En el siglo XXII se han popularizado los cruceros vacacionales entre la Tierra, Marte y Júpiter. A bordo del SC Schettino, de la compañía Starliner Cruises, Durga Deckett, Jefa de Seguridad, ha de resolver un nuevo caso: el homicidio de la fastuosa, increíble, famosa y soberbia Condesa Planck -así la conocen en todos los Nodos Sociales-, multimillonaria e influencer con innumerables seguidores.
Su mejor pista es, al mismo tiempo, testigo y sospechoso: el lovebot de la difunta, Hermes Lagrange, un humanoide artificial para el placer creado por Bionic Entertainment, la empresa líder en el mercado de la biónica y la Inteligencia Artificial.
Lo que parecía ser un viaje rutinario, como tantos otros, se convierte para Durga en otro viaje, más personal. Un viaje de descubrimiento, de desvelamiento de lo que, durante toda su vida, ha creído que sustentaba su existencia, al hilo de la investigación por la muerte de la mujer más famosa de todo el Sistema Solar.
En ese viaje, Hermes será su guía y, para su sorpresa, mucho más.
Sabino Cabeza Abuín nació en Sevilla en 1965. Tras varias paradas en Salamanca, Murcia, León y Valencia, recaló en Zaragoza, donde reside desde hace veinte años. Es oficial del Ejército del Aire, Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia, y ejerce de Psicoanalista en la ciudad del Ebro. Su querencia por la ciencia ficción y la fantasía viene de lejos. Aún conserva su primer ejemplar de Veinte mil leguas de viaje submarino, y la colección de Acervo «Antología de Novelas de Anticipación» (que hurtó a su padre sin que se enterara), en la que conoció a Poul Anderson, Ray Bradbury, Philip K. Dick, Domingo Santos o José María Aroca. De aquellos tiempos son también sus primeros intentos de escritura, cuando imitaba a sus admirados Julio Verne o Tolkien. Sus influencias son incontables, aunque destaca a Ursula K. Leguin y Terry Pratchett de entre la larga lista. A sus padres debe no solo la afición a la lectura, sino también su atracción por la Astronomía. Recuerda ver junto a su madre, en el verano de 1982, todos los capítulos de «Cosmos», por lo que también se declara deudor de Carl Sagan por los tiempos de los tiempos, culpable de inocularle la fascinación por los misterios del universo. No ha dejado de escribir desde entonces, y no ha dejado de aprender desde entonces. Considera que los años te dan historia y perspectiva. Pero también que la imaginación necesita ser encendida en la niñez, y confiesa haber tenido la buena suerte de nacer en un hogar donde justamente eso le fue dado: imaginar.
El libro me ha parecido larguísimo para la trama que tiene, y es debido básicamente, a que repite conceptos y hasta charlas enteras y situaciones. Con la mitad de texto sería más ágil. He leído cosas peores por supuesto. Aun así he de decir que espero algo más de un premio literario. Para mí no es CF Hard, pese a hablar de robots e inteligencia y qué nos hace humanos, etc. El mayor peso lo tiene el misterio. En casi casi situación he sentido dejà vu porque todo me recordaba a otras historias y pelis similares. Volviendo al misterio, se retuerce mucho y se dan pistas falsas (o bien cosas que parecen un poco cogidas por los pelos, para justificar determinados asuntos). Pero bueno, se lee fácil y puede ser entretenido, aunque repito que sobran mínimo cien o doscientas páginas.
Este 2025 —aunque técnicamente fue en 2024— tuve el honor de formar parte del jurado del Premio Minotauro. No es algo que pase todos los días, por lo tanto, es de celebrar (y sentirse honrado) haber formado parte de todo esto. Tras la participación de 274 manuscritos procedentes de diferentes países —aunque como jurados solo leemos una pequeña selección—, el pasado 20 de febrero en la Torre Urquinaona de Barcelona tuvo lugar la ceremonia donde se dio a conocer la victoria de Sabino Cabeza Abuín y su novela Expediente Hermes (aunque para mi siempre será Lovebot, como se titulaba su manuscrito), un thriller de ciencia ficción en un crucero espacial, todo un misterio de habitación cerrada que incorpora elementos tecnológicos y debates filosóficos de gran actualidad a su trama.
