No me esperaba para nada la temática de esta novela gráfica porque me mantengo fiel a mi convicción de no leer las sinopsis de los libros enteras para evitar ponerme prejuiciosa, o crearme altas expectativas que no se acaban cumpliendo. Muchas veces sale bien pero otras muchas mal, esta vez en cambio ha sido algo neutral.
Para empezar, el estilo pictórico de Sebas Martin en general me ha gustado y me ha parecido bastante acertado para la época histórica en la que se ambienta la novela y la temática. Pero no ha sido como con otras que tengo en la estantería que me han removido algo por dentro y ya comienzo la lectura totalmente sesgada y con las pupilas desorbitadas. Aunque en general ha estado bien, correcto, bello.
En cuanto a la historia, tengo que decir que por culpa de que la segunda frase de la sinopsis (por esto no las debería ni mirar de reojo) nombra a Federico García Lorca, y Tomaset, el protagonista, se parece bastante al escritor (en mi opinión), pensé que iba a ser una biografía. A medida que iba leyendo y veía que no se llamaba ni Federico ni Fede ni Federiquito, y que además iba a ver un recital de Lorca, caí en la cuenta. Una auténtica Sherlock.
Pero bueno, la trama me ha parecido bastante interesante la verdad. Me ha llamado la atención el desarrollo brutal que se hace de los personajes, Sebas no se ha centrado únicamente en los protagonistas, sino que todos trasmutan, evolucionan o a veces retroceden. Simplemente fan de la abuela pistolera y disgusting con el anarquista homófobo.
En resumen me ha parecido un buen libro, muy completo y también muy bien contextualizado sobre la historia de España y la historia LGTBI del siglo pasado. No le pongo las cinco estrellas por algunos detalles y también porque no me gusta que acabe justo en el golpe de Estado, aunque si no lo hiciera el autor tendría que pensar en otro título;)