El intento de ejecutar un crimen perfecto con profundas resonancias en la historia del país.
«No todo se transforma. Hay cosas que desaparecen sin dejar rastros. Cuerpos que se borran para siempre.»
¿Se puede disolver un cuerpo? ¿Es posible reducir un ser humano a la nada? Utilizado en cantidades adecuadas, el ácido sulfúrico logra ese efecto. Cuando el proceso llega a su fin, sólo queda un líquido negruzco, turbio, con una capa superficial que tiene aspecto de costra de carbón.
Una sociedad también se define a sí misma por sus crímenes, por sus formas de matar. Esta es la historia de uno de los homicidios más brutales cometidos en la Argentina. En diciembre de 1980, con la dictadura aún en su apogeo, el abogado Mariano Márquez decide ejecutar su versión del crimen perfecto. Organiza el secuestro extorsivo de un importante empresario y, para alcanzar la impunidad, imita el terror impuesto por el régimen sin cuerpo no hay delito.
Con un estilo implacable, por momentos irónico y siempre efectivo, Reynaldo Sietecase moldea la realidad para construir una historia perturbadora de final imprevisible, cuya trama seduce desde la primera línea y, como una tela de araña, nos atrapa sutil pero definitivamente.
La crítica dijo...
«Reynaldo Sietecase es una de las voces más originales y fuertes de la literatura contemporánea en lengua castellana. Utilizando la estructura de la novela negra como marco narrativo, su ficción explora de forma detallada y sutil el mundo social posterior a la dictadura militar, un mundo en el que tanto los valores éticos, morales y políticos, como también las convenciones de la vida cotidiana, fueron transformados radicalmente. La violencia aparente en la ficción de Sietecase se refleja en su estilo agudo y tajante que no deja de recordar la voz de Celine por el manejo de lengua y Heinrich Böll por la temática y la agudez psicológica.» Alberto Manguel
«En la ya larga tradición de la novela policial argentina, Reynaldo Sietecase crea una variante la unión de la política con el thriller de terror.» Tomás Eloy Martínez
«Así narra, separando la causa del efecto, la acción del motivo. Uniendo literatura con oficio y lectura con historia, haciendo un policial brillante y notoriamente argentino.» Miguel Russo
Me agradó la narración, pero ciertas acotaciones me parecieron innecesarias, así como la historia paralela Márquez con su tía, no aportaron absolutamente nada a la trama. Fuera de eso, creo que la historia refleja de algún modo las realidades del sistema judicial argentino, más que nada, en un tiempo tan oscuro y complejo como lo fue la última dictadura cívico-militar. Me pareció interesante que el autor se adentrara en la mente de un auténtico psicópata y cómo funciona su mente, como normaliza sus pensamientos, maquinaciones y cómo utiliza a las personas para obtener lo que quiere. El libro me dejó un cierto sabor insulso, siento que le faltó más sustancia. Una historia interesante, realista al sistema judicial, pero que tiene cosas de más.
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Un dato interesante es que yo ya había leído este libro antes, exactamente cuando tenía 13 años y medio, y solo lo sé porque vi mi número de lector en la ficha de la biblioteca, fechado en 2015. Al menos, supongo que lo leí, porque no recuerdo nada al respecto., es como si lo leyera por primera vez.
La historia tiene una premisa interesante. El protagonista comete un asesinato, y decide disolver el cuerpo en ácido para evitar que lo imputen por homicidio. Ya que sin cuerpo, no hay crimen, ¿cierto? Esto crea un paralelo con lo que estaba sucediendo en la época en que se desarrolla esta historia. Porque los dictadores militares decían “no hay muertos, hay desaparecidos”, y de ese modo muchos quedaron impunes de sus asesinatos, y muchas víctimas siguen siendo solo desaparecidos.
Si bien este caso no se relaciona en nada a los militares y los desaparecidos, la dictadura es un constante telón de fondo. Se ve la violencia, los prisioneros, la tortura y los desaparecidos. Pero no solo eso, sino también la influencia que los militares tuvieron en todos los aspectos de la sociedad argentina. La gente se dividía entre los que luchaban contra el sistema (y eran perseguidos por ello), los que callaban por miedo pero consideraban esto una carnicería, y quienes apoyaban la acción militar en lo que consideraban una guerra contra los montoneros. Esto se reflejaba en el sistema judicial, y en la forma en que funcionaba (o no), dependiendo del juez a cargo o de lo que los militares mandasen.
Por otra parte, la estructura narrativa me atrapó desde la primera página. El autor no cuenta los hechos en forma lineal, simplemente va soltando los datos en el momento que le parece preciso, ya sea para enganchar al lector o para profundizar en la psicología del personaje. El estilo de escritura es directo, seco incluso, pero con un notable tono irónico. Para una novela policial, funciona muy bien. Lo malo es que hay unas cuántas escenas de sexo innecesarias, casi desagradables, que me recuerdan que el libro fue escrito por un hombre.
El protagonista es un tipo sin remordimientos, guiado por la ambición y no por las pasiones. Es manipulador, carismático e inteligente, no le es difícil parecer bueno e inocente, pero hay algo oscuro y premeditado en todas sus acciones; es un mentiroso patológico que a veces parece creerse sus propias mentiras por lo convincente que suena. Además, tampoco teme demasiado las consecuencias de sus crímenes, se cree intocable. Vamos a ver si esto es cierto al final de la novela.