Demasiado larga, sobre todo porque repite una y otra vez lo de los lituranos y sus normas, lo que son los bots, para que se usan, lo que pueden o no pueden hacer (una versión "actualizada" de las leyes de la robótica de Isaac Asimov), la incapacidad de amar de la protagonista, su atracción hacia el protagonista, las reuniones con diversos personajes... Una buena revisión hubiera reducido mucho las reiteraciones y, con ello, el texto, para su beneficio y el de quien lee la novela.
La mezcla entre ciencia ficción (bastante sencillita), romance y, sobre todo, el crimen y su investigacion, aunque crea una obra desigual también consigue que resulte entretenida y, a ratos incluso emotiva.
Si bien se resuelven, al menos en apariencia, las tramas principales, da la impresión de que el autor deja más que abierta la posibilidad de una continuación, en otro escenario, que hasta podria resultar interesante.
Expediente Hermes es una lectura que funciona muy bien dentro de la ciencia ficción con thriller. La investigación está muy bien trabajada y desarrollada, manteniendo el interés y haciendo que quieras seguir avanzando para descubrir qué hay detrás de todo. El ritmo acompaña y la historia se lee con facilidad, combinando intriga y elementos futuristas de forma equilibrada. Además, me han gustado mucho algunas referencias que me he ido encontrando, que suman puntos para los amantes no solo de la ciencia ficción, sino de la literatura en general. En conjunto, es una novela sólida y muy disfrutable.
Le pongo 4 estrellas 💫 por el final, que para mí sólo tiene sentido si el autor ha pensado darle continuidad. Después de tenerme engancha todo el tiempo, al final no he podido descifrar algunas de mis teorías.... Una lectura muy entretenida y recomendable.
No se si será que solo lo pienso yo, pero los Premios Minotauro son como la lotería, a veces son muy buenos y otra te dejan bastante indiferente.
Y al principio de esa novela, pensaba que serían de los que me dejan indiferente, no por el argumento, que promete mucho: Un asesinato en una crucero espacial, lleno de vips y sus robots recreacionales, y su consecuente investigación. Pero los inicios son duros y en este caso no conseguían captar mi atención. La constante repetición de conceptos y temas ha lastrado la narración. Habría que explicar al autor, que si leemos ciencia ficción, nuestra suspensión de realidad y absorción de conceptos nuevos ya está por las nubes, no hace falta repetírnoslos.
No ha sido hasta las 200 páginas finales que finalmente ha conseguido todo mi interés y me lo he acabado de golpe. Como siempre cuando la IA está de por medio, y mas, con robots, estilo replicantes, las cuestiones filosóficas asoman, ¿puede una máquina sentir? ¿puede algo creado estar vivo, tener alma?
Si parece humano, siente como un humano, piensa como un humano, se comporta como un humano...
Y como fan de este estilo de ciencia ficción, la novela no lo hace mal. Podría ir mas allá (siempre se puede), pero no está mal. Cuando iba al grano, con la investigación, con el desarrollo de personajes, con la relación entre lovebots y humanos, todo iba genial. Cuando rellenaba de paja repetitiva, no.
No conocía al autor pero la sinopsis de este libro me llamó la atención y lo cierto es que me ha gustado mucho. Me recordó a Asimov, mezcla ciencia-ficción con lo policiaco y la historia avanza poco a poco, pero en las últimas 150 páginas el autor mete el acelerón y resulta imposible parar de leer. La parte de ciencia-ficción mola mucho y la ambientación recuerda a The Expanse. Sabino Cabeza ha sido un descubrimiento y sin duda seguiré leyéndolo.
