Gabriel Albiac nos sumerge en un incisivo y bello ensayo sobre la transformación de los valores en la sociedad contemporánea. A través de un análisis filosófico, literario y político, preñado de referencias culturales, el autor desentraña la crisis de la paternidad —en su más amplio sentido— y su papel en el tejido social, explorando la disipación de la autoridad y el auge de una ideología que redefine identidades, jerarquías y discursos.
Desde la mitología de Edipo hasta la literatura de Andersen, pasando por las grandes crisis del siglo XX y el pensamiento Pascal, Kafka y Freud, El eclipse del padre traza un mapa de la deconstrucción del orden simbólico tradicional. Albiac desmonta los dogmas de la llamada «razón Woke», cuestionando la narrativa de las identidades fluidas, la disolución de la familia y el papel del Estado en la reconfiguración de la autoridad.
Con su estilo elegíaco y su profundidad analítica, Albiac no solo expone un diagnóstico sobre la orfandad ideológica de nuestro tiempo, sino que también lanza una advertencia sobre los riesgos de una sociedad que reniega de sus raíces culturales y filosóficas.
Es profesor de filosofía desde 1974 en la Universidad Complutense de Madrid, institución de la que es catedrático desde 1988. Escribe una columna para el diario ABC y colabora como contertulio en el programa matinal de Federico Jiménez Losantos en EsRadio (donde dirigió durante un mes un programa de radio en los comienzos de la cadena)1 y en el programa de televisión Los Catedráticos de Libertad Digital TV.
Fue Premio Nacional de Literatura en la modalidad de ensayo en 1988. Premio González Ruano de Periodismo, 2009. Premio Samuel Hadás, 2012. Premio Samuel Toledano, 2013.
Ha trabajado para los diarios El País, Diario 16, El Mundo (de cuyo consejo editorial fue miembro) y La Razón, y para la Cadena COPE (en la tertulia del programa La Mañana cuando era dirigido por Federico Jiménez Losantos).
Soy un seguidor declarado de Albiac, de sus ideas y de su estilo tremendista. La tesis de este libro me ha parecido interesante: la crisis de la figura del padre y de la familia ha llevado a este horror woke. Pero apenas hay menciones a la realidad woke de ahora y a su vinculación con la tesis. Por el contrario, se explaya el autor en lecturas de los clásicos griegos y de historias y personajes de su querida Francia de entreguerras y de posguerra. Queda todo muy desconectado y confuso.