Una delicia, nuestro mundo (el que nosotros pensamos, configuramos) es un compuesto de analogías que explican el mundo entero. O al revés, el mundo interpreta y desatasca el nuestro. Al final, nuestra insignificancia aporta valor, porque no define las cosas pero confirma sus definiciones.
"La vida es un libro prestado. Léela con atención, cuídala, no dobles sus páginas. Y haz cuento puedas para, el día que tengas que devolverla, haberla leído completa."
No había leído nada del autor hasta ahora por lo que no sabía qué esperarme de su pluma y tengo que decir que me ha hipnotizado.
Este libro se compone de varios relatos, algunos de una sola línea o de una sola página, donde el autor va destripando al ser humano dentro de su cotidianidad, de su día a día, de sus amores, de viaje, conociendo a alguien nuevo y presenta ese nuevo ser que aparece entre las sombras de lo que se nos presenta, dejando expuesto lo más profundo de cada uno.
Son relatos cortos que se leen en un suspiro pero que dejan una sensación que perdura. La manera que tiene el autor de describir sentimientos o situaciones que pueden parecer normales me ha cautivado por completo. No esperaba un desglose de sentimientos de esa manera. Hay que leerlo para entenderlo.
Son relatos del día a día, de personajes como tú y como yo pero, que a través de la pluma del autor, parecen otros, más llamativos, más brillantes.
Habla de desamor, de reencuentros, de vidas pasadas, de tropiezos, de enredos y algún que otro relato también tiene algo de ficción, como el titulado Adagio N.º 4 que me ha parecido muy interesante.
Mis relatos favoritos y que más me han conmovido por lo que cuentan y cómo lo cuenta Fernando León: Nuestra historia, La muerte y alrededores y Todo es préstamo.
Es un libro para leer poco a poco, disfrutando de cada relato y de las metáforas que se pueden desgranar de cada uno de ellos. Es una de esas lecturas a las que puedes volver cuando lo necesites para volver a aprender y a disfrutar de su lectura.
Muy recomendado para quienes quieran leer algo ligero y a la vez con mucho trasfondo.
me quedo con el león de aranoa guionista. los relatos no son lo mío, pero estos es que eran muy simplistas. si no fuera él no se los publican... aunque algunas frases y relatos, como el del parque, sí que me gustaron.
Leonera es un libro peculiar con un encanto particular que lo hace entretenido. Es corto y ligero, muy fácil de leer, pues es un compendio de reflexiones, con las cuales uno se puede sentir identificado. Recomiendo leerlo aunque tampoco te va a cambiar la vida.
un compendio de pensamientos que podrían rayar en lo simplistas sin embargo más de uno da para dejar subrayado y recordar que la vida también se trata de esas pequeñas cosas que a veces se olvidan en un cajón.