A meitat segle XXII la nau SC Schettino fa regularment la ruta turística de la Terra a Júpiter. Només les majors fortunes de la Terra poden pagar el preu d'un bitllet en aquest particular creuer de plaer. Entre elles es troba la rica i coneguda Condesa Planck, que apareix un dia morta al costat del seu lovebot, un tipus d'androide molt avançat, dissenyat com acompanyant i amant. La comandant Deckett, cap de seguretat de la Schettino, haurà d'investigar aquesta mort i aclarir-ne les circumstàncies.
Cabeza, dos cops guanyador del premi Minotauro, és un bon escriptor, de plantejament clàssic, que en aquest cas proposa un thriller policíac amb ramificacions tecnològiques, en un context de ciència-ficció; com és l'esquema clàssic de moltes obres d'Asimov, per exemple. Ha sabut triar per a la novel·la un grapat de temes que ha combinat de manera interessant, com els androides, la intel·ligència artificial —i fins a quin punt poden evolucionar per a que se'ls considere humans— o l'amor. De totes maneres, encara que el llibre està ben escrit i manté l'interès del lector en tot moment, no fa un ús excessivament original o trencador d'aquests temes. A més, en algun moment em semblen excessives les explicacions que dona; falta de confiança en la seua capacitat narrativa, en la del lector...? L'autor també introdueix molts referents a la ciència, la ciència-ficció o la cultura popular, de vegades de manera encertada, de vegades un poc grotesca —com anomenar »Schettino» el creuer de luxe, el cognom del capità la negligència del qual va provocar el 2012 el naufragi del vaixell «Costa Concordia», causant la mort de 32 persones—. A mi em va agradar més «Frontera oscura», la seua altra obra guardonada amb el premi Minotauro. De totes maneres, no deixa de ser una bona novel·la de ciència ficció, prou recomanable per estar al dia de la producció espanyola en aquest gènere.
La trama arranca con un enigma clásico: el hallazgo de un cadaver. Lo que comienza como una investigación por homicidio pronto se convierte en una reflexión sobre los humanos y la consciencia artificial. Junto con conspiraciones corporativas la relación de Durga la jefa de seguridad y el lovebot Hermes va evolucionando y haciendo reflexionar al lector sobre la posición que un ser artificial que piensa siente y actúa como un humano debe ocupar en nuestra sociedad. En estos tiempos donde la IA gana terreno día a día ese futuro de dilemas éticos y "humanidad biónica" podría estar mucho más cerca de lo que imaginamos.
Me estaba pareciendo una historia original e intrigante, pero el final me ha decepcionado bastante.
Con una resolución que no puedes intuir y, para mi gusto un poco cogido con pinzas, cosas en el aire y más centrado en sentimientos y pensamientos filosóficos q en el crimen en sí.
Lo he leído en un club de lectura donde hicimos miles de especulaciones y cualquiera de ellas me hubiese gustado más...
Bueno, no está mal. El mundo de ciencia ficción que plantea el libro es bastante completo. Pero la historia me ha parecido un poco enrevesada y no me ha llenado. Es una historia de muchas mezclas: suspense de un asesinato + ciencia ficción + robots amantes + nave espacial + traumas familiares.
También tira de tópicos como: ¿Los lovebots pueden tener sentimientos?, la supremacía de los bots, la exterminación de los humanos, la maldad humana.
La historia me parece que tiene un guión con un plan, pero a medida que se deslia se va liando el plan del plan del plan. Por lo que el final me ha dejado un poco fría. Creo que es un claro ejemplo de que no por mezclar cosas que individualmente son buenas, el resultado va a ser más bueno.
Castaña total. Un bodrio acojonante. Soy incapaz de dejar un libro empezado. Una tara, pq éste se lo merece. Y flipo, que le den un premio. Todo más visto que el tebeo. Unos terminators de aliexpress Con una IA, estilo Alexa...vamos...un lujo. La trama, ya desde el ppio, ves que parece de coña...una robot que de un pollazo, provoca un infarto a la dueña del bot... En fin....