Hablando del final, es algo abrupto, y el epílogo sencillamente extraño, parece desencajar con el resto de la novela. Además, la trama de la tía de Mariana concluye de forma anticlimática, y solo sirve para interrumpir la tensión que el autor parecía querer transmitir en las escenas finales, donde se resolvería el caso.
En general, Un crimen argentino cumple con lo esperado de una novela policial. Tiene un estilo de escritura y una estructura narrativa que funcionan bien, una premisa no del todo innovadora pero sí interesante, y un protagonista retorcido. Sin embargo, creo que lo que más voy a recordar de este libro es lo que el título implica y cómo te presenta el oscuro trasfondo de la Argentina en los años setenta.
Una novela policial, bastante negra. Narrada desde la perspectiva de un asesino que decide que 'un delito, sin cuerpo, no es delito'. Un poco asociado al tema político del momento, con la dictadura militar en auge.
La idea es secuestrar a un industrial, matarlo, disolver el cuerpo en ácido y mientras tanto pedir un rescate.
La novela gira más que nada alrededor de la perspectiva del asesino, un abogado que había sido encarcelado por estafas. Cómo construye un vínculo con la víctima y como ejecuta su plan. Está bien. Seguramente en su época el libro fue novedoso para la novela policial argentina, quizás porque es bastante lineal.
Desde el principio conocemos el plan y el autor. Rápidamente se introduce la víctima. Y todo transcurre como tiene que transcurrir. No hay un gran arco narrativo, simplemente un historia lineal de cómo se hace desaparecer un cuerpo y salir más o menos impune.
La estructura y el estilo de una novela policíaca está bien trazada a lo largo del libro. El trasfondo de la dictadura argentina es lo más representativo de la obra. Los acontecimientos entre el protagonista y sus amoríos (pasados y presentes) son baches o pequeños frenos a la historia que interrumpían en varias ocasiones la fluidez de la novela. El final y el epílogo son algo confusos y logran (lamentablemente) hacer dudar sobre el sabor final de la historia. Es una historia digna de ser leída, pero no de ser idolatrada. Para ser la primer obra publicada del autor se puede apreciar la humildad y sencillez de un escrito que da pie derecho a la futura creación del autor.
no sé muy bien qué calificación ponerle, el final se siente abrupto y las cosas quedan colgadas e inconclusas, si bien desde el principio ya no me gustaba tanto, podría haberla remado un poco más :/ de cierta forma se retrata la incompetencia del sistema judicial en arg, pero el resto es algo no se luce
la historia en paralelo de la tía de marquez no aporta nada a la trama, y sólo al final retrata una problemática (no argentina, sino de todas partes del mundo) en cuanto al peligro en los cabaret/clubs/etc que cuentan con bailarinas exóticas y/o una red de prostitución
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No conocía la faceta de escritor de este periodista argentino tan reconocido. Debo decir que si bien no me pareció una novela muy importante, logró entrenerme. El lenguaje que emplea es más bien vulgar, por lo cual la lectura es ágil y rápida. La hipótesis que plantea acerca de si es posible disolver a la nada a un cuerpo humano utilizando ácido sulfúrico es bastante interesante y el desarrollo de la trama está bien llevado. La recomiendo para pasar el rato.
2,7 ☆ Tiene muchas cosas que no me cierran. ¿Por qué hundir un cuerpo en ácido sulfúrico sería un crimen argentino? Además de las actitudes machistas asquerosas del protagonista. Igual entiendo la ambientación de la historia y se hace más entendible por el año en el que fue escrita. Sin embargo, al ser el protagonista el que narra la historia, al no caerme bien, me costaba más empatizar con su situación. De igual manera, fue un libro fácil y rápido de leer.
Un crimen argentino de Reynaldo Sietecase es una novela policial basada en un hecho real ocurrido en la década del setenta. A través de una investigación marcada por la violencia y la corrupción, el autor expone las fallas del sistema judicial y el clima social de la época. Con un tono crudo y realista, el relato combina suspenso y crítica social. Es una obra intensa que invita a reflexionar sobre la verdad, la impunidad y la justicia.
Es una novela policial más. Cumple, entretiene y es llevadera pero no tiene nada que la haga trascender. se queda bastante en lo típico del género. Sin embargo no diría que es un mal libro, es un libro más. Reconozco que para ser una primer novela está bastante bien, pero no todos pueden arrancar con libros que dejen huella.
Después de leer No pidas nada, creí que me encontraría con una novela trepidante, pero no, me pareció algo sosa, demasiado corta, la verdad no le rescato gran cosa
This book is a based on a true crime. It was easy to read. However, it didn’t keep me as intrigued as I though I was going to be when I grabbed this book. It is an ok, but well written story.
Sietecase ingresa al mundo de la ficción narrativa con una novela sólida. La idea de la desaparición (en este caso por disolución en ácido) como marca identitaria argentina es potente. La síntesis narrativa y el estilo seco, cercano al periodístico pero de perfil sardónico son un acierto.