La Mano Negra, de Daniel Corpas Hansen, es una novela histórica que se adentra en uno de los episodios más oscuros y controvertidos del siglo XIX andaluz.ç
Ambientada en el Jerez de la Frontera de 1882, la obra reconstruye el mito de una supuesta sociedad secreta anarquista —la Mano Negra— acusada de sembrar el caos mediante asesinatos, incendios y sabotajes.
Estamos a finales del siglo XIX con los últimos años del reinado de Alfonso XII . Las desamortizaciones de Madoz y Mendizabal no han servido de mucho. Las tierras expropiadas a la Iglesia se concentran en manos de terratenientes que explotan a sus jornaleros sin piedad por un mísero jornal. El ambiente se torna convulso y la situación se tensa aún más con la entrada en juego de la Mano Negra, una supuesta organización anarquista que teóricamente ha perpetrado cuatro asesiantos. La histeria colectiva se entrelaza con una investigación llena de pistas falsas, violencia y tortura.
Me ha encantado leer esta primera novela de Daniel, un libro con una narración ágil y un gran trabajo de documentación. La mano negra es una lectura que te hará reflexionar sobre el poder y el manejo del miedo como herramienta de poder y control.
En conclusión, un thriller que combina intriga, crítica social y una investigación histórica que te atrapará para saber quién sembró el terror en el campo andaluz y por qué lo hizo.
Libro de ficción histórica ambientada en Jerez a finales del siglo XIX, en la que nos encontraremos mas bien una novela negra en toda regla, con mucha intriga y mucha tensión desde el principio durante un momento convulso de España. Pobreza, hambre, anarquismo, terrorismo, política, miedo y muchos, muchos personajes, con diferentes estatus, bien creados y aportando siempre algo a la novela. Además un misterio algo inquietante donde varios personajes, han creado un grupo llamado “La mano negra” Me ha gustado mucho como el autor te mete de lleno en el lugar, la ambientación para mi gusto es muy buena, creando una atmosfera donde el peligro y el miedo se palpa según lees, añadiendo además la gran documentación sobre la parte más histórica, combinando hechos reales con los ficticios. Si algo deja claro el autor en esta novela, es el poder que tiene la nobleza, como la política esta por encima del bien, dando igual todo lo demás, además el autor añade de una forma natural como se iniciaron los primeros movimientos obreros, y el papel que tenían (nulo) las mujeres. Historia que hay que leer con mucha atención debido a la gran cantidad de tramas, de cambios de tiempo, de lugar y de personajes, quizá algún momento se me hizo un poco lento pero la historia finalmente merece la pena
Daniel Corpas, el autor, nos lleva a los convulsos últimos años del siglo XIX, donde empezaba a hacerse patente el asociacionismo de los jornaleros y braceros y el malestar en el campo andaluz. Así como los tejemanejes de las autoridades para engañar y saltarse las leyes. El argumento gira en torno a la conflictividad entre patronos y trabajadores agrícolas. Además de contar cómo se buscaban la vida para comer y la injusticia de la policía y el sistema político. Con estos mimbres, la trama principal está ligada al bulo de la existencia de La mano negra que los poderes públicos vertieron sobre acontecimientos con poco interés que le adjudicaron, pero que elevaron la peligrosidad del asociacionismo agrícola para poder detenerlo antes de que cogiera algo de poder. Así, el lector puede ver cómo la Justicia, las Fuerzas del orden y los potentados y medios de comunicación luchan a través de mentiras y saltándose todos los Derechos de los más pobres, con quieres hacían valer su supuesta superioridad de clase, para tratarlos como esclavos. Aparte, también enseña la novela las diferentes maneras que encontraban los jornaleros para ganarse la vida, en muchas ocasiones de forma ilegal, aunque con su propio código ético. Por otro lado, también podemos observar cómo existen personas con la empatía y la solidaridad suficiente para ayudar a los demás, y/o luchar contra las desigualdades de clases. Por último, aunque no se puede ver los hechos históricos con los ojos del presente, en esta ocasión sí que podemos compararlo con la manera de actuar de la prensa y algunos políticos, viendo cómo la corrupción y el ponerse a favor del poderoso por mor del dinero ha estado vigente desde siempre. Personalmente, me ha parecido una novela que aclara los problemas del campo andaluz en una época no demasiada remota, así como entretiene y absorbe de manera extraordinaria. Por ello considero que es una lectura muy recomendable.
