En la semanal visita a la biblioteca nos topamos con esta sirena, novedad de otoño en la sección de cómics para adultos, de un desconocido para mí Derek Kirk Kim; pero de amplia trayectoria profesional.
En un mundo postapocalíptico al estilo Mad Max, encontramos a una joven sirena en una búsqueda existencial.
Nos enfrentamos a un guion sin grandes diálogos ni cartelas, exento de profundidad explicativa de lo que se viene a llamar el worldbuilding; en numerosas ocasiones con un toque más juvenil que adulto.
Allí nos encontramos con Isla, el personaje principal de la historia, a bordo de su transformer, peleando por sobrevivir en un mundo desértico cual fremen en el clásico de Dune. Un mundo lleno de peligros y portafolio perfecto para un apartado gráfico que sí es excelente.
Es en el arte donde este cómic se hace grande. Con un estilo onírico y visual, con toques de manga (el autor es coreano) y un agradable empacho de siena tostada y aguamarina, cada viñeta es una pequeña obra de arte en sí misma; una delicia a degustar con el detenimiento que se sin duda se merece.
La falta de diálogos se suple con creces con el mensaje de cada viñeta, las facciones de los personajes, imágenes que son una maravillosa explicación que vale más que mil palabras.
Una delicia para degustar al lado del crepitar de una chimenea, con mantita y un buen té. Porque quien no se va a enamorar de una sirena que tiene como mascota un axolote... Imposible, vamos!