Es el año 1920 y la guerra no se toma descanso en el planeta Kepler. Confinados a su continente, los agrícolas de Arvum soportan a punta de cantidad los constantes asedios de los herreros de Fúsura, quienes les diezman las defensas como si fueran de papel al mando de sus armaduras mecánicas, exoesqueletos de combate de seis metros de altura, armados hasta los dientes.
Silvana Silvestre, una joven agrícola de dieciocho años, sabe que la guerra es inevitable y hará lo que sea para salvar a su hermano Oliver de ella. Para su desgracia, tomar el lugar de su hermano se antepone a una premisa más tajante que la una mujer no va al frente de batalla. Para probar su valía, y ser aceptada en lugar de Oliver, Silvana deberá luchar contra la cosmovisión de su especie, contra quienes pretendan entorpecerle el camino y contra su propio carácter apasionado, representado categóricamente en sus ojos esmeralda y carmesí.
Nos encontramos en Kepler, un planeta desgarrado por la guerra entre naciones. En un rincón inhóspito pero rico en metales vive el pueblo de los herreros, cuya avanzada tecnología les permite construir poderosos exoesqueletos de combate. Son pocos, pero letales. Frente a ellos están los agrícolas de Arvum, habitantes de una tierra fértil y poblada, que desde siempre han creído que la cantidad puede compensar cualquier desventaja tecnológica. Silvana Silvestre, una joven agrícola de carácter intenso, decide tomar las riendas de su destino cuando la guerra amenaza con llevarse lo que más ama. Acompañamos su camino para entrar en el Escuadrón Esmeralda Carmesí (una de las unidades de élite de Arvum, donde ya combaten sus hermanos) y convertirse en una de las tiradoras más implacables del continente. Su travesía no solo es física, sino también interna, a cada paso, Silvana se cuestiona lo que le han enseñado, lo que se espera de ella como mujer y lo que significa, realmente, luchar. A través de sus dudas y decisiones, la novela despliega una crítica lúcida y potente a los roles de género y el seguir como “caballo de carreras” lo impuesto por las normas sociales ¿Qué es real? ¿Qué es simplemente una construcción que repetimos sin pensar? Uno de los aspectos más disfrutables de la novela es su construcción temporal. Desde el inicio, sabemos hacia dónde se dirige la historia, pero no el cómo ni el porqué. La mayor parte del relato se desarrolla en el pasado, y a lo largo de la narración vamos descubriendo, en pequeñas rupturas temporales, los pasos que llevaron a la guerra hasta ese punto. . El mundo de Kepler está construido con detalle, l a ambientación es rica sin ser abrumadora. Incluso para quienes no suelen leer ciencia ficción, las descripciones permiten imaginar con claridad los paisajes, la tecnología y la crudeza del campo de batalla sin caer en descripciones infinitas. Eso me encantó ya que no es un género que suelo leer. Respecto al final, no puedo negar que me dolió. No porque sea injusto, sino porque es como la vida misma. Tiene un tono casi filosófico que deja una mezcla de amargura y comprensión. Hay traiciones que duelen más por lo que revelan que por lo que destruyen, pero también hay personajes que, a pesar de sus decisiones, se mantienen fieles a sí mismos. Si les gustan las historias con protagonistas valientes, mundos bien construidos y reflexiones profundas, Esmeralda Carmesí es una lectura que no pueden dejar pasar. Ciencia ficción con corazón, cuestionamientos sociales y una heroína inolvidable. ¡Dense la oportunidad de conocer a Silvana y de dejarse llevar por la guerra en Kepler Si buscan una historia que combine acción, crítica social y una protagonista que desafía todo lo que se espera de ella, Esmeralda Carmesí es una excelente elección. ¿Te atreves a entrar al Escuadrón Esmeralda Carmesí?
En el planeta Kepler la guerra no tiene descanso, los herreros de Fúsura asedian constantemente al continente agrícola de Arvum. Dos naciones enfrentadas, ideologías completamente distintas y una sociedad en que los cambios parecen imposibles . En medio de ese caos aparece Silvana Silvestre, una joven agrícola que se rehúsa a aceptar el destino: que su hermano Oliver sea enviado a luchar. El problema es que en Arvum, las mujeres tienen prohibido ir a la guerra y por ley están destinadas a cumplir un rol reproductivo, pero Silvana no está dispuesta a quedarse de brazos cruzados y va a demostrar que es igual o mejor guerrera que cualquier hombre.
Disfruté bastante esta historia. Desde el comienzo sentí que estaba viendo una película. Me gustó mucho el mundo creado por el autor, especialmente la forma en que plantea la estructura social de cada facción. Por un lado, un pueblo donde lo importante es la cantidad de humanos: las mujeres obligadas a tener muchos hijos y las familias destinadas a luchar y sobrevivir. Por el otro, una nación con gran desarrollo tecnológico, pero sin vínculos familiares, donde incluso la muerte de tus propios compatriotas te favorece para escalar en la sociedad.
Me atrapó la combinación de acción, los giros inesperados y esa tensión que se mantiene a lo largo de la historia, con una protagonista fuerte, testaruda y muy humana. Silvana representa la resistencia, el amor fraternal y esa terquedad necesaria para sobrevivir en un contexto tan hostil. También valoro los constantes cuestionamientos de los personajes y la forma en que cada uno defiende lo que cree correcto. Esa superposición de ideas te lleva a reflexionar sobre varios temas de la trama y deja críticas que realmente vale la pena considerar.
Otro aspecto que me gustó fue la estructura narrativa. La historia comienza en un año específico y luego retrocede en el tiempo para explicar la situación actual de los personajes. El final nos deja en un punto difuso, porque las guerras no se terminan de un día para otro, menos cuando hay quienes buscan perpetuar el conflicto. Cada personaje carga con sus propias convicciones: algunos luchan con firmeza por ellas y en otros apenas empiezan a aparecer grietas en creencias muy arraigadas. Aun así, queda la sensación de esperanza de que en algún momento el equilibrio podrá encontrarse.
Amé el libro. Distopía con ciencia ficción. La construcción del mundo, los personajes, la narrativa, el ritmo del libro 10/10. Amaría otro libro continuando la historia 🙌
Este libro esta dentro del género de la ciencia ficción con distopía. Pero que libro más bueno👏🏻, quede realmente sin palabras y con mucho que pensar luego de terminarlo. Desde su edición hermosa, con mapa a color, ilustraciones e inicios de capítulo memorable. Este libro muestra una historia con una mirada y estudio de la sociología respecto del planeta Kepler, que si bien es un planeta ficticio, se ve una aplicación y visión real al nuestro. Me encanto que a través de una protagonista tan empoderada como Silvana, los sentimientos, las leyes, formas de vida y costumbres se cuestionaran, que ella fuera la semilla de ese cuestionamiento y futuro cambio. Quiero destacar el equilibrio que tuvo el autor de detallar los lugares, culturas y pueblos, y a su vez todo tuviera acción y en el momento preciso como un buen estratega. Mis felicitaciones al autor por gran obra, que necesito que me explique ese final🥹. Totalmente recomendado.