Con La Mano Negra todo pintaba bien: una nueva línea de novela histórica lanzada por el Grupo Planeta a través del sello Istoría, un autor curtido como guionista junto a Javier Olivares en series como Malaka o El Ministerio del Tiempo, y una tierra como Jerez —que conozco y me encanta— como telón de fondo. Además, se mete de lleno en unos hechos tan oscuros como poco conocidos: la supuesta organización anarquista “La Mano Negra”.
La novela me recordó bastante a Isla Negra de Tony Monserrat por su tensión narrativa y por cómo convierte el territorio en un personaje más. Aunque aquí, más que la resolución de un crimen concreto, lo que brilla es el retrato social de un tiempo y un lugar. Arranca con un herrero calcinado en Medina-Sidonia y desde ahí se abre un abanico de voces y destinos: la marquesa Inés de Montalvo, defensora de su estatus a cualquier precio; sus hijos, que llevan el apellido con orgullo pero también arrastran sus propias perversiones; el juez Rodrigo Quirós, enviado desde Madrid a Jerez huyendo de su pasado trágico y de una adicción que lo atrapa; Juana Salcedo, adelantada a su tiempo, periodista vocacional que sufre prejuicios y combate desigualdades; o el capitán de la Guardia Civil, Oliver, decidido a imponer orden por las buenas o por las malas.
El contexto: Jerez, 1882, sequía implacable, jornaleros hambrientos, caciques vigilantes y una Guardia Civil dispuesta a inventar pruebas si hacía falta. Montajes judiciales, torturas, prensa sensacionalista… Las penalidades de los jornaleros y la crueldad de los capataces atraviesan una historia que tampoco escatima en violencia ni en escenas sexuales duras.
Curiosamente, como comenta Daniel Corpas, las copias de la documentación oficial sobre la Mano Negra fueron encontradas por pura casualidad… por dos historiadoras latinoamericanas. Un hallazgo de un caso tan español como este, rescatado por manos de fuera.
Corpas se maneja con pulso cinematográfico, mezcla thriller judicial y novela negra rural, y levanta un fresco histórico que huele a polvo, sol y tierra reseca. Una lectura ágil, vibrante, con personajes complejos y un trasfondo ético poderoso.
Y como no todo iban a ser halagos, dos pegas para los más puntillosos: Villanueva del Arzobispo no está a los pies de Sierra Morena… y en el XIX en España nadie hablaba de alergia al polen primaveral. Por lo demás, esta novela refleja buena parte de los problemas que aún perviven en Andalucía. Y es que, para qué engañarnos, en este país hay cosas que funcionan igual desde los días católicos… y así seguirán por los siglos de los siglos.
Hoy os traigo mi opinión de la que ha sido una de mis últimas lecturas y de las que se irán a las mejores de este 2025. Daniel nos trae un episodio negro de la historia de nuestro país. Una historia desconocida para mí, y seguro que para otr@s much@s, ya que ha sido silenciada y espero que, gracias a este libro, se pueda dar a conocer. 𝓛𝓪 𝓶𝓪𝓷𝓸 𝓷𝓮𝓰𝓻𝓪 es una novela de ficción histórica que nos hará viajar al Jerez de la Frontera a finales del siglo XIX donde, parece ser, ha nacido un supuesto grupo anarquista al que le atribuyen una serie de asesinatos. La historia nos irá desentrañando los hechos históricos y la manipulación de la realidad utilizando un arma invisible, pero muy poderosa, el miedo. Ese miedo desplegado a través de todos los tentáculos que tienen todos aquellos que ostentan el poder. Miedo y poder tan necesarios para obtener un control que parece están perdiendo aquellos que se lucran con el trabajo ajeno (no os suena tan lejano, verdad?!). Todo ello narrado a través de unos personajes (algunos ficticios y otros que no lo son) muy bien trabajados y perfilados, y con una ambientación que hará te adentres en sus páginas y que no quieras salir de ellas. Me ha encantado poder adentrarme en esta dura historia con la que he sufrido, llorado pero con la que también he reído. Será de aquellos libros que me acompañarán durante un largo tiempo y del que raramente olvidaré. Una historia que me dejó rota. Una historia para conocer y que te recomiendo muy fuerte!!
