Un agradable relato de la vida de un sacerdote de Bilbao que se traslada a vivir a Finlandia para sembrar la semilla de la fe en uno de los países de Europa con menos católicos.
Solo puedo decir que después de acabarme este libro tengo unas ganas enormes de irme a Finlandia a misionar y de conocer a su autor, Raimo Goyarrola. Un 10/10 y me ha vuelto a recordar que acompañados del Señor, Jesús, todo es posible y simplemente hay que dejarse llevar y confiar en Él. Repito, un 10.