El libro tiene una premisa bonita y un estilo que intenta mezclar caos emocional con romance, y en varios momentos lo logra. Hay frases que se sienten sinceras y escenas que conectan, sobre todo cuando explora el amor en medio de las crisis personales. Por otro lado, sentí como si el autor hubiera dejado ideas potentes a medio camino. Aun así, es una lectura ligera, con chispazos de sensibilidad, que deja uno que otro pensamiento dando vueltas y te hace pensar en el amor de otras formas a las que estás acostumbrada.