Leticia Sánchez Ruiz es una periodista y novelista española, ganadora en 2009 del IX Premio de Novela Emilio Alarcos por su novela Los libros luciérnaga y en 2011 del Premio Ateneo Joven de Sevilla de Novela por El Gran Juego. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Pontificia de Salamanca, comienza su trayectoria colaborando con diversos medios de comunicación como columnista, redactora y crítica literaria. Ha publicado sus cuentos en los periódicos asturianos Oviedo Diario y El Comercio. Reside actualmente en Oviedo (Asturias), donde desarolla su labor periodística y literaria.
No conocía a la autora, pero la portada y el título me atraparon al instante. Y aunque no ha sido una lectura redonda, sí que me ha dejado sensaciones interesantes.
🖋️ La narrativa es peculiar: muy detallista, casi minuciosa. A veces, tanto foco en lo pequeño ralentiza el ritmo y hace que algunas descripciones se sientan pesadas. Pero también es innegable que Leticia escribe con oficio.
🏙️ Uno de los grandes aciertos del libro es el paseo literario por Oviedo. La ciudad se convierte en un personaje más, con sus rincones, su atmósfera y, por supuesto, sus dulces de Rialto que aún saboreo mentalmente.
La protagonista, Alana, es una mujer reservada y meticulosa, cuya profesión (que no desvelo para no hacer spoiler) aporta un enfoque muy interesante a la historia. Me pareció que se podría haber explotado más ese aspecto, porque tiene mucho potencial narrativo.
🧑🤝🧑 A su alrededor, se mueve un elenco de personajes secundarios que aportan misterio y tensión, aunque algunos quedan algo desdibujados. Destacan especialmente los miembros del enigmático “club de la niebla”, cada uno con sus secretos y motivaciones que se van desvelando poco a poco.
🧩 La trama arranca con fuerza, pero se me hizo algo lenta hasta el último tercio. Ahí todo cambia: el giro final es sorprendente, algo rocambolesco, sí, pero muy bien jugado.
🔍 Esperaba un ritmo más cercano al thriller, pero encontré una historia más introspectiva, con tintes de misterio y una ambientación muy cuidada.
📖 ¿Lo recomiendo? Sí, si buscas una lectura pausada, con una prosa cuidada y una ciudad que se respira en cada página.
En esta historia hay muchos personajes que mencionar, pero la que nos conduce por los rincones sin duda más bonitos de Oviedo es Alana Calume, una autodefinida cacharrera, pero a la que yo llamaría una buscadora de almas. En esta novela vamos a intentar descubrir qué le pasó al escritor Gabriel Vargas Montseny y cómo pudo su desaparición afectar y cambiarle la vida a tantas personas.
Yo no puedo ser objetiva con Leticia. La adoro. Yo fui aquella joven que se enamoró de Ulises Font en "Los libros luciérnaga" y a la que le ha hecho mucha ilusión verlo en esta historia, aunque sea de refilón. Es el personaje que más me gusta y eso que, en este libro, no se aprecia ni una sola pincelada de lo maravilloso que puede ser. A veces tengo la sensación de que los secundarios se comen un poco a los personajes más protagonistas, pero porque Leticia no sabe escribir a nadie a medias (véase el caso de Blas, por ejemplo, tan completo y necesario a pesar de que esta no es su historia ni mucho menos).
Puntos fuertes:
—Personajes perfectamente construidos, con sus luces y sus sombras. Hay algo que me gustaría mencionar especialmente y es que hay autores/as cuyos personajes, a pesar de ser diversos, tienen siempre el toque extrovertido de "vamos a meternos en esta historia" que no me acaba de encajar con ellos, pero Leticia le da una personalidad a cada uno y estos actúan en consecuencia, guiados de manera coherente. —Oviedo es un personaje más de la novela. —Lo bien hilado que está todo y cómo tuviste la verdad ahí delante sin sospechar de ella. —Capítulos cortos y ágiles.
Puntos débiles
—Si tuviera que mencionar algo, diría que los detalles que hilan el final están dispersos por todo el libro. Esas conexiones que luego te provocan el click mental de "ah, así que era eso". Yo porque me lo he leído en tres días pero a lo mejor la gente que tarda más en leer, por ejemplo un mes, se puede perder algunos fácilmente.
