Una familia, una casa, un viaje al corazón de lo que realmente importa. La novela que te hace reflexionar sobre el valor de la familia, la resiliencia y la importancia de un hogar.
Licenciada en Administración y Dirección de Empresas, exempleada de banca, divorciada, de nuevo emparejada, madre de tres hijos de distintos padres, hiperactiva, con una fobia —lleva años intentando superar el terror a conducir por autopista, y solo por autopista, causado por un accidente que tuvo y pudo tener consecuencias graves— y, por encima de todo, segoviana, Gloria, «aprendiz de todo y maestra de nada», ha tenido que reinventarse a sí misma y levantarse una y otra vez con una vitalidad que le viene de familia, sí, pero también del esfuerzo, del trabajo y… de la terapia. Y no solo de la profesional, sino de la que le ofrece su familia con su apoyo incondicional.
¿Cómo devolver a las torbellinos de sus hermanas, a su madre y a su padre el amor —bien o mal expresado, eso ya se verá— que siempre abre sus puertas cuando ella llama? ¿Quizá con una casita de pueblo, modesta, asequible, donde reunirse en un futuro, que puedan decorar entre todas, con sus propias manos y, de paso, aprovechar para verse, para contarse lo nunca dicho, incluso lo que duele? No va a ser fácil el presupuesto es reducido y no ha de estar lejos de los lugares de su infancia, el pegamento emocional que une a cuatro caracteres muy diferentes.
Bricolaje, restauración, decoración, costura… ¿Podrán las hermanas, bajo la batuta de Gloria, hacer todo esto en el tiempo récord de sus vacaciones de verano? Difícil, ¿no?… Si no fuera porque la protagonista de esta historia de superación, amor y fraternidad no es una Gloria cualquiera, sino Gloria Santamaría, «aprendiz de todo y maestra de nada, multitasking y multiplataforma», la videobloguera e influencer
No me ha gustado nada, se me ha hecho pesadísimo. Es como si todo el rato te estuvieran contando cosas de una familia que no conoces, pero no tipo una anécdota, sino cosas que ni me interesan y demasiado al detalle.. Este libro no es para mí.
Muchas personas no leerán esta novela porque es de ¡"una influencer"! Y además, una que se dedica ¡al bricolage, decoración, costura y manualidades! (con algo de maquillaje, ropa, cocina...).
Nada más lejos una escritora. ¿O no? Pues de casta le viene al galgo: al tener dos padres maestros (uno de ellos escritor "de cosas serias") puede que el oficio lo lleve en la sangre, aunque no lo supiera hasta ahora.
No he dado esta puntuación por ser seguidora suya sino que he analizado el libro de la misma manera que los otros 300 que tengo aqúi reseñados (incluyendo de otros famosos que no han recibido la misma nota) o los miles que he leído durante toda mi vida.
En las redes sociales, Gloria es la personificación de la alegría, aunque ella no es de las que sólo muestran las cosas glamourosas, más bien al contrario. Es una mujer luchadora, que ha pasado por un montón de adversidades y ha salido a flote y que maneja su acelerada vida entre trabajo, familia y amigos lo mejor que puede.
En este relato, que fusiona la crónica autobiográfica con la narrativa de ficción (al menos, de momento), hemos descubierto a una Gloria más vulnerable y sus seguidores la entendemos mejor.
Superviviente de un trabajo frustrante en un banco, de un matrimonio fallido, de una ruina (por otro banco), de una fobia que la limita... ha sabido reinventarse y con el apoyo incondicional de todos los que la rodean (y un poco de terapia, que nunca viene mal) ha resurgido de sus cenizas como un Fénix mucho más brillante.
La historia de la casita trasciende el plano arquitectónico para convertirse en un refugio colectivo en todos los sentidos. Ninguna familia es perfecta, pero tener ese soporte en los momentos difíciles, es la mejor medicina.
Los giros de la trama coinciden con crisis vitales y la reconstrucción de la casa es el eje vertebrador que actúa como catalizador de las emociones de la protagonista.
Mi vínculo con un pueblo muy cercano ha sido también un plus en la lectura.
El estilo es directo y sencillo y el ritmo dinámico y ágil. En esas líneas vemos las palabras de Gloria cada día en las redes. Eso no resta ni una pizca de calidad e intensidad al relato, mucho más profundo de lo que pudiera parecer. Está escrito con ternura y honestidad y llega al corazón de los lectores. Los diálogos destacan por su verosimilitud y frescura.
Ella se define como "Aprendiz de todo, maestra de nada" pero sí es maestra de mucho. A lo mejor no el terreno técnico (sus "Gloriadas" son memorables), pero sí en el personal. Estos años he aprendido con ella cosas más importantes que la costura y el bricolage; principalmente a tener una actitud positiva pero sabiendo que no todos los días son perfectos, que las personas que nos rodean no son perfectas y que no podemos ser perfectos (ni siquiera en las redes sociales).
La novela es una propuesta literaria sólida, profunda y escrita desde el corazón. Recomendada para lectores de ficción, de narrativa testimonial y psicológica y hasta aquellos que buscan crónicas de superación personal.