A veces la única forma de asimilar todo cuanto sucede o todo cuanto haya sucedido en el mundo sólo se puede dar cuando lo vemos plasmado “blanco sobre negro”, es decir, sobre un papel donde una sabia pluma actúa como guía y es solamente entonces cuando lo procesamos y asimilamos en toda su dimensión. Sin duda para mí este ha sido el caso al leer este libro.
El análisis que hace Eric Hobsbawm acerca de la génesis y consecuencias que trajo consigo la “doble revolución”, refiriéndose con este término a la Revolución Francesa y a la Industrial, me ha proporcionado una nueva visión de lo que es el mundo actualmente o más bien he podido comprender un poco más los caminos que ha tomado la humanidad para llegar al estado de cosas actual.
Sin duda se trata de un libro muy valioso, escrito por un reconocido intelectual e historiador inglés contemporáneo quien murió recientemente en el año 2012. Sin embargo pienso que el análisis que hace está destinado a un grupo de lectores con ciertos conocimientos del tema o por lo menos con un grado de familiaridad sobre algunos términos y hechos que el autor trae a la palestra una y otra vez con gran soltura. Aunado a lo anterior, considero que su estilo de redacción es letrado, incluso erudito, caracterizado por frases largas, muy largas que desparraman ideas y conocimientos brillantes aquí y allá y que a veces se nos vienen como un torbellino.
El tema principal del libro es expuesto por Hobsbawm a través de sus vastos conocimientos en la materia mismos que desarrolla brillantemente durante su exposición de cómo la Revolución Francesa y la Revolución Industrial marcaron el destino de la civilización actual. A partir de entonces y de manera exponencial el mundo observa una dinámica totalmente diferente en todos sentidos cuyo embrión y fuerza fueron estos acontecimientos.
Las ideas que expone el autor son densas y profundas, desarrolladas prolijamente a lo largo y ancho de cada página, lo que hace que de entrada visualmente se haga pesada la lectura al no haber divisiones de párrafos o separaciones importantes que nos permitan un descanso a nuestro atribulado entendimiento que se esfuerza de manera titánica por asimilar todos los asertos que nos proporcionan los amplísimos conocimientos de Eric Hobsbawm.
El libro por momentos se vuelve pesado y hasta extenuante y nos requiere un esfuerzo mental constante. Creo que no fue un libro para mí, sin embargo reconozco en todo lo que vale los conocimientos del autor de los cuales pude aprender algo y llegar a comprender un poquito más el desarrollo del mundo hasta nuestra época actual. Me permitió entender ciertos eventos y valorar sus consecuencias. Se trata de un análisis lleno de congruencia, cohesión y minuciosidad que seguramente lo disfrutarán aún más los iniciados en el tema.
En un sólo párrafo el autor te puede hacer viajar de Francia a Inglaterra y de ahí a Bélgica, para pasar de inmediato a Brasil o Serbia, tocando temas casi simultáneamente de política, economía, producción textil, artes, geología, religión y otros. Todo esto adosado y sustentado con cifras y citas.
Su documentado y prolijo análisis nos provee de innumerables datos y minuciosos detalles que, en mi caso, al no conocer el contexto en su totalidad no me permitió contrastarlos adecuadamente, lo que finalmente me llevó a no poder dimensionar en su real valía el libro. Esta obra forma parte de un todo conformado por 4 tomos que analiza la historia del mundo hasta el siglo XX. Este volumen comprende del año 1789 al 1848.
Como reflexión podemos mencionar, no sin que se nos contraiga el corazón, que la historia nos reitera cuál es la estrella que gobierna los destinos del ser humano en lo individual y por lo tanto en la sociedad: el interés personal. Y más aún se nos contrae el corazón al reflexionar sobre los arduos y azarosos caminos que ha recorrido la humanidad para tratar de allanar el camino en favor de una mayor igualdad, situación que no sólo no se ha logrado sino que ha profundizado las brechas de inequidad. Esos caminos están llenos de dolor, explotación y humillación para los oprimidos.
Por otra parte el autor analiza cómo de esos caminos surgió una clase capitalista que explota al proletariado de manera inhumana y que además, esa clase capitalista, se arroga el derecho de gobernar al mundo. Parece ser algo inevitable; o es la Monarquía o son los grandes capitalistas, o los líderes socialistas y su grupo quienes serán los opresores de la humanidad. La forma de oprimir al pueblo cambia de forma y de nombre.
Los grandes excedentes de dinero producidos por las ganancias de la industrialización crearon una clase capitalista que a su vez tuvo su contrapartida en una población pobre y cada vez más hambrienta y en mayor número.
Pero en fin, el libro no nos habla únicamente de economía y política ya que Eric Hobsbawm abarca espléndidamente todos los campos del conocimiento y actividad humana, así como su desarrollo y consecuencias para la humanidad en artes, ciencias, religión, movimientos obreros, agricultura, etc.
Una de Las grandes lecciones que me llevo de esta colosal obra es que sin duda la historia es una sucesión lógica de hechos, factores y consecuencias, tan lógica en su materialización que no somos capaces de advertirla con algo de anticipación.