La respuesta política al estallido financiero ha vuelto a imponer la prioridad de los mercados sobre la vida. Sin duda, su sostenimiento sigue estando privatizado, invisibilizado, feminizado. A partir de la discusión sobre la economía feminista, este libro detalla las bases de un sistema injusto e inviable, fundado en la división seuxal del trabajo y el expolio del planeta. Su propósito consiste en mirar "más acá" de los mitos del desarrollo (crecimiento ilimitado), la riqueza (acumulación de capital) y el trabajo (limitado al trabajo asalariado) y a la vez dar cuenta de las tareas, redes y sujetos económicos que, material y cotidianamente, garantizan que la vida siga adelante. En este momento de tránsito, en el que el Estado del bienestar se ha escorado hacia los mercados, esta obra muestra la urgencia de discutir, radical y democráticamente, qué vida creemos digna de ser vivida y cómo podemos organizarnos para sotenerla de forma colectiva.
Para empezar, se agradece la mirada feminista que centra su atención, por ejemplo, en los trabajos no remunerados, algo que otras perspectivas críticas sobre el sistema capitalista (y heteropatriarcal) no siempre hacen, o no con la misma intensidad. Este libro es realmente interesante, estoy totalmente de acuerdo con las ideas que plantea (el capitalismo y la monetización de casi todo frente a la posibilidad de vivir vidas dignas de ser vividas) pero, llegado a la página 80 de 277 de texto, me da pereza seguir leyendo, así que ya sólo hojeo y ojeo las páginas que quedan hasta el final. El futuro sera ecofeminista o no será (título del capítulo 5: "Decrecimiento ecofeminista o barbarie"). https://m.facebook.com/story.php?stor...
Un libro clave y súper útil para los debates actuales. La autora teoriza todas las cuestiones de la economía feminista de una manera clara e interesante. Lectura necesaria!
Este libro debería leerse en cualquier tipo de estudio sobre economía, pues es indispensable para entender el papel del capitalismo sin y con las mujeres.
Las miradas ortodoxas de la economía, han dejado por fuera la participación y crítica de un sistema capitalista que excluye a hombres y en esta misma dinámica deja aún más por fuera a las mujeres; las diferentes miradas feministas a la economía son bastantes atractivas. Las interpretaciones contra-hegemónicas y la necesidad de una mirada desde la sostenibilidad de la vida ha dado el giro multidimensional que ha sido necesario durante mucho tiempo. Creer en la calidad de vida solamente cuando se acumula capital (agotando al planeta en si mismo),crecimiento mercantil como única función del "hombre mercantil" y diversas lógica socieconómicos son algunos elementos a cuestionar por la autora.
Escribe de cuestiones complejas -y necesarias-, pero en forma generosa. Un libro de cabecera para poder pensar críticamente eso que llamamos trabajo, en clave feminista con foco en la sostenibilidad de la vida.