En este libro conoceremos a Ada, una empaquetadora del turno de noche, alocada, caótica y pasional, que tiene un encuentro un tanto peculiar, con Edu, un padre separado, guapísimo, serio y formal, que trabaja como guardia de seguridad en su empresa, y que además es su nuevo vecino. Varios encontronazos, situaciones surrealistas y malentendidos, harán que Ada y Edu inicien un acercamiento tan extraño como irresistible. ¿Qué pasará entre ellos? ¿Lograrán domar esa atracción que sienten el uno por el otro? ¿O seguirán surgiendo incidentes extraños cada vez que están en la misma habitación?
Con una pluma ágil, sencilla y muy divertida, Raquel nos trae una RomCom con la que he disfrutado y me he reído como nunca. Ada es una protagonista que me ha conquistado, tan espontánea y autentica, y con unos encontronazos con Edu en los que saltaban chispas. Edu, por su parte, lleva loco por Ada desde hace un tiempo. Pero con un hijo pequeño (Ay, Leo, las risas que me he llevado contigo) y una vida un poco caótica, nunca se ha atrevido a decirle nada. Mención especial a Iliana y su italiano y a Joana, Salva y Luis, los amigos de Edu, porque han sido importantísimos para la trama.
Malentendidos, salseo, tensión sexu4l, mañanas de playa, un abuelo ligón, un peque obsesionado con las “tetit4s”, un italiano que no se entera de mucho, amor, celos, miedos, inseguridades, amistad y familia, en una novela fantástica, con diálogos chispeantes, y una historia que me ha enamorado. Si queréis reír, pero también sentir, no os podéis perder este libro; os conquistará.
Os dejo una de las frases que más me han gustado: “El amor no funciona así, no se exige, no se planifica, no es una ecuación a resolver. El amor surge y lo arrasa todo”.