La inseguridad se ha consolidado como una de las características definitorias de nuestra época. No obstante, lejos de ser un fenómeno generado por causas incontrolables, esta inseguridad está diseñada con objetivos específicos. A lo largo de la historia, se nos ha inculcado una variedad de miedos —al otro, al futuro, al cambio…— que no solo sirven para mantener el orden establecido, sino también para generar rendimiento económico a partir de ellos.
Cada una de nosotras nos vamos adaptando poco a poco a nuevas medidas de seguridad, a menudo sin cuestionar su necesidad, utilidad o incluso su efectividad. Con el tiempo, nos encontramos cada vez más inmersas en una sociedad en la que las instituciones encargadas de la seguridad se han incrementado en tamaño, extensión y rentabilidad.
Este libro, sin pretender ofrecer soluciones simplistas, busca analizar las distintas piezas que componen este sistema de seguridad con el objetivo de avanzar hacia modelos alternativos en los que la seguridad no se logre a expensas de la libertad ni de la justicia social.
Un entretenido y avispado repaso a las diferentes áreas donde la seguridad se ha instalado como negocio. Las ilustraciones del interior son desenfadadas, criticas y divertidas, acompañando eficazmente a los textos que desgranan los ejes de la política y el negocio del miedo.
Es una lectura interesante aunque esperaba un análisis más profundo de la temática. Está bien para como mínimo empezar a cuestionar las normas que nos imponen y que aceptamos sin pensar mucho en el porqué de esas normas