"Me miré el pie maltrecho y suspiré. Las heridas en el corazón de mi señora sangraban más que cualquier uña levantada. Supongo que persistía por Fanny, por darle una familia, pero en las cartas se intuía algo más, algo visceral y rebelde, algo unido a la idea de Mary W. sobre lo cruel que era el mundo para las mujeres. Yo la entendía, me había engañado con Jean Pierre sabiendo que no me quería. Superarían otras sociedades, en el futuro, el maltrato que nosotras recibíamos? Nos sabrían amar de otro modo, a las mujeres del mañana? Y nosotras, lo viviríamos con menos dolor? Mary W. creía que sí, y trabajaba sin descanso para ello".
Wollstonecraft, El principio siempre es hoy es una entretenidísima novela de fantasía y aventuras protagonizada por la famosa. escritora feminista Mary Wollstonecraft, que junto a la niñera de su hija Fanny, Margueritte, vivirá en carne propia cómo se las gastan los seres mitológicos nórdicos.
En 1795 la escritora y filósofa británica Mary Wollstonecraft, autora de Vindicación de los derechos de la mujer, se halla en el París de la Revolución francesa escribiendo una crónica y cuidando como puede de su recién nacida, Fanny, fruto de su relación con el aventurero y hombre de negocios estadounidense Gilbert Imlay. Por una serie de catastróficas desdichas, se tropieza en plena calle con la joven Margueritte, que está ya hasta la peineta del hambre y de las fatigas que le hace pasar su novio. Mary W., en un arranque de solidaridad con la muchacha, la contrata como niñera y se la lleva a Inglaterra, donde espera que Imlay la reciba con los brazos abiertos y vivan en paz y harmonía como una familia. Poco sabía la futura madre de Mary Shelley (autora de Frankenstein) que Imlay estaba más preocupado por la pérdida de un barco cargado de plata que de ella o su hija. Cuando Mary W. se entera de la historia del barco, planea con Margueritte dirigirse a Suecia y Noruega para recuperar no sólo la plata, si no también el amor de Imlay. Y de paso, quitarse de encima una pequeña maldición en forma de colgante, regalo del pintor Fuseli. La de situaciones que pasan este par entre ritos pseudosatánicos, cementerios de sueños, leyendas nórdicas y profecías, es increíble.