Jaima vive con el anciano Habid en Sidi Bou Saïd, uno de los pueblos más bonitos de Túnez. Jaima tiene una mascota un tanto especial: un pingüino. Un día, Jaima se pone en camino a la búsqueda del mapa de la vida. Será un viaje a través del mágico Túnez. Novela fantástica que enseña que cada uno debe encontrar su papel en el mundo.
Sé que es un libro dirigido al público infantil. Pero me marcó tanto que gracias a esta obra pude conocer otras tierras y me enamoré de Túnez. Espero ir a los enclaves de la novela algún día, ya que existen y son maravillosos.
Siempre es un placer leer una obra de Carlos Puerto, pero en este caso más todavía, ya que realiza un viaje por toda la geografía y el pasado de Túnez: exotismo, aventura y grandísimos conocimientos. Me ha encantado.
No me da pena decir que con 24 años amo leer los cuentos del Barco de Vapor. Me prometí terminar Un pingüino en el Desierto en el 2009, estando en sexto grado de la escuela. Lo terminé en 2023🤣 pero lo terminé. Lo amé! Un panorama africano, un poco fuera de lo común, excelente. Me sumergí en la aventura, en la arena, el sol, en el oasis, simplemente muy bueno. El final pudo estar un poco mejor a mi criterio, un poco más explícito. ¿Qué pasó realmente con Jaima? Aunque hay quienes prefieren los finales abiertos como ese, quedé muy intrigada.
La idea es buena y la historia interesante. En lo que no estoy de acuerdo es en los enormes errores que hace el autor respecto al islam: los musulmanes rezan y piden a Dios, solo a Dios; los musulmanes son los seguidores del islam y no son mahometanos; Mohammed es el profeta al que se le reveló el Corán aunque en España erróneamente se le llame Mahoma; y en el mes de Ramadán se puede comer cous cous.
Es un cuento muy fantasioso, y demasiado "espectacular" en los hechos y relaciones entre sus metáforas y personajes, que prácticamente sentí que leía un sueño de alguien, uno muy fumado. En fin, fue una lectura pasajera.