Pour divers que soient les jugements qu'ils portent sur l'essence de la civilisation chinoise, il est deux points sur lesquels les spcialistes s'accordent. Le premier est que la Chine n'a jamais connu ni mme imagin qu'une seule forme de gouvernement, et le second que le dbat d'ides tel qu'il se pratique en Occident depuis les Grecs n'y avait pas cours. Les traductions des trois polmiques que nous prsentons ici ont pour premier objet d'apporter un dmenti ces assertions. "
Aunque la argumentación no es tan elegante como la del Liezi o el Zhuangzi, sobre todo Xi Kang tiene algunos detalles muy interesantes. Es importante avisar que poco tiene que ver con la anarquía, o al menos como se entiende en occidente: crítica de la autoridad exterior. La 'anarquía' oriental tiene más que ver con la autoridad interior: la esclavitud a nuestros propios deseos, prejuicios y costumbres. En ese sentido, tiene más en común con Walden de Thoureau que con Armand, Stirner o (aún menos) Bakunin.
L'introduction souligne bien l'ambivalence du taoïsme (subversif ou conformiste). Bien mieux que les éloges annoncés par le titre, il s'agit d'un recueil de controverses, passionnantes (surtout la première, plus directement politique) et d'une très grande actualité.
Incapable de juger la fidélité de la traduction, je peux toutefois noter la grande élégance du style.
Uno de esos libros que simplemente por existir están bien. Porque son una muestra de que en todos los contextos históricos ha habido voces críticas del orden establecido y las jerarquías incluso en aquellos momentos que desde nuestra concepción se caracterizan por una fuerte legitimación del poder, como en las antiguas dinastías chinas.
Aunque puedan parecer una serie de textos complejos y tan herméticos, toda complejidad se difumina lo suficiente gracias a la introducción que de manera simple y clara te explica el contexto de estos textos, dándote herramientas para entender, al menos los aspectos generales, de la filosofía de estas polémicas y las corrientes en la que se encuadran. Del mismo modo, el texto tiene muchas notas que explican tanto decisiones de traducción y estilo así como conceptos, referencia y la interpretación de algunas citas.
Lo único malo que veo es que hay algunos textos donde la crítica de las instituciones políticoculturales quedan poco claras.
Tendemos a asociar la cultura china con la resignación y la obediencia al poder establecido, pero existen registros históricos que demuestran que hubo intelectuales, como Bao Jingyan y Xi Kang, que no tuvieron miedo en debatir «De la inutilidad de los príncipes», «Sobre el carácter innato del gusto por el estudio» y «Sobre los efectos nocivos de la sociedad para la salud».
'Elogio de la anarquía por dos excéntricos chinos del siglo III' nos ofrece ese interesantísimo y delicioso debate y, de regalo, un prólogo maravillosamente erudito de Jean Levi para introducirnos en la perspectiva filosófica china de la época.