El miedo… una potente herramienta para obtener poder, control. La palabra… una muy potente herramienta para crear histeria colectiva. O para hacer pensar y reaccionar a quien la escuche teniendo criterio propio. Me ha encantado adentrarme en las páginas de este libro de ficción histórica, llena de intriga y de tensión. Nada es lo que parece. Un thriller con toques de novela negra. Con rigor histórico que narra una época convulsa de la España de finales del Siglo XIX, por la zona de Jerez. Pobreza, hambre, explotación a los jornaleros, revuelta campesina, disturbios, anarquismo, terrorismo, extorsión, deudas de juego, política. Una serie de asesinatos lleva a una investigación con una dudosa credibilidad. ¿Que está pasando realmente? Me he encontrado con muchos personajes, pero bien desarrollados. Donde podemos ir viendo su evolución. Narrado en tercera persona y en pasado. Con capítulos cortos, que te piden seguir leyendo. La pluma de Daniel es ligera y te mete de lleno en el relato. ¿Quien se atreve a descubrir quien hay detrás de La Mano Negra?
No arriba Pérez Gellida... No arriba a Sandra Arza... Però, per ser una primera novel.la i pel trasfons històric... está prou bé i m ha agradat llegir-la.
Un True Crime histórico increíblemente bien documentado y con unas tramas y personajes inolvidables. Cuando decimos que hay una mano negra en cualquier asunto, todos sabemos qué quiere decir, pero ignoramos de dónde viene esa expresión. Esta novela nos ayuda a descubrir la conspiración primigenia.
La historia arroja luz sobre un episodio desconocido de la historia de España. Una disección interesantísima de la época, con un ritmo ágil y sumamente visual.
Al terminar el libro el autor nos deja una nota en la que nos especifica que partes son hechos históricos probados y que parte es ficción, que personajes existieron y cuáles son producto de su cosecha.
Aclarado eso, estamos ante una novela de ficción histórica que se desarrolla en el siglo XlX. 1882 en Jerez de la Frontera. Una época marcada por una sequía que lleva el hambre, las penurias y la injusticia social a límites insospechados.
Primer advertencia : no abrir el libro.
La muerte es lo que os espera en las primeras páginas y se quedará con vosotros planeando en cada página.
Siete condenados a muerte por garrote vil, por la acusación de pertenecer a una asociación terrorista "La mano negra" y de paso algún que otro asesinato. Habrá que llegar al final para saber cuanto hay de cierto en esa acusación y cuanto es un invento para eliminar a inocentes.
Una narración coral con tintes del séptimo arte, fluida y muy visual.
Hay personajes que os van a horadar el alma. Leereis con el corazón en un puño y cierto grado de ansiedad, al ver la impotencia, la rabia y las pocas opciones de algunos de esos personajes. Porque aunque los hay ficticios, reflejan por completo las penurias de la época, la dificultad para conseguir un trozo de pan e incluso la humillación perpetua por parte de quien, no solo tiene para comer si no que se regodea en su riqueza y trata mejor a sus animales que a aquellos que se están muriendo de hambre. Diferencia brutal entre clases sociales. Opulencia frente a la hambruna. No es suficiente con el hambre que también les humillan.
Segunda advertencia : os atrapa en cuanto lo abrís. Así que si ya lo habéis abierto no hay vuelta atrás.
La narrativa te hace volar entre sus líneas, conociendo personajes con los que se empatiza con facilidad y otros a los que se les odia solo con la breve presentación. El autor sabe como mostrar al héroe, al villano y a las víctimas de una sociedad de señoritos donde las personas solo son números, beneficios, gastos, basura...
Cada personaje es un descubrimiento y cumple una función concreta a la hora de mostrar las diferentes posiciones y luchas de la época. Veremos el clasismo en estado puro, y personajes con una personalidad tan maligna que da repelús.
