embargo, he de confesar que no he logrado empatizar con Olivia. Sus decisiones, su manera de enfrentar los conflictos y ciertos comportamientos me resultaron poco creíbles y, en ocasiones, frustrantes. A pesar de ser el eje de la novela, me ha costado conectar con ella en un plano emocional.
Por el contrario, César ha sido mi personaje favorito. Su evolución, su carisma y su manera de apoyar (o confrontar) a Olivia me parecieron lo más auténtico y sólido de la historia. Cada vez que aparecía en escena, lograba aportar matices y profundidad a la trama que, en mi opinión, elevaban muchísimo el nivel del libro.
En resumen: Diario de una periodista es una lectura entretenida, ideal si buscas una historia ligera sobre la vida moderna, el crecimiento personal y las relaciones en el entorno laboral. A pesar de mis dificultades para conectar con su protagonista, agradezco la sinceridad del relato y la facilidad con la que la autora logra atraparte.
¿Lo recomiendo? Sí, pero con matices.
¿Ya lo leíste? ¡Cuéntame qué te pareció y si también te enamoraste de César como yo!
Leer a Begoña siempre es un placer y es que sus historias tienen todo lo que me apasiona: reivindicación, visibilidad, representación LGBT, personajes reales y una trama que te engancha desde la primera página
En este nuevo libro, me he sentido muy, pero que muy representada con la protagonista, tanto con su personalidad, como con su vida, su cuerpo y su profesión y eso es de agradecer porque encantada de que cada vez más haya personajes femeninos con cuerpos no normativos y pertenecientes al colectivo
Un libro ligero, que te hará reír y disfrutar y el cual no vas a poder soltar hasta acabarlo