¡QUÉ MARAVILLA DE LIBRO! No me voy a cansar de recomendarlo. Una primera parte donde conocemos las vidas de Tamo, Arabia y Estefanía, en capítulos que van alternando entre cada una de ellas, que te hace querer leer sin parar para poder llegar al capítulo donde seguir la vida de cada una de las tres. Nos presenta a tres jóvenes con vidas muy complicadas, cada una con su realidad social y familiar, pero todas con un nexo común, vulnerables. Y en esta primera parte vivimos esta presentación, así como el amor que comienzan a conocer las tres, y que las lleva a un destino común, ese miedo porque algo que no quieren salga a la luz.
Una segunda parte donde se centra en las madres, en como viven ellas esa realidad social, y como hacen todo lo posible para sacar adelantes a sus familias en realidades culturales diferentes, pero todas con un nexo en común, el amor por sus hijas. También aparece más a fondo la vida de una profesora maravillosa como es Inés, que se involucra con su alumnado y que intenta ayudar en todo lo que puede a Tamo. Otro tema tan importante que se toca en este libro: la educación. No solo de los maestros reflejado aquí en Inés, sino también en la educación que se dan a las adolescentes en sus familias y como esto puede afectar a su desarrollo.
Y para terminar, cuando el libro ya era sobresaliente, una tercera parte thrilleriana, llena de emoción y de giros, para cerrar con matrícula una historia dura pero que a la vez no puede ser más tierna y emotiva.
En definitiva, no lo puedo recomendar más. Me parece maravillosa la forma de narrar de la autora, la vida de las tres protagonistas con todo su fondo detrás tanto cultural, como familiar y social, el papel de la profesora Inés, el entorno especialmente de las madres de las niñas con todo lo que tienen que soportar en sus espaldas, el peligro de las redes sociales y la inteligencia artificial y todo vamos. Maravillosa la historia de principio a fin.
PD. Pese a ser una historia dura, os recomiendo tener preparadas magdalenas de todos los sabores por si os da algún antojo.
Podéis ver una opinión más completa en el video publicado tanto en mi cuenta de Instagram como en la de TikTok: Leercomoformadevida.
Frases destacadas.
“Sus logros eran más llamativos cuando te detenías a analizar su pasado, que arrastraba complicaciones hasta su presente y le dibujaba en los pies una realidad injusta, inmersa en una sociedad que prefería mirar hacia otro lado”.
“Mamá, escúchame. Tu no estás pidiendo limosna, estás intentado sobrevivir. Yo nunca me avergonzaría de ti; todo lo contrario, no puedo estar más orgullosa. Eres capaz de hacer cualquier cosa por sacarnos adelante”.
“Cuando estoy en Marruecos, me perciben como si fuera extrajera, y aquí siempre seré de otra cultura. Vivo entre dos mundos y no siento que tenga especio para empezar una relación en ninguno de los dos”
“Siempre he confiado más en las acciones que en las palabras. Las palabras me parecen contenedores vacíos que se pueden llenar de mentiras o de sentimientos inventados. En cambio, las acciones son evaluables, te proporcionan argumentos para formarte una opinión certera de alguien”.
“Entré en ese círculo en que dependías de la persona que te regalaba la felicidad y te la robaba sin que pudieras hacer nada. Tu estado de ánimo se supeditaba a él. Si estaba contigo, eras feliz, Si reñías, sentías que no podías estar en ningún sitio y la gente te sobraba”.
“Con él aprendí que no hay nada que enganche más en esta vida que el refuerzo intermitente. Eso de ahora sí y luego no es un juego psicológico cruel que tritura tus sentimientos para luego poner tu autoestima a sus pies”
“Allí aprendí que la vida era tener a escasos metros la libertad más absoluta, pero sentirte en cautiverio por los errores cometidos”
“Las habían escogido por considerarlas vulnerables. Almas débiles fáciles de dañar. Y ese había sido su error. La verdadera vulnerabilidad no la sufrían ellas. Era mucho más frágil quien estaba rodeado de personas que tenían esa falta de capacidad para empatizar, para amar, para cuidar a los demás”.