Me encantan los libros de Leti, pero este se ha convertido en mi favorito. Tiene todo lo que me gusta: una desaparición misteriosa, un club de lectura lleno de personajes entrañables y una Oviedo brumosa que parece cobrar vida. Da gusto leer cómo describe la ciudad y cómo construye personajes que sientes casi como amigos de toda la vida <3
Cuando la anticuaria y 'cacharrera' Alana Calume era niña asistió a una tertulia muy especial en el mítico café La Patagonia de Oviedo de la mano de su singular tío Canor. En ella participó el reputado escritor Gabriel Vargas Montseny. Los tertulianos, un grupo humano de lo más pintoresco quedaron encantados con la presencia afable y jocosa de la eminencia mundial, pero su encanto devino en tragedia cuando a la mañana siguiente el escritor dejó el hotel y desapareció en la niebla de Oviedo para siempre sin que existiera un motivo. Años después Alana encuentra un objeto en el rastro que recuerda de aquella tarde y sin propónerselo inicia una investigación para tratar de averiguar qué sucedió en torno a Vargas Montseny en la que hallará más de una sorpresa.
Con una carrera ya diletada, Sánchez Ruiz aborda algunas de sus obsesiones: la literatura como motor vital, los secretos que ocultan aquellos que más queremos, la magia de los objetos y la investigación por parte de aficionados. Todo ello mezclado con su oído singular para recrear espacios y ambientes en apariencia mundanos que son atravesados por el latigazo de la literatura que los conecta en una estructura arborescente.
Quién disfrute de las novelas de intriga, puede hacerlo ya que desde el principio queda claro que el improvisado club de La Patagonia oculta algo, quien prefiera conocer personajes que devienen en tipos únicos y originales aquí tienen dos caracteres inolvidables: la propia Alana y el excéntrico improbable tío Canor, junto a una pléyade de secundarios al cual más extraño, y quien sepa encontrar las claves literarias flotando entre las páginas disfrutara además de una experiencia referencial. No en vano la literatura de Leticia Sánchez Ruiz se alimenta de lecturas y una confianza ilimitada en el poder sanador de la literatura.
Con estos mimbres ha compuesto una novela inolvidable y trepidante hasta su loco final que deja ganas de continuar este viaje a las antigüedades y los secretos que oculta Oviedo como gran ciudad literaria. Porque aquí el paisaje de fondo importa tanto como la trama, esas plazas, edificios y rincones que callan los últimos pasos de Vargas Montseny sobre la tierra antes de disolverse en la nada.
El club de la niebla, de Leticia Sánchez Ruiz, es una novela perfecta para quienes disfrutan de los misterios con un toque literario y un escenario lleno de encanto.
La trama parte de un enigma muy sugerente: hace más de veinte años, un famoso escritor desapareció en Oviedo tras asistir a un club de lectura. Su rastro se perdió y nunca más se supo de él. Años después, Alana, una mujer curiosa, amante de los objetos antiguos y de las historias que guardan, se encuentra con una pista que reabre aquel misterio. Desde ahí comienza una investigación que la lleva a reencontrarse con personajes excéntricos y entrañables, como su tío Canor o los miembros del club.
Uno de los grandes aciertos del libro es la ambientación. Oviedo no es solo un decorado, sino un personaje más. Leerlo es como pasear por la ciudad con los protagonistas, de secreto en secreto y de café en café.
Eso sí, conviene saber que no es un thriller de ritmo frenético. La narración es pausada y detallista, con una prosa muy cuidada. A veces puede sentirse lenta, pero a cambio ofrece una inmersión total en la atmósfera y en los personajes. Y cuando llegas al final, la historia sorprende con un giro inesperado que deja muy buen sabor de boca.
En definitiva: • ✔ Misterio original y literario. • ✔ Personajes peculiares y entrañables. • ✔ Una ciudad que se respira en cada página. • ✘ El ritmo puede resultar demasiado lento si buscas acción continua.
¿Lo recomiendo? Sí, sobre todo si te atraen las novelas de misterio que se disfrutan con calma.
Libro que no me ha gustado, se me ha hecho muy pesado, lo he terminado porque lo estaba leyendo para un club de lectura presencial y me daba un poco de vergüenza ir sin leerlo. Es un libro que la premisa era interesante pero demasiado lento, de llegar a aburrir, no se ha llevado una estrella porque las 100 últimas páginas le salvan un poco donde se va viendo un poco la investigación, hasta ese momento es una historia de personajes que no me ha interesado. El final tampoco me ha entusiasmado es más o menos creíble. Lo único que no se puede negar es que conoces a cada uno de los personajes que interviene en la novela pero, para mi, eso hace que la novela me haya aburrido porque todas esas descripciones me sobraban.
