Advertencia: La siguiente reseña contiene spoilers. Si desea leer la versión sin ellos, le recomiendo pasar por mi blog en Instagram, @sanandoentreletras_. Estará disponible la próxima semana.
"Casi Romántica" de Larissa Gloriel propone una exploración al amor romántico y cómo es nuestra relación con ella: "Llevo tantos años reprimiendo el tema del amor romántico en mi vida, que no me he dado la oportunidad de pensar qué realmente pienso sobre el amor y cómo me quiero relacionar con él". Esta frase resonó conmigo durante toda la novela. Mientras Sashi encontraba sus respuestas por sí misma, yo tuve mi primer acercamiento al amor y me cuestionaba: "Ha pasado un año desde la ruptura de mi relación de cinco años, ¿cómo me relaciono nuevamente con el amor luego de que me hayan roto el corazón?, ¿desde qué lugar? Si el amor me siguiera por todas partes, ¿lo evitaría o saltaría al vacío desde las murallas que he creado?"
Con una narración sencilla y puertorriqueña, el romance entre Martín Bustamante y Sashi Glow se siente como tomar una limonada fría en un día de playa, mientras escuchas reguetón en cada esquina y momentáneamente hueles el olor de croissants. Es una relación genuina, sincera, bonita y pienso que tu pierna también hará "pop" junto el baile de las mariposas en tu estómago; definitivamente no hay nada mejor que un hombre con inteligencia emocional y que sea todo un caballero.
Aquí una de mis frases favoritas: "Por mucho tiempo pensé que los hombres eran incapaces de sentir, de sostener y de cuidar. Pero me estoy dando cuenta de que solo hablaba por los que conocía, que había gravitado hacia personas sin responsabilidad afectiva, quizás porque no estaba lista para ver la verdad. No estaba lista para entender que yo merezco mucho más y que sí existen hombres deconstruidos que valen la pena". ¡AMÉ!
Obtenemos una perspectiva laboral de ambos personajes, pero mi favorita fue el de la protagonista. ¿Un lanzamiento de un juguete sexual? Count me in! ¿La mejor parte? La jefa. Ella sí sabe lo que hace. Debería tener una sección en Doce Corazones. Me sentí como cuando llego a esa escena cliché que me fascina de "one bed". Me tenía soltando carcajadas y chocando mis pies (giggling and kicking my feet).
Asimismo, hay varias denuncias políticas como, por ejemplo, la crisis de energía eléctrica en el país. #FueraLUMA
El "hechizo" de la Casi Romántica me pareció como una escena de Cinderella: cada despedida de año, a media noche, sentirás el despecho, la desilusión y la soledad de no tener un amor romántico. Mi parte favorita fue cuando Sashi confesó, en voz alta, que estaba enamorada de Martín. Sentí el miedo y la ansiedad al decir esas palabras pero, sobre todo, la alegría de ser sincera consigo misma y sus sentimientos a pesar del qué dirán. Mentalmente escuchaba la canción "Happy Xmas (War is over)" de John Lennon, Plastic Ono Band y Yoko Ono de fondo.
Por otro lado, pienso que la novela pudo explorar otros espacios dentro de las relaciones presentes. Por ejemplo, logramos cumplir una de las fantasías de Martín: tener relaciones sexuales mientras cocinaban los croissants. Sin embargo, pienso que también se pudo explorar la fantasía de Sashi y, adicional, haber utilizado el juguete sexual unisex que ella y su compañere Dani habían trabajado por tanto tiempo. Adentrarse un poco más en las interacciones sexuales, en el toque físico, en explorar otras fantasías.
De la misma manera, pienso que la resolución final fue abrupta. ¿La abuela miente POR AÑOS diciendo que su esposo murió en un accidente, cuando la realidad fue que él la abandonó por otra mujer, y terminan despidiendo el año todas felices? ¡O sea, el abuelo de Sashi sigue vivo! Puedo comprender la decisión de Sashi al perdonar a su abuela tomando en consideración las palabras que le dijo Alma, la tarotista, pero... Tuve un poco de dificultad en digerirlo, al igual con las decisiones finales de sus mejores amigas, Lucía y Kat. No conecté con ellas. El diálogo entre ellas, sus expresiones... También tuve un poco de dificultad digerirlas.
Por último, pienso que integrar las festividades, los meses o mencionar algún evento de manera sutil hubiera ayudado un poco para ubicar el tiempo en la novela. La temporalidad a lo largo del texto se sintió corto —despedida de año, enero, San Valentín, despedida de año nuevamente—, considerando que todos los papelones de Sashi sucede en un lapso de un año.
En fin, felicito mucho a Larissa por su debut con esta novela. Gracias por compartir un pedazo de ti con todas nosotras. La disfruté, me reí y, después de mucho tiempo, volví a sentir ese calorcito en mi corazón. ¡Le abro las puertas al amor y espero que me persiga por todas partes! ¡Un abrazo!