Tercera advertencia: ahora que ya estáis atrapados, abandonaréis la realidad para vivir en una época donde a la mínima estas muerto o algo peor. Valor y ánimo porque nos queda mucho dolor aún. Nos toca luchar y resistir!!. La anarquía, la unión de trabajadores, la lucha por derechos y mejoras en el trabajo, serán una parte imprescindible en la trama. Estamos inmersos en un periodo en el que el anarquismo empieza a crecer. Porque al final la política es todo y siempre. Aceptarlo y estar preparados para pelear porque es la única forma de hacer las cosas, presentar batalla para conseguir una migaja de pan. El problema está en quien tiene el poder para mover los hilos y que todo sea para beneficio de los mismos.
Cuarta advertencia: hay personajes que te consumen y te hacen hervir la sangre porque son un reflejo fiel de un pasado opresor y mezquino que ha dejado huella. No faltan las torturas, pero tampoco faltan hombres que mantienen el tipo y no se dejan vencer aunque la muerte les ronde. Y señores, la justicia ni está ni se la espera.
Quinta y última advertencia: si no me habéis hecho caso y habéis llegado al final, espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo. No he podido frenar hasta terminarlo. Ha sido una tortura emocional dura, punzante, directa y con una crueldad que ha estado ahí latente durante todo el relato. La oscuridad de una época en la que unos pocos hicieron la vida imposible al resto.
La crispación es inevitable ante tanta injusticia social y la impotencia de saber que nada se puede hacer por cambiar las cosas. La razón, o mejor dicho la victoria sin razón, está en manos de quien puede descerrejarte un tiro, escupir y seguir su vida como si nada hubiera pasado.
*puede que me haya enrollado mucho para acabar diciendo que lo tenéis que leer. La narrativa es buena, la historia en la que se basa está ahí y la ficción se apoya con elegancia en la realidad para mostrar una buena novela a la que hincarle uñas y dientes.
Ambientada principalmente en Jerez en el año 1882, el autor nos presenta una zona que se desangra. Los trabajadores viven en la miseria para el beneficio de unos pocos y esto hace que la situación sea un polvorín. . De pronto, una serie de macabros asesinatos harán que el juez Rodrigo Quirós se traslade desde Madrid para investigar estos hechos. Pero con tantos intereses en juego, los culpables serán una asociación conocida como La mano negra, unos dicen que real, otros que leyenda. . El juez, a pesar de sus fantasmas, está dispuesto a descubrir la verdad y conocerá a Juana Salcedo , una joven burguesa que sueña con ver publicados sus artículos en los periódicos y que comenzará a escribir a favor de los trabajadores y las revueltas. . Dentro de esta historia hay más subtramas y personajes , desde una marquesa y sus hijos hasta una familia que se separa al inicio de la novela e iremos conociendo las vicisitudes de los dos hermanos. . Es una novela que me ha gustado mucho. Los personajes están muy bien construidos y la ambientación también me ha parecido excelente. Ha dejado todos los cabos muy bien atados y es bastante sorprendente la resolución final de los asesinatos. También destaco como construye el juicio a los supuestos integrantes de La Mano Negra y donde se ve que los poderosos siempre tienen la justicia de su lado. . Un libro muy recomendable.
Con una ambientación magistral donde la tensión, el peligro y la intriga se convierten en elementos constantes, Daniel Corpas crea una atmósfera potente y cuidada al detalle. Cada escena parece viva, como si la estuvieras viendo más que leyendo, hecho que deja entrever su experiencia como guionista.
Uno de sus grandes logros es la documentación. Se nota un trabajo profundo tanto a nivel histórico como geográfico. Corpas nos hace un retrato del mundo rural andaluz de principios del siglo XX lleno de matices, donde todo suena real y auténtico proporcionando una gran fuerza a la novela.
La trama está muy bien construida y se va desarrollando con naturalidad. Hay muchos personajes (tantos que necesité apuntes para no perderme), pero todos están bien definidos y aportan algo a la historia. Cada uno tiene su espacio, su conflicto, sus luces y sombras y aunque hay malos muy malos, los “buenos” también tienen sus “oscuridades”.
Me ha tocado especialmente todo lo relacionado con los abusos sufridos por los jornaleros, el poder desmedido de la nobleza y los terratenientes, y la manipulación por parte de quienes debían proteger. Además, se tratan temas como el nacimiento del sindicalismo, los primeros movimientos obreros, la represión y el papel silenciado de la mujer. Todo está ahí, formando parte del contexto de manera natural.
