El libro más diferente de Javier Castillo, donde todo se tuerce.
🟢 Me toca hacer algo que no tenía pensado, y es escribir una reseña constructiva sobre un autor al que admiro. No es algo fácil ni recomendable que nadie tenga que hacer. Sí, el libro no me ha gustado y no ha sido para mí. Javier ha escrito una historia que, sinceramente, podría haber sido escrita por otra persona, porque a él no lo he sentido presente. Desde mi cuenta pido respeto tanto hacia el autor como hacia mi opinión, que pretende ser objetiva y constructiva.
🟢 El libro no es ni malo ni bueno; depende de cómo te haga sentir, y eso es valioso y comprensible. Nada más abrirlo y leer las primeras 20 páginas ya supe que no me iba a cautivar. La presentación de los hermanos me pareció vacía y fría. Trata un tema que podría calar hondo, pero no llega a hacerlo porque falta profundidad emocional y temática.
Por primera vez, Javier ambienta su historia en localizaciones españolas, como Tenerife. Sin embargo, las descripciones deberían estar más trabajadas y cargadas de sentimiento, para poder transportarnos. Aquí, en cambio, parecen sacadas de una guía turística.
La trama de la desaparición no avanza; el pasado de los hermanos se aborda de forma breve y precipitada, sin llegar a conocerlos bien. La sargento Candela es un personaje con gran potencial, pero se queda desinflado en varios momentos.
A medida que avanzaba la lectura, confiaba en encontrar la acción y el misterio tan característicos de Javier Castillo… pero no los vi. Cuando la historia debería estallar, aparecen tramas de amor bastante previsibles y se abusa de clichés policiales que restan fuerza a la narración.
El desenlace tampoco se entiende bien: todo se resuelve en unas 20 páginas, de forma apresurada y sin demasiado sentido. Escribo esto con todo el dolor del mundo, porque sé lo difícil que es escribir un libro, pero cuando un autor lleva tantos publicados, se espera un nivel más alto.
Es una obra que intenta abarcar demasiados temas —emociones, desapariciones, descripciones— centrados en una sola localización, y el resultado se queda cojo, vacío y frío.
Después de La cordura, Miranda, El juego del alma y La grieta, El susurro del fuego no ha estado a la altura. Espero, Javier, que no te siente mal, porque me gusta leerte y te tengo una gran admiración.
📖 Leedlo si queréis: los libros tienen esa magia de que pueden gustar o no, y lo importante es compartir opiniones con educación y respeto.