Contra la religión es una crítica mordaz y divertida a la religión y sus prácticas. El autor cuestiona las creencias religiosas, la enseñanza de la Biblia y el concepto moderno de “Dios”. Twain presenta una visión alternativa sobre estos temas y pone en tela de juicio las creencias religiosas desde un punto de vista humorístico e irónico.
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Samuel Langhorne Clemens, known by the pen name Mark Twain, was an American writer, humorist and essayist. He was praised as the "greatest humorist the United States has produced," with William Faulkner calling him "the father of American literature." His novels include The Adventures of Tom Sawyer (1876) and its sequel, Adventures of Huckleberry Finn (1884), with the latter often called the "Great American Novel." Twain also wrote A Connecticut Yankee in King Arthur's Court (1889) and Pudd'nhead Wilson (1894), and co-wrote The Gilded Age: A Tale of Today (1873) with Charles Dudley Warner.
Me parecen dudas válidas que se contestan (bastante) reflexión. Se disfruta como siempre que se lee a Mark Twain el estilo de escritura y la creatividad que le pone. Muchas de sus quejas no son directamente contra enseñanzas falsas que la religión ha usado y que los fieles parecen aceptar sin ningún tipo de problema pragmático o moral.
A mi me parece una lectura obligatoria para cualquiera que se diga Cristiano, como una conversación con alguien muy inteligente y que se ve que ha pensado en estos asuntos, para ver qué tanto has pensado tú en ellos.
Esta bien la crítica, pero al final el dios qué el propone pues también peca de lo mismo que el que crítica, permite el mal y por tanto es perverso, además qué es muy ambiguo y mal delimitado, supongo que todo dios y religión debe ser así, vago, por temor a convertirse en filosofía.
Es una colección de pensamiento del autor provenientes de otros textos y ensayos. Pero recogen muchas reflexiones sobre la naturaleza de la religión en la cultura que le tocó vivir. Sin embargo, muchas cosas aún se mantienen vigentes.
Definitivamente hay que ser una persona abierta a leer otras formas de pensar (más cuando se trata de iglesia, Dios, religión, etc). Hablar de religión es difícil por el fanatismo que mucha gente profesa. Y este libro no deja de expresar muchas verdades que la gente religiosa no entiende. Quiero resumir el libro diciendo: el autor no escribió ninguna incongruencia.