El profesor Greenberg, uno de los mejores especialistas mundiales en el tema de las emociones, plantea en este su último trabajo una aportación que va más allá del círculo profesional con el que habitualmente trabaja. Comenzando por escuchar y descubrir sus propias emociones, Greenberg ha asumido el reto de hacer accesible al amplio público interesado en ello su modelo para identificar, clasificar y aplicar las emociones a la vida cotidiana. El autor habla en primera persona, ejemplifica con datos y anécdotas, sugiere ejercicios y quiere ser, sobre todo, el pedagogo que nos ayude a hilar fino en nuestro mundo emocional.
Esta no fue una lectura programada con anticipación. Descubrí el libro y tomé la decisión de leerlo solo porque hace unos días viví un pequeño lapso de muchísima frustración y enojo por no ser capaz de ganar varios partidos consecutivos jugando FIFA. Puede parecer una tontería frustrarse por algo tan nimio como un videojuego, pero son situaciones que pueden ocurrirle a cualquier persona y esa noche me tocó a mí. Tal vez, volver a sufrir las sensaciones de esta desagradable experiencia, fue la clave para que en mi mente surgiera la idea de convertir esta situación incómoda, en una excelente oportunidad para leer una obra relacionada a la forma correcta de manejar las emociones. No leí este libro por sentirme una persona violenta o conflictiva, ya que soy muy tranquilo, pacífico y tengo buen humor, sino para aprender tips que pudieran servirme a manejar mis emociones en momentos estresantes o de muchísima presión, como tomar decisiones importantes, jugar un partido importante en FIFA o actuar con tranquilidad bajo cualquier circunstancia. Tras finalizar el libro confieso que no es el libro que esperaba hallar, pero no estoy insatisfecho con el contenido.
Leslie Greenberg, en su libro, nos presenta una propuesta distinta sobre cómo vivir con nuestras emociones. Leslie no recomienda reprimirlas pero tampoco dejarlas desbordar sin control. Lo que Leslie sugiere es que debemos explorar con profundidad los motivos de nuestra emoción porque internamente puede que estemos sintiendo algo diferente de lo que inicialmente creíamos. Las emociones se ocultan unas detrás de otras como capas de cebolla. Si no pelamos esa cebolla correctamente seguiremos rodeados de capas de mentira, engaño y dolor. Solo pelando la cebolla con honestidad llegaremos al centro del problema, sanaremos nuestras heridas y superaremos por fin aquellos demonios internos que nos succionan la energía.
Algo que me parece muy positivo del libro es que a pesar de las secciones teóricas, la lectura es amena porque el autor ofrece casos de la vida real como ejemplos para explicar el contenido. Ese detalle genera empatía en el lector, no solo por los sujetos de los ejemplos, sino porque siembra la idea en nuestra mente de que cualquier persona que está a nuestro alrededor puede estar sufriendo de mil maneras, y que por ello debemos ser más amables y comprensivos con los sentimientos del prójimo. A veces nos centramos mucho en nuestro dolor y olvidamos que los demás también sufren; olvidamos que los demás también sonríen externamente mientras internamente sienten que se están muriendo; olvidamos que el sufrimiento es global y no unipersonal. Con este libro comprendemos un poco mejor a lo que se referían nuestros maestros y padres al decirnos: «Ponte en los zapatos del otro».
El libro se centra específicamente en enseñar sobre la tristeza, el enfado, el miedo y la vergüenza. El autor no hace énfasis en las demás emociones porque explica que estas cuatro son las causantes de la mayoría de problemas que tienen las personas. Cada explicación viene acompañada de una serie de ejercicios para ayudar al interesado. Recomiendo que, en estas secciones, intenten evocar una situación del pasado sin sanar, donde esa emoción la hayan vivido intensamente. Al centrarse en ella, la lectura será de más utilidad porque tendrán la posibilidad de ir leyendo y explorando en su propia psique, las razones por las que verdaderamente se sintieron de X o Y manera ante una determinada situación. Y obviamente, realizar ese proceso, ayuda un montón a tratar aquellas heridas que parecen imposibles de sanar. Yo lo leí por los videojuegos pero resulté resolviendo más que un problema pendiente que tenía respecto a la vergüenza y el miedo.
También hay una sección interesante sobre los conflictos de pareja. Es una de las mejores partes del libro porque nos hace comprender que si en una relación no hay una mutua comprensión de emociones; es decir, si no se expresan de forma correcta, todo termina normalmente en peleas y separaciones. En esta sección también hay ejemplos que vale la pena conocer. No tengo pareja actualmente, pero si en el futuro llegara a tener, podría serme una información útil en cualquier momento.
En resumen, una obra fácil de leer que nos ayuda a ser consciente de nuestras emociones y que nos invita a dejar de juzgarnos por sentirnos de X o Y manera. Todos tenemos derecho a sentirnos bien y mal en cualquier momento. Vivimos en una sociedad que pareciera que condenara las emociones «débiles» o «negativas», pero debemos recordar que sin la oscuridad no existiría la luz, y sin la tristeza, el enfado, el miedo o la vergüenza no seríamos capaces de sentir alegría. Necesitamos todas nuestras emociones para sentirnos verdaderamente vivos: Es así de simple. Un libro que nos invita a ser empáticos con el prójimo. Un libro que nos invita a practicar la introspección para seguir conociendo nuestras emociones más internas. Para ser honesto esperaba menos del libro, pero el contenido ha resultado ser interesante para mi gusto personal.
Libro que complementa muy bien Inteligencia emocional de Goleman. A diferencia del anterior no propone el control emocional, al que considera represión emocional. La premisa de Greenberg es la gestión emocional, que consiste en no reprimir las emociones y dejarnos guiar por ellas. Es decir, utilizarlas como indicadores de nuestro estado de bienestar actual y nuestras necesidades.
Greenberg diferencia entre emociones primarias y secundarias, adaptativas y desadaptativas (esto es, aquellas que nos ayudan y son sanas y las que no) y, finalmente, las instrumentales, que son las que utilizamos, ya de forma consciente, ya de forma inconsciente, para conseguir algo de alguien.
Especialmente interesante me ha parecido el capítulo dedicado a las emociones en la pareja y los patrones de conducta a que nos llevan.
El libro cuenta con un buen número de ejercicios con los que poner en práctica la gestión emocional. Algo que eché de menos en la obra de Goleman, que nos da el diagnóstico, pero no el remedio.
Viendo las estadísticas de Goodreads actuales (42 ratings y 8 reviews) creo que es un claro ejemplo de una obra que todavía está por descubrir por el gran público. Intentando aportar mi granito de arena con esta breve reseña para que llegue a más gente.
Como meterse de lleno en el complejo mundo de la inteligencia emocional.
Explica como integrar la cabeza y el corazón a la hora de guiarse por las emociones, saber (o al menos intentar) interpretarlas, aprender a ver sobre los montones de capas que ocultan lo que realmente sentimos, y la importancia que supone el saber comunicarlas de la mejor forma posible sin generar conflicto.
Una buena lectura para aprender a conocerse mejor uno mismo, e integrarlo también en las relaciones con los demás.
Una guía imprescindible para (re)conocer las propias emociones y las de los demás. Debería ser de lectura obligatoria para ayudar en la gestión emocional. Estoy convencida que se convertirá en mi libro de cabezera.
Es un libro muy bueno para personas que no saben sobre emociones. En mi caso ya tengo formación de base por lo que se me ha quedado poco y me ha parecido súper redundante. Lo que más me ha gustado ha sido el capítulo de las emociones en pareja.