Hablemos de (más) libros o hablemos (más) de libros - Noviembre 2025
Son numerosos los eventos literarios recientes y, por ende, las polémicas que han surgido a su alrededor: Escritores, académicos, influencers… Todo el mundo tiene una opinión sobre la literatura, la cultura y la lectura y su producción, su calidad, su temporalidad y su relevancia. Yo, que leo compulsivamente, no puedo evitar añadir a la lista de libros que quiero leer al menos dos a la semana, y dadas estas cifras, en lo que sí podemos estar todos de acuerdo es que se editan más libros que nunca, lo cual parece ser un síntoma de que se lee más que nunca.
No sólo las cifras de producción literaria del país nos llaman la atención sobre el aumento de lectores, también el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España que se publicó a principios de año avala esta afirmación, se lee más que nunca. Leen los jóvenes, leen los niños y leemos todos, por eso nos produjo gran asombro, hace aproximadamente un mes, que cierta ‘influencer’ cargó contra los lectores para defenderse de un comentario sobre uno de sus vídeos, y como siempre sucede, nuestro país se dividió en partidarios y detractores de sus palabras, e innumerables voces conocidas y anónimas dieron su opinión sobre esta polémica.
No quiero ser menos y aprovecho el tirón mediático que ha tenido esta controversia (y otras tantas recientes) sobre la lectura para posicionarme y recomendaros que leáis.
Ante la duda, leer siempre es una buena idea.
Es probable que leer no nos haga mejores personas pero la lista de beneficios que se derivan de la lectura es inabarcable. Mejora nuestro vocabulario, nuestra comprensión lectora y del mundo y en palabras de la novelista Jean Rhys “La lectura a todos nos hace inmigrantes. Nos lleva lejos de casa… pero lo más importante es que nos encuentra hogares en todas partes” y encontrar un hogar en cualquier parte nos ayuda, además, a ver el mundo con otros ojos, a ser más empáticos a entendernos mejor como individuos y en sociedad y nos enseña a no repetir los errores del pasado.
Hay un libro para cada lector y un lector para cada libro, y en estos tiempos de superproducción literaria estoy segura de que todo el mundo, escritores y lectores, puede encontrar su media naranja. Por eso os traigo algunas recomendaciones para ver si os pica el gusanillo y podemos considerarnos todos lectores para el próximo barómetro: [...]
[...]Si por el contrario, más que de acción eres de los que no puede dejar de lado una buena intriga, la siguiente recomendación es para ti porque hay veces que los secretos nos persiguen y un misterio desvela otro que ha permanecido oculto durante mucho tiempo.
A Alana Calume, de profesión buhonera, la desaparición del célebre novelista chileno Gabriel Vargas Montseny veinte años antes, parece que la persigue. Ella, que fue espectadora accidental del encuentro del escritor con la tertulia literaria a la que pertenecía su tío, revivirá cada uno de los momentos que envuelven aquel episodio cuando fallece, de manera repentina, uno de los componentes del club, lo que provoca la agitación de todos los que estuvieron presentes aquella noche. En su afán por recomponer qué pasó, Alana buscará en los recuerdos y silencios de los miembros de El club de la niebla, el rastro de Vargas Montseny, que se perdió una madrugada por las calles de Oviedo, pero no deja devolver a su vida en forma de citas literarias, objetos y recuerdos que la asaltan.
Leticia Sánchez, es escritora, periodista y librera y a través de su vocación por la cultura, nos habla en esta novela de libros perdidos, escritores perdidos y recuerdos escondidos, así como del amor por los detalles, los pequeños objetos y las tertulias literarias que viven en los cafés de las ciudades. [...] [...]Dicho todo esto y si, en el peor de los casos, consideráis que leer no os eleva el espíritu, espero que, al menos, os hayan gustado estas recomendaciones, ya que el fin último de estas letras es, siempre, despertar el amor por la lectura simplemente como entretenimiento.
Me gustaría ponerle más estrellas pero no puedo. Me gustó la trama, ya desde el principio me pareció interesante pero su ejecución ha sido decepcionante. Es como si viera un hermoso pastel en una pastelería y decidiera comprarlo, todos los ingredientes están ahí pero el resultado no ha sido bueno.
Para mí el gran problema es la manera de escribir de la autora, tiene un estilo narrativo que no me gusta, no me engancha. Es el estilo que yo llamo «patrio» y que se ve en muchos autores nacionales y que nunca me ha terminado de convencer. Quizá porque crecí leyendo a autores de habla inglesa que tiene un modo más fluido de escribir ahora me cuesta más adaptarse a este estilo.
En fin, para mi tene más defectos que virtudes, pero estoy segura de que gustará a otros lectores.