Andrea Chapela, una de las grandes autoras jóvenes en nuestra lengua, empieza con esta confesió "A mí la ciencia me parece bella y, al escribir, quiero explorar esa belleza." En los tres ensayos aquí incluidos, "El acto de ver a través", "El acto de verse" y "La historia de ver", los objetos de la minuciosa observación y animada curiosidad de la autora son, respectivamente, la ventana, el espejo y la luz. Ponerse frente al espejo detona una íntima escritura reflexiva, en voz baja, sobre una misma y sobre ese objeto en el que se refleja; al hablar de experimentos se vuelve ella su propio sujeto experimental. Con una hábil concatenación de estampas sobre ciencia y arte, física y poesía, el lenguaje y el acto de escribir, se termina cocinando una literatura híbrida, afortunada mezcla entre ensayo lírico y divulgación científica que aporta datos factuales con fluidez narrativa. Empujando fronteras y límites, abarcando la dualidad arte /ciencia y viviendo plenamente esos dos mundos, este libro explora desde la prosa poética el lenguaje científico, que es el lenguaje de la infancia de su autora. Para quien "la idea era encontrar cómo volver a habitar ese lenguaje, cómo podía yo volver a acercarme a lo científico y seguir la corazonada de que la ciencia y la poesía eran mucho más cercanas de lo que se veía. Ver la ciencia desde un punto de vista poético es buscar en el extrañamiento una especie de reencuentro".
2.5 — Como la autora lo dice, el producto final se siente muy experimental y, para mí, no termina de aterrizar en un objetivo concreto.
Aunque es interesante (mi favorito fue el ensayo 2), y me gusta como hace alusión a las palabras y el lenguaje como ese otro componente para "arrojar hacia la luz" el conocimiento, me siguió debiendo al desarrollar y aterrizar sus pensamientos.
Creo que muchas de sus ideas me hubiesen gustado si hubiesen sido formadas más a profundidad o, incluso, simplemente dispuestas con más claridad. Valga la redundancia.
Me gustó mucho, me hizo pensar en un taller de escritura que tomé. La autora va citando a un montón de personas y entrelazando teorías y datos científicos con su vida personal. Habla de la luz, de los estados de agregación, viajes y temas muy interesantes. Habla de ciencia sin dar clase, muy amigable.
Llegué a Andrea por Todos los fines del mundo que me encantó y con este libro terminé de leer toda su obra. Siento que entendí de dónde nace esa forma tan única de ver el mundo y de escribir ficción. Este ensayo cortito se siente 80% ciencia, física, química, mecánica cuántica y 20% reflexiones íntimas y poéticas que te llegan al corazón. Una mezcla rarísima que, de alguna manera, funciona.