¡Hola, lectores!
Hoy les traigo la reseña de una novela que me ha dejado con la boca abierta, y no, no es una exageración. “La florista” es una maravilla de suspense psicológico. Si quieres sabes más, sigue leyendo.
Desde el principio, este thriller te atrapa con una premisa tan seductora como peligrosa: Amy Mackenzie, una florista con una vida aparentemente solitaria y tranquila, se ve envuelta en un oscuro juego de secretos y traiciones. Todo comienza con un encargo para una fiesta organizada por los Elliott, una pareja adinerada y encantadora, que, como es de esperar, no es lo que parece. La trama se complica cuando durante la fiesta, un asesinato sacude todo, y Amy se convierte en la principal sospechosa. Pero no se engañen, aquí nadie es del todo inocente.
Lo que más me gustó de esta novela es cómo te mantiene en vilo todo el tiempo. La autora es una maestra jugando con nuestras expectativas y sembrando pistas falsas. Justo cuando crees que has descubierto el misterio, ¡bam!, te encuentras con otro giro inesperado. Además, los personajes están tan bien construidos que es imposible no sentirse involucrado en sus vidas. Amy es una protagonista compleja, con sus propias sombras, lo que la hace aún más interesante. Y los Elliott… ¡Madre mía, qué familia!
La ambientación también es clave en la historia. Esa floristería tan chic en un barrio lujoso contrasta con la oscuridad que rodea a los personajes y sus secretos. Es como si las flores hermosas que Amy crea fueran una metáfora de las mentiras que florecen en su vida.
Si te gustan los thrillers psicológicos con personajes complejos y tramas retorcidas, “La florista” es una lectura obligatoria. Pero te advierto, una vez que empieces, no podrás parar. Yo terminé devorando las últimas páginas en una sola noche.
En resumen, una novela intrigante, llena de tensión y misterio, que te deja pensando en ella mucho tiempo después de haberla terminado. ¡Altamente recomendable!