Una novela policiaca ambientada en el siglo XXII con una recreación creíble que me recuerda a "The Expanse", sin ser una copia. (La forma de las naves, como se viaja por el espacio, etc. todo muy "hard" science-fiction.) He visto en muchas reseñas que la gente habla de una mezcla de Agatha Christie con Asimov. Y si bien hay semejanzas con Asimov al tratar el tema de la inteligencia artificial (Yo robot, El hombre bicentenario), la manera en que Sabino Cabeza trata el tema es mucho más madura y actualizada. Deja de ser algo tan fantástico como en Asimov y es una buena extrapolación de los recientes avances, se nota que el autor consultó a un experto para documentarse y abordar el tema. De Agatha Christie hay más bien poco, más allá de que la protagonista es una investigadora madura. Me ha resultado muy fácil de leer y entretenida pese a tener más diálogo que acción (no deja de ser una investigación). Pero es que me han encantado las reflexiones ciber-éticas y filosóficas sobre los principales temas: que significa estar vivo? si a una IA se le dota de un cuerpo que es indistinguible de un humano y parece estar viva: es lícito enamorarse de ella? Llegaremos en un futuro al extremo enfermizo del uso de las redes sociales (llamados nodos en el libro) que se describe en la novela? Estas y más cuestiones os están esperando en sus páginas.
Si os gusta la ciencia ficción, es una recomendación absoluta. Si os gustan los temas relacionados con la IA, también os va a gustar. Si no cumplís las anteriores condiciones pero os gustan los relatos policiacos, también puede resultaros interesante. Dadle una oportunidad.
Un thriller que abraza la ciencia ficción y la filosofía que conlleva el inminente avance de la IA hasta el punto de tener robots tan humanos como los humanos.
Personalmente he disfrutado mucho de la trama propia del thriller y de la investigación que se lleva a cabo en la novela, con sus buenos giros de trama y explicaciones. Además de las maravillosas, y rigurosas, explicaciones (que nunca fallan en novelas de ciencia ficción) sobre toda la tecnología: naves, robots, espacio...
Sin embargo, algo que ha sido bastante recurrente, ha sido la repetición de los temas que aborda la novela, dándole una corte muy filosófica y reflexiva. Debido a esto, el ritmo ha sido muy pausado para lo que esperaba de este libro, y alargando un poco de más la propia novela.
Aunque si eres alguien que disfruta de que los libros planteen interrogativas constantes que ronden tu cabeza constantemente, lo vas ha disfrutar. Personalmente, a mí me han gustado mucho, pero el precio a pagar (el ritmo de la trama) resta para mí.
La trama es interesante (aunque loca) y quién sabe si nos encontraremos en una situación como la que se describe en algún momento… pero es demasiado lenta y eso hace que se haga un poco pesada al final
El primer libro que a la mitad pensaba que no podía contarme más porque estaba todo claro y me dió con el relato en los morros. Qué buenos personajes, qué intrahistorias más motivadoras, qué filosofía y psicología y humanidad en un libro de ciencia ficción.
Creo que a lo largo del libro se podría haber ahorrado algunas redundancias en los mismos temas o conversaciones. El libro empezó a causarme interés alrededor del 75% y creo que eso, como obra, es un fracaso.
Me interesaba el contexto de los lovebots y hasta me parece un futuro lógico vista la desconexión humana que tenemos actualmente. Me gusta que haya explorado eso. Además, es una escritura muy actual, trata temas de IAs, menciona prompts y asuntos que estamos viviendo en la actualidad pero extrapolados y amplificados. Casi es una visión al futuro, podría ser un capítulo de Black Mirror.
Aún así, una lectura muy sencilla, se podría haber ahorrado en algunas cosas para hacerlo algo más interesante. Pero sí bien es cierto que el final me ha parecido un poco ex machina, "no sé solucionar este embrollo de tramas en el que me he metido yo solo? Pues creo un personaje que nunca se menciona".
