MIGUEL DE UNAMUNO ES DETECTIVE EN ESTE FASCINANTE THRILLER HISTÓRICO
Por el ganador del Premio Internacional de Novela Histórica por la serie «Fernando de Rojas, pesquisidor», con más de cien mil «El Sherlock Holmes del Renacimiento» (El Confidencial)
En el crudo diciembre de 1905, Enrique Maldonado, propietario de las tierras del municipio salamantino de Boada y cacique local, aparece brutalmente apuñalado en las afueras del pueblo. Los vecinos son los principales sospechosos de haberle dado muerte y Unamuno, que escribió un artículo incendiario para denunciar las condiciones de vida de los campesinos boadenses, decide investigar el crimen con la ayuda de Manuel Rivera, abogado defensor de los detenidos, y Teresa Maragall, una misteriosa anarquista.
Conforme vayan apareciendo nuevos cadáveres, el perfil público de Unamuno como intelectual de renombre y polémico rector de la Universidad de Salamanca se verá dividido entre sus valedores y sus detractores, y su carácter indomable se topará con el poder y sus insidias, dificultando las pesquisas y poniendo en peligro muchas vidas, entre ellas la suya.
La crítica ha «Jambrina bebe de los influjos [de Umberto Eco] para relatar tramas en las que los protagonistas son fieles a la historia de España». El Diario de Mallorca
Luis García Jambrina (Zamora, España 1960) es doctor de Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca y profesor titular de la misma. También es crítico literario en el suplemento cultural del diario ABC. Director de los Encuentros de Escritores y Críticos de las Letras Españolas en Verines. Escribe relatos cortos, cuentos novela y ensayo.
Siguiendo la moda de convertir personajes históricos en detectives aficionados, esta vez le ha tocado a don Miguel de Unamuno, filósofo y escritor. Lo encontramos a principio del siglo XX como rector de la Universidad de Salamanca, ocupado con sus clases y su numerosa familia, pero se las arreglará para sacar tiempo e investigar un crimen cometido en Boada, un pueblo cercano a Salamanca.
La ambientación es acertada y hay numerosos detalles que caracterizan bien al personaje de Unamuno, con sus tics y sus obsesiones. Es más, el caso está basado en hechos reales, como la carta que escribió el pueblo de Boada al Presidente de Argentina porque querían emigrar en masa, a consecuencia de las privatizaciones que les habían privado de las tierras comunales. También son reales los artículos que escribieron Unamuno y Maeztu sobre este suceso.
En conjunto es una lectura agradable con trocitos de historia.
Novela corta pero compleja e intensa. Un thriller histórico ambientado en el año 1905, en el que Miguel Unamuno y Manuel Rivera son los dos protagonistas. Unamuno escritor de la época, y Rivera abogado que ayudara a buscar al asesino de Enrique Maldonado, encontrado apuñalado en Boada, municipio salmantino. Enrique Maldonado, asesinado tras dejar a los trabajadores del pueblo sin tierras, en la ruina, y obligándoles a emigrar a Argentina, asique el principal culpable se piensa que será alguien de allí… Así comienza esta novela, que ira aumentando muertes según avanzamos en la historia, a estos dos protagonistas se unirá Teresa, una misteriosa anarquista de la cual Unamuno queda alucinado… Una historia intrigante, la cual tiene hechos reales, con personajes reales y otros ficcionados. Me ha encantado la relación que hace la pareja de protagonistas con otros como son Don Quijote – Sancho, Sherlock y Wattson,. Una novela diferente, etiquetada como thriller pero va mas allá de eso, reflejando una época interesante. No puedo dejar de decir que la ambientación en Salamanca y alrededores me ha gustado mucho.
Tras la serie de “los manuscritos”, con Fernando de Rojas como pesquisidor, “El primer caso de Unamuno” da comienzo a una nueva serie en la que D. Miguel de Unamuno se convierte en detective por obra y gracia de Luis García Jambrina, en una original premisa que toma como inspiración hechos y crímenes reales.
Salamanca, 1905: Enrique Maldonado, el propietario de las tierras del municipio de Boada, aparece brutalmente apuñalado en las afueras del pueblo. Los vecinos se convertirán en los principales sospechosos tras un artículo escrito por Unamuno denunciando sus condiciones de vida. Sintiéndose en deuda con estos, Unamuno decide investigar el crimen junto a Manuel Rivera, el abogado de los acusados, y Teresa Maragall, una misteriosa anarquista.
Nunca había leído nada de su autor, y no negaré que el motivo principal que me impulsó a leer el libro fue el hecho de estar ambientado en Salamanca, mi ciudad. Además de una fantástica ambientación que me ha llevado a recorrer sitios muy reconocibles por los que he pasado cientos de veces, en “El primer caso de Unamuno” he encontrado una historia de lo más entretenida y disfrutable que, sin tener un ritmo endiablado ni decenas de giros de guión, me mantuvo pegado a sus páginas de principio a fin.
El principal acierto de la novela es el tratamiento que el autor da al personaje de Unamuno. Intelectual, filósofo, novelista, articulista, ensayista, dramaturgo, poeta, rector de la universidad de Salamanca, profesor…y ahora detective, o mejor dicho, detective andante, ya que se trata de un Sherlock Holmes un tanto quijotesco, con un equilibrio perfecto entre ambos.
Como todo Holmes, Unamuno necesita de un Watson, encarnado en la figura del abogado Manuel Rivera. Las interacciones entre ambos son un placer para el lector, ya que están sembradas de pinceladas de humor que sirven de alivio en un crimen intensamente relacionado con el trasfondo social y político de la época, y que dio origen a lo que hoy conocemos como “España vaciada”.
Unamuno tenía como interés la búsqueda de la verdad ante todo (“Primero la verdad que la paz”), y esa máxima se traslada al personaje en la ficción, haciendo lo impensable con tal de llegar al fondo del asunto. Su mente racional se verá sacudida por la aparición de Teresa, una enigmática mujer por la que se sentirá fascinado, y que le mostrará que sentimientos e intuición son igual de importantes que la razón.
El autor retrata a Unamuno en su vida cotidiana (junto a su mujer e hijos, dando clase…), lo que acerca el personaje al lector, pero es en su compleja relación con Teresa donde verdaderamente le humaniza, al mostrarnos sus dudas y debilidades, lo que le hace aún más real si cabe.
“El primer caso de Unamuno” supone un fantástico arranque de serie, acercándonos a una época y un personaje que pueden dar mucho juego. Yo, desde luego, estoy deseando leer ya el segundo, el tercero y todos los casos que quieran venir.
Genero policiaco