Pese a ser un libro centrado en lo que pudo haber sido y no se consiguió, una visión que puede suscitar melancolía, a mí me ha generado mucha esperanza.
Es imprescindible conocer y disgregar esta parte de la historia no tan conocida. Necesitamos la profundidad analitica con la que se ha trabajado este libro para seguir erosionando (o comenzar a hacerlo), los pilares que apuntalaron la democracia burguesa tras el fin de la dictadura franquista. Por ello investigaciones como estás son fundamentales.
"Aunque la clase obrera haya desaparecido como actor político y sujeto histórico, la pobreza, las desigualdades y las injusticias persisten en el mundo. Nos enfrentamos a una profunda crisis social, ecológica y bélica, cuyas dimensiones aún no logramos comprender por completo. Por lo tanto, todavía hoy, sobran las razones para atreverse a luchar"