La novela está estructurada en capítulos cortos, lo que hace que la lectura sea muy ágil, aunque con tantos cambios de lugar, personaje y tiempo, hay que estar muy atento para no perder el hilo. No obstante, merece mucho la pena.
La mano negra es más que una historia bien contada, es la historia de mi tierra, un viaje a un tiempo duro y hostil a la vez que fascinante.
Es curioso que llevo toda la vida oyendo hablar de la mano negra y jamás me había parado a pensar de dónde venía. ¡Mal por mi yo del pasado! Pero puntazo para mi yo del presente que ha podido disfrutar de esta novela sin ningún tipo de spoilers. Y qué decir... Me ha parecido maravillosa. No sólo está escrita de forma impecable, sino que, además, no decae en ningún momento. Como se nota que el autor es guionista, ¡esta novela es súper cinematográfica! Perdón, que voy de un lado a otro, pero es la emoción. :) Me ha encantado la historia con cada una de sus tramas (no voy a hacer spoiler, ¡mejor la leéis, que merece muchísimo la pena!) Además, los personajes femeninos están construidos de maravilla, y eso es algo a lo que le presto mucha atención últimamente. Me flipan Juana, la Niña, la Tana, y hasta la cabrona de la Marquesa y con su hija la díscola un día de copas me podría ir sin problema. Igual más, no, que tiene que ser agotadora. Es una historia dinámica, con muchas aventuras, amor, conspiraciones, historia, maldad (y mucha), sangre (y mucha). También es triste. Muy injusta. Muy dolorosa. Y muy real. Al leer ciertas cosas una se da cuenta de lo poquísimo hemos avanzado en algunos aspectos... Pero bueno, ¡si lo raro es que no nos hayamos extinguido ya! ;) En fin, que, de verdad, mi más sincera enhorabuena, Dani, y que ojalá que llegues muy lejos, pero muy muy lejos como novelista. Como guionista ya se sabe que eres un máquina. :)
Sin lugar a duda y, siendo este mi género más visitado, “La mano negra” se ha destacado como la ficción histórica que más me ha impresionado, conmovido y sacudido de cuantas he leído. El acierto de Daniel Corpas es abrumador al elegir un tema que pudiéramos tomar como macabro (un gancho absolutamente certero) para ponernos delante un espejo y presentarnos una parte de nuestra propia historia no tan lejana que remueve por dentro inevitablemente. Y con esto no quiero en ningún caso desmerecer la trama que está narrada de forma ágil, utilizando argot del periodo y lugar en que se contextualiza, y que, en definitiva, es una historia soberbia en su planteamiento y desarrollo. Tomando así los brutales crímenes perpetrados en torno a la zona de Jerez a finales del siglo XIX por una pretendida asociación terrorista de corte anarquista que tomara el nombre de esta novela, nos ofrece mucho más que una trama detectivesca en una España rural poblada por una gran masa de desposeídos bajo el yugo de las malas prácticas de los terratenientes.
Hay una serie de clichés presentes en la literatura que el autor adapta perfectamente al contexto que trata, tales como la presencia del investigador (en nuestro caso, juez de instrucción) descreído y adicto a sustancias poco recomendables, la mujer adelantada a su tiempo (el personaje de la periodista Juana Salcedo es absolutamente sublime) que no se doblega ante el papel que le otorga la sociedad, la representante del estamento de la nobleza solo preocupada por su posición… pero asombrosamente todo ello está plasmado sin perder de vista el loable compromiso con la verdad histórica. En este último sentido, recomiendo encarecidamente al lector que se detenga en la nota final del escritor en la que se aclara la exactitud de los hechos descritos, las licencias literarias y su justificación.
Aunque algunos personajes despunten, la novela se hace muy coral, presentándose diferentes trayectorias vitales de grupos variopintos de personajes que van confluyendo progresivamente. Debo señalar que me ha parecido muy efectista (y efectivo) a nivel emocional el no dar nombre al núcleo familiar de los “desharrapados”, aquella población anónima sin voz. La Justicia aparece como algo que despierta sonrisas descreídas, de cinismo, entre una masa desposeída que a lo máximo que puede aspirar es a no morir de hambre sometiéndose en cuerpo y alma de la forma más literal que se me puede ocurrir. Acudimos también a actos de auténtica barbarie entre quienes esto es lo único que han conocido, siendo imposible juzgar la catadura moral de nadie donde no existe el contrapunto necesario para hacerlo.