Un libro que sí se hace largo, su idea principal fue muy desaprovechada. Muchas descripciones interminables, pero no sobre lo que interesaría en un libro de ciencia ficción: en lugar de indagar en los detalles del espacio exterior o de la nave (los hay pero no es lo que más abunda), se centra mucho en describir cómo van vestidos los personajes o da detalles muy explícitos de sus relaciones. Los diálogos no parecen demasiado naturales, las bromas hacen poco chiste. Creo que el autor varón del libro no ha acertado eligiendo que las protagonistas del libro sean mujeres porque no supo desarrollar bien sus personajes; Durga parece una ninfómana obsesionada y pensando solo en una cosa, se olvida de las cosas importantes de las que nadie en la vida normal se olvidaría, ni siquiera estando en su situación; el autor la hizo demasiado tonta para que pueda ser detective, y aun peor, también hace tontos a los lectores si espera que ese personaje sea considerado creíble. En la trama hay muchas coincidencias convenientes, omisiones de ciertos acontecimientos importantes pero no descritos. El autor procura ser profundo pero lo hace con tanta torpeza que consigue todo lo contrario. También incluir los elementos religiosos tan extraños molesta. La segunda parte del libro se vuelve algo más dinámica e interesante, pero sigue pecando de lo mismo que la primera; le sobraría la mitad de las páginas.
Novela ganadora del Premio Minotauro de 2025, un thriller policíaco en un crucero espacial de lujo, con una trama de gran potencial que, para mi gusto, pudo dar más de sí.
Todo comienza en el SC Schettino, un crucero de lujo que viaja rumbo a las lunas de Saturno. La jefa de seguridad, Durga Deckett, recibe un aviso: un cadáver en un camarote de lujo. La fallecida no es otra que la condesa Planck, una multimillonaria e influencer de talla mundial. En la habitación solo se encuentran ella y su lovebot, Hermet Lagrange, un humanoide configurado exclusivamente para ella con la única función de cubrir todas sus necesidades.
La trama y la escritura de Sabino me sedujeron desde las primeras páginas, aunque, a medida que avanza el libro, las conversaciones se vuelven repetitivas. No obstante, contiene reflexiones profundas, como en qué se diferencia un humano de un ser artificial con características y necesidades similares, o si tener sexo con un ser artificial puede considerarse infidelidad.
En conjunto, es un libro que ofrece una trama interesante y bien construida, con algunos detalles que no terminan de convencer, pero que cumple con lo que promete sin llegar a destacar de forma sobresaliente.
¿Te atreves a zarpar en el SC Schettino con Durga Deckett y descubrir qué nos hace realmente humanos?
No lo termino, he llegado a la mitad exhausto. Se hace larguísimo. Es una pena porque la premisa y el entorno donde sucede me interesan (novela negra en una nave enorme). Sin embargo el desarrollo es taaaaaaan lento y tan repetitivo que, Al menos yo, he perdido todo el interés. Y el autor escribe verdaderamente bien.
Creo que el editor tendría que haberle echado una mano para dejarlo en 300 hojas y que la experiencia de lectura mejorara totalmente. Creo que es la segunda lectura de premios minotaurony de momento meh…
Aunque al premisa e idea general pueda ser interesante, el escritor la lleva a cabo de una manera que no lo es tanto. Repite una y otra vez las mismas cosas en diferentes conversaciones y de diferentes formas. Esta redundancia constante, ralentiza el ritmo de la historia y hace que se vuelva pesada y repetitiva en muchas ocasiones. Además hay algunas conversaciones y situaciones que no aportan nada ni tienen mucho sentido. El final y la resolución de la historia es más o menos satisfactoria pero no lo suficiente para pasar por alto todo lo demás que no es tan bueno.
No conocía el libro, pero me llamó la atención en una librería: ciencia ficción y misterio, escrito por un español y Premio Minotauro el año pasado. Me gustó cómo comenzaba, así que me lo llevé.
