Disney ha dañado mucho mi cabeza(?). Claramente no esperaba que el cuento original de La Bella y la Bestia se pareciera mucho a la película de Disney, pero aún así es rarísimo ver que son tan diferentes.
En este cuento, Bella es hija de un gran mercader que ha ido perdiendo su fortuna. Además, no sólo tiene dos hermanas, sino también tres hermanos, detalle que nunca había leído en otras versiones. Eventualmente, cuando el mercader debe irse en un viaje, sus dos hijas vanidosas le piden que les traiga vestidos y joyas, mientras que Bella le dice que le regale una rosa. Al término de su viaje, el mercader tiene todo menos la rosa y por eso para en un castillo a refugiarse y dormir. Allí encuentra una rosa, la arranca y, cuando se la va a llevar, aparece una gran Bestia que le dice que puede volver a su casa, pero que una de sus hijas debe volver al castillo como rehén para pagar la afrenta que le ha hecho al robarle la rosa. Y, bueno, todos sabemos cómo sigue esta historia: Bella va al castillo, conoce a la Bestia, la odia, se va un tiempo, vuelve, habla con la Bestia, ve su belleza interior, lo ama y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Digamos que la esencia del cuento original sí que se siente en la peli de Disney a pesar de los muebles parlantes, de las canciones y de todo lo demás que le agregan. Fue bonito leer la versión original del cuento que inspiró mi película favorita de Disney, pero, aún así... ¡prefiero la película! Jajaja.