«Mi autorretrato es una tarántula sin ojos», escribe Elaine Vilar Madruga, y los poemas de Las tarántulas son, entonces, esa telaraña que atrapa a memoria del cuerpo, el agujero desde donde emergen los miedos, y los deja a la vista. Fiel a su estética, que reivindica la belleza de lo macabro, lo pútrido y lo animal, y con una precisión magnífica, la autora nos invita a mirar de cerca eso que siempre estuvo bajo nuestros pies: lo que crece y vive en la oscuridad, como la tarántula, esperando el momento oportuno para revelarse.
La poesía no es mi género pero este libro de Elaine no decepciona, conserva su estilo.
Agregamos además de las mosquitas a las tarántulas. Si bien, debe existir o no, no lo sé, un multiverso que esté construyendo, lo está logrando con cada libro que publica.
Me gusto mucho "Aria" recordé ese momento en que cantan "que todos duerman"
hablar de poesía es redundante en estos tiempos como lo fue en los suyos en esas tierras de la alhambra donde la mujer arrastró sus ojos por el desfiladero de la existencia ❤️🩹