“El éxito es un error no forzado, un feliz tropezón que solo uno mismo es capaz de enmendar.” Así comienza la muy contemporánea y ágil segunda novela de Matías Correa, Autoayuda: un bromance sobre adolescentes treinteañeros, que mezcla el género de los programas de superación personal con la tradición de las aventuras de equivocaciones.
A Mena, el protagonista de esta historia, la vida se le cae a pedazos desde que su mujer ha desaparecido intempestivamente. Incapaz de sobreponerse a la soledad, preso de la inseguridad y la ansiedad típica del Santiago del nuevo milenio, Mena pierde toda esperanza y cae en una espiral de excesos y autocompasión. Hasta que entabla amistad con su vecino Genaro Scott, un desfigurado autor de libros de autoayuda que, aparentemente, cree no creer en lo que escribe ni en lo que vende.
Autoayuda es una esas novelas que –sin quererlo, sin intentarlo siquiera– termina por ayudar al lector que se pierde en ella. Un libro implacable y urgente sobre estos días que aún no entendemos del todo.
«En Autoyuda, novela aguda y divertida, Matías Correa logra configurar un mundo llamativo, narrado con innegable agilidad»
Matías Correa Molina (Chile) es escritor, filósofo y honorary fellow del International Writing Program de la Universidad de Iowa. Ha trabajado impartiendo clases en distintas universidades y también escribiendo sobre cine para diferentes medios. Es autor de la novela Geografía de lo inútil (Chancacazo, 2011) y coautor de Las alucinantes aventuras del Barco Volador (Charlas & Coloquios, 2013).
Este tiempo sin kindle ha sido el del retorno a todos aquellos libros pendientes que quedaron tirados en algún lugar. Este me lo habían prestado hace un tiempo, y no lo había agarrado todavía, porque quería darle la atención que correspondía: después de todo, es un autor compatriota y de la edad mía, y eso une de cierta manera anónima.
Luego de haber terminado, estoy entre las tres y las cuatro estrellas: La historia es interesante, y tiene giros sorprendentes, pero me cuestan los libros en que no tratan muy bien a los animales. Además, encontré que el protagonista era demasiado odioso y aunque al final eso tenía su razón de ser.. es difícil cuando no hay personajes que rediman dentro de la trama. Porque el amigo, el profeta carreteado que suponía ser el plato fuerte... tampoco me gustó mucho. Lo encontré medio cliché al estilo Almodóvar, iluminación mediante la destrucción... y quizá yo sea nerd, pero me cansa tanta destrucción, y encuentro que en la vida real pocas veces lleva a lugares.
Pese a todo eso, me gustó el libro: Lo encontré interesante, y distinto, sin tratar de copiar a otras voces conocidas, y además se me fue muy rápido. El final fue lo mejor de todo... realmente no me lo esperaba, así que me hizo reír en medio de la sorpresa, y también llorar, porque resulta que el autor ni siquiera al final tuvo compasión con las maneras del mundo, jajaja.
Recomendado en especial para los jóvenes o personas que andan en un período existencial. Y para los otros chilenos, porque siempre es lindo leer nombres de calles y lugares que uno conoce en carne y hueso (o en asfalto y hojitas de otoño).
Interesante, bien escrita, buenas imágenes. Buen ritmo, se lee muy rápido. Lamentablemente, el conflicto, el entorno y en general el personaje parecen poco verosímiles.
Un tipo (Mena) de clase acomodada vive una vida cómoda pero muy desordenada, es drogadicto, obviamente no es ni muy generoso ni buena onda con sus vecinos pero la señora lo deja y entra en crisis. En esa crisis se hace amigo de un vecino (Genaro) bastante introvertido pero que resulta ser un gurú de la autoayuda. La historia
Tengo que reconocer que me gustó, tiene momentos bien graciosos. No es un libro de autoayuda real y los personajes son pocos pero están relativamente bien construidos. Resulta entretenido y rápido de leer pero quizás lo más difícil es que los personajes son poco queribles, sobre todo Mena entonces eso a algunos nos quita las ganas de saber qué pasa con él.
"Autoayuda no es un libro de autoyuda" Después de una desafortunado termino amoroso, Mena cae en un abismo cíclico, en un bucle sin escapatoria, donde no queda nada del abogado exitoso que alguna vez fue. Genaro, su vecino, le demostrara a través de la autoayuda, que en su vida, el éxito fue uno de sus más grandes errores. Genaro, Mena, Genaro, Mena...una dupla solitaria, hombres solos, que se ayudan y a la vez se auto destruyen así mismo. Quizás dentro de esta paradoja, logren salir victoriosos.
Novela divertida, grandes personajes. Mena un personaje centrado en si mismo, que demuestra cierta pasividad y desinterés, pero que sin embargo logra simpatizar con nosotros. Y Genaro, un personaje bizarro, lleno de singularidades, el alma de la novela.