Además, al escritor no le tiembla el pulso a la hora de describirnos lo que podemos considerar auténticos tabúes, y lo hace con una pluma certera, comprometida con la Historia, pero también con la sensibilidad del lector en quien cala con tinta indeleble. Y entre todo el horror social y político, sin embargo, nos ofrece imágenes verdaderamente hermosas, de auténtica fe en la bondad, la fortaleza y perseverancia del ser humano. En definitiva, es un viaje duro a nivel sentimental pero necesario; y, ante todo, una forma sugestiva y envolvente de introducirnos en un periodo que no queda tan lejano a través de un misterio que debiera haber acaparado una atención más resolutiva de la historiografía autóctona.
Conspiración, anarquismo y represión en la España del siglo XIX: ¿quién estaba realmente detrás de La Mano Negra? Siete hombres condenados al garrote vil por pertenecer a una organización terrorista Pero… ¿qué es realmente La Mano Negra?
Jerez, 1882. Hace un año que no llueve. La tierra se resquebraja. Los campos están tan secos que una sola chispa podría incendiarlo todo. La tensión es asfixiante: miles de jornaleros trabajan de sol a sol por un salario miserable para un puñado de terratenientes. Hay hambre y desesperación. Un infierno en la tierra. El estallido es inminente…
Nuevas ideas llegan de Europa. Los trabajadores empiezan a creer que otro mundo es posible. Los señoritos están nerviosos. Doña Inés de Montalvo, la mujer más rica de la ciudad, sabe que la revuelta campesina podría afectar al vino de Jerez, el famoso Sherry, que se exporta al mundo entero. En los pasillos del poder, la intriga comienza a cocerse a fuego lento. Mientras, el juez Quirós es enviado desde Madrid para resolver una serie de crímenes brutales ocurridos en la campiña jerezana. Una joven periodista, Juana, también anda husmeando en esas extrañas muertes. Sin embargo, es el Guardia Civil José Oliver el primero en afirmar que ha hallado a los culpables, lo que, lejos de resolver el caso, revela un diabólico entramado de bajas pasiones, crueles torturas, ajustes de cuentas y los más turbios intereses de Estado…
Una novela histórica que escarba en este oscuro episodio de nuestro pasado.
Me ha sorprendido para bien. Es verdad que le tenía muchas ganas a este libro, hasta mi madre tiene ganas de leérselo. Pero al ser tantas páginas de historia me asustaba no poder llegar a conectar tanto con la historia.
No se me ha hecho nada pesado, iba leyendo y no lo podía soltar. Así que me ventilé 400 hojas en una mañana. Me gusta que esté dividido por partes.
Me ha hecho sufrir mucho, pero entiendo que es una realidad, por desgracia.
👍Para empezar, diré que me ha encantado. Esto es una novela histórica en estado puro, con un toque de thriller, pero el peso recae sobre la historia y el contexto. 🔙Nos vamos al sur, a Jerez de 1882. La novela arranca fuerte, con muchos frentes abiertos y un montón de personajes: un herrero al que le cortan las manos y las queman, Fernando Ojeda que se acuesta tan tranquilo y muere a las pocas horas, e Higinio Calvente, que aparentemente se ha suicidado. Todos estos misterios hay que resolverlos. 👨🏽⚖️Ahí entra en escena Rodrigo Quirós, un juez de instrucción venido a menos que es rescatado para encargarse de los casos. También conocemos a Inés de Montalvo, recién enviudada y representante de la alta sociedad, y a Juana, una joven con unas ganas tremendas de contar lo que pasa en el mundo, pero que choca constantemente con las puertas cerradas por el simple hecho de ser mujer. La ambientación es brutal. Finales del siglo XIX, un momento convulso, con un ambiente cargado y crispado: la gente del pueblo lucha por sus derechos, mientras que los de arriba intentan frenar cualquier avance para no perder poder ni riqueza. Los sindicatos y los movimientos anarquistas empiezan a hacerse notar, la justicia se decanta siempre por los poderosos y la cuerda se tensa cada vez más. Y todo eso está perfectamente reflejado en la novela. 🔪La trama no solo se centra en descubrir quién está detrás de las muertes, sino en mostrar ese clima social, esa tensión constante. Los frentes iniciales poco a poco se van uniendo y acabas cogiéndole cariño a algunos personajes y odiando a otros con todas tus ganas. Te metes tanto en la historia que llega un momento en el que de verdad te cabreas con el autor pero también reconcilia ver cómo nos recuerda que estas injusticias pasaban, pasan y seguirán pasando ⚖️La documentación es excelente y se nota en los detalles. Porque sí, la Mano Negra existió y se cometieron barbaridades. Daniel Corpas consigue transportarnos a esa época con fuerza, integrando el contexto histórico en la trama sin que se haga pesado. 👁️Y ojo, que es su primera novela. Ya estoy deseando ver qué más tiene en mente para lanzarme de cabeza en cuanto publique lo siguiente.