Voy por el 15% y tengo que decir que es un libro que no aguanto más. No hay mucha ciencia ficción y casi todo lo relacionado con la nave es lenguaje adaptado de los viejos navíos y cruceros. La protagonista es una mujer de unos cincuenta años, y tengo que decir que quizá no sea muy acertado que Sabino Cabeza se ponga a escribir personajes femeninos porque no tiene ni idea. Me he aburrido de las largas horas de sexo de Durga con su noviete joven, de los chupitos que se toma para visitar la zona de cero gravedad de la nave, del tema de los lovebots, del libre albedrío y de las leyes de la robótica que se han explorado mil y una veces en ciencia ficción, empezando por Asimov.
El ritmo es, además, pesadamente lento y no hay nada que me impulse a seguir leyendo. Quizá si sintiera que el personaje de Durga está mínimamente bien escrito, podría continuar, pero no le voy a leer quinientas páginas mediocres, según las reseñas que he leído.
Suelo comprar online o usar bibliotecas y debo seguir haciéndolo porque últimamente, cada vez que un libro me llama la atención en una librería, acaba siendo un truño.
Descubrí Expediente Hermes por recomendación de Pablo Carnicero (escritor, amigo y librero de cabecera).
Se trata de una novela negra ambientada en el espacio, que sigue la investigación de la muerte de una pasajera famosa. Poco a poco se irá desvelando una trama con profundas implicaciones para toda la sociedad.
Sabino Cabeza tiene un estilo ágil, con mucha introspección en la protagonista, a la que llegamos a conocer perfectamente. En medio de la historia principal, Expediente Hermes plantea temas filosóficos muy interesantes, como pueden ser las capacidades de las inteligencias artificiales para preservar su existencia, el amor o si podrían llegar a tener derechos si son indistinguibles de los seres humanos. Algunos seres humanos no lo son tanto, y otros artificiales son más humanos que los propios humanos.
Entre las líneas intercala frecuentes referencias a la cultura pop (me encanta descubrir referencias como "tásers en modo aturdir", el nombre del Crucero Schettino, los nombres de los personajes o un pálido punto azul...). Son guiños que hacen sentir más cercana la lectura y dan ganas de compartir un café con el autor.
En definitiva, un libro sólido, bien escrito y bien resuelto, que te deja pensando mucho más que en la propia historia.
Su principal déficit parte de su extensión, y es que para rellenar 500 páginas el autor se vuelve reiterativo. ¿Cuántas veces se puede sorprender la protagonista de lo humano que parece un robot? En el debe pongo también los tópicos manidos del narrador, que huelen un poco a viejo, como esa gente humilde que queda anonada con el glamur de los ricos, o ese postureo con las redes sociales, sin las que no eres nadie.
En la parte positiva tenemos un misterio que se hace interesante, así como unos personajes bastante bien desarrollados. Esto bastaría para convertirla en una gran historia, pero es que la resolución de la novela vuelve a ser tópica y a dejarme frío, como también lo hace el autor cuando se pone reflexivo.
Me doy cuenta de que estoy siendo muy crítico cuando en realidad el libro me ha gustado. Lo que pasa es que soy exigente con un ganador del premio Minotauro, que requiere un mínimo de calidad. "Expediente Hermes" lo alcanza, pero me queda la sensación de que podría haber sido mucho mejor.
Esta es la primera novela para adultos que he leído en español. También es el libro más largo, aparte de Autobiografía de un Yogui, que había leído muchas veces antes en inglés. Todavía leo muy despacio en español, pero me complace que pude seguir la trama perfectamente bien, y también siento que conozco bien a todos los personajes. No puedo juzgar la calidad de la escritura, pero pude disfrutar de la historia. Todo lo relacionado con los robots y la inteligencia artificial era muy relevante para la sociedad actual, y era muy interesante reflexionar sobre ello, aunque no estoy de acuerdo con que la tecnología (ni el aspecto empresarial) se desarrollaría como se describe.
Creo que necesito leer libros más cortos por un tiempo, pero me gustó leer algo de ciencia ficción en español.