Me costó ponerle un puntaje a este libro. 3 me parece medio poco, 4 medio mucho (hagamos de cuenta que puntué 3.5). Lo que me pasa es que es el libro que menos me gustó de Rolón (y leí casi todos). Por un lado los relatos de los casos son súper interesantes, como siempre, y consigue transportarte al momento de la terapia, comprender lo que siente el paciente, lo que lo lleva a actuar o decir de tal o cual manera, incluso te permite cuestionarte algunas cuestiones morales (¿un hombre que deja plantada a su novia antes del casamiento es un hijo de puta, o un tipo que tiene un sufrimiento que lo atormenta y paraliza?). Las intervenciones de Rolón son muy inteligentes y precisas y va acompañando al paciente a transitar el camino para que salga a la luz la verdad que lo angustia. Pero en este caso Rolón decidió, luego de cada relato, introducir algunos conceptos teóricos y esto es lo que, a mi modo de ver personal, considero desacertado. Por un lado se vuelve bastante aburrido, salvo que estés estudiando (aunque en ese caso supongo que ya manejarías esos conceptos), y también creo que se puso en rol de defensor del psicoanálisis; constantemente defendiéndose de ataques que no sé si alguien le habrá hecho y tratando de hacer ver que el psicoanálisis es "más mejor" que otras corrientes. Me pareció bastante innecesario. Hubiera sido más ameno ir introduciendo algunos conceptos en el desarrollo de las historias, más que por separado. Y, por otro lado, anunciarlas como "historias al límite" me pareció también un poco exagerado. Comparando con otros casos que trató en libros anteriores, salvo un par de excepciones, no me parecieron particularmente complicados para hacer hincapié en eso.
En fin, seguiré leyéndolo por supuesto porque siempre es un placer, aunque no coincida un 100% en lo que dice.