Ensayos existenciales sobre Wittgenstein. El loco del atizador habló como oráculo y escribió como mudo. Por eso hay tantos Wittgensteins. Muchos son falsos, como el de Badiou, o el post-estructuralista, o el lacaniano, o el freudiano, o el frankfurtiano, o el positivista lógico, o el conductista, o el dogmático, o el escéptico. O el existencial. Que se parezca en alguna idea no significa que se parezca en todas. Wittgenstein tiene que ser leído desde Wittgenstein, no desde púlpitos externos. El pasaje del Tractatus a las Investigaciones desconcertó a todo el mundo. Sin embargo, hay un hilo rojo. El sentido tácito del mundo. Es la tesis que defiende Wilson. Habría algo pre-epistémico que pareciera fundamentar lo epistémico. Lo místico, que no es lo Real. No es metafísica porque no puede haber propiamente conocimiento de lo pre-cognitivo. La conmoción de que el mundo exista sin poder decir mucho sobre él.