Primer libro del autor y espero que no sea el último porque me ha gustado mucho su forma de escribir, en la que creo que se nota su trayectoria como guionista, tanto por el ritmo de la historia, como por lo visual que se me hacía.
Nos trasladamos al Jerez del siglo XIX, lo que ya de por sí es una ambientación que me encantó por poco frecuente. El trabajo en el campo es especialmente duro y las diferencias entre trabajadores y patrones, abismales, por lo que empiezan a gestarse movimientos por los derechos de los trabajadores, en un ambiente social en el que la corrupción está a la orden del día y cualquier intento de cambio se ataja con toda la violencia.
Lo primero que me llamó la atención fue la multitud de personajes y nombres que iban apareciendo. Al principio, me costaba situarme, al ir cambiando de la historia de unos a la de otros, pero, al final, resultó que todo estaba perfectamente hilado y conectado, y todo lo que el autor iba contando, tenía un sentido. Así que no os agobiéis con el comienzo y disfrutad del viaje, que el destino merece la pena.
Me gustó también la nota del autor, que siempre me parece fundamental en las novelas históricas para saber lo sucedió de verdad y lo que es creación del que escribe. En este caso, me pareció que había un trabajo de investigación importante, que me llevó a valorar todavía más esta primera novela.
Así que, sin duda, Daniel Corpas ha ganado una lectora que esperará ansiosa sus nuevos títulos.
La Mano negra fue una organización anarquista y rebelde que actuó en España, durante la década de 1880 y bajo el reinado de Alfonso XII en la región sur del país. Esta organización, fue la base de las revueltas rurales contra el caciquismo imperante en la época y sentó las bases de la lucha sindical en la región.
No hay mejor caldo de cultivo que esta turbulenta época histórica para la primera incursión en la narrativa del guionista televisivo Daniel Corpas, zambulléndonos de lleno en el convulso Jerez de la Frontera de 1882, donde el campo andaluz y el mundo rural, marcados por el hambre, la pobreza y los abusos de los terratenientes son un polvorín a punto de estallar.
Un contexto histórico cautivador, al que el juez Rodrigo Quirós, personaje oscuro y drogadicto que lucha contra sus propios demonios, se traslada a investigar unos misteriosos crímenes, y la condena a garrote vil de siete trabajadores del campo. Junto a él, Juana, periodista que lucha para hacerse un hueco en su profesión por su condición de mujer, o Inés de Montalvo, noble terrateniente que no está dispuesta a perder sus privilegios; conforman la punta del iceberg del crisol de personajes inmenso que campan por esta novela.
Aunque la trama tiene visos de thriller, no estamos ante una novela de misterio al uso, la investigación policial pasa a segundo plano para traernos a la palestra una novela histórica pura, donde Corpas destaca por su eficiente labor de documentación y su gran ambientación política, social y geográfica.
Aun así, reconozco me costó entrar en la novela debido al gran número de personajes y relaciones entre ellos, una sucesión de nombres por momentos farragoso y confuso. También la multitud de tramas, alguna totalmente innecesaria al final, me sacó un poco de contexto e hizo que la lectura se me tornase por tramos pesada.
Por último, salientar la nota final del autor, donde nos habla de los personajes históricos reales, nos contextualiza más la obra y nos aporta datos y curiosidades que complementan la lectura. Si os gusta la historia, no hay mejor forma de acercarse a uno de los capítulos más desconocidos y más importantes de la España del siglo XIX.