Suances, 27 de septiembre de 2008. El cuerpo sin vida de una niña aparece en la cuneta de la carretera que va de Suances a las afueras. Todo apunta a una persona, pero a medida que se investiga más profundo nada es lo que parece. Incluso cuando el caso se cierra, la verdad parece no estar presente. La inspectora Lara Martinez, movida por su instinto no dejará que las señales que han cerrado el caso la nublen, y cuando recibe un mensaje misterioso, no duda en regresar para descubrir lo más peligroso. El subinspector Velasco la ayudará en este caso. Gabriel Arregui se enfrentará a una dura realidad.
Adéntrate en este misterioso thriller, y descubre lo perversa que puede ser la mente humana, aun cuando no lo parece.
Un thriller policíaco muy español, que apuesta claramente por centrar la atención en el caso más que en la vida personal de los investigadores. La novela construye su interés a partir de las pistas, las piezas dispersas y la progresiva reconstrucción de los hechos, en un enfoque que resulta coherente y bien definido dentro del género.
Sin embargo, a partir de los dos primeros tercios del libro, la trama puede volverse algo predecible, lo que reduce parcialmente el impacto del suspense. Aun así, la obra consigue mantener el interés gracias a algún giro de guion que aporta un punto de sorpresa y merece ser tenido en cuenta.
En conjunto, se trata de una lectura entretenida para quienes disfrutan del thriller clásico, con una investigación centrada en el caso y sin excesivo peso en las vidas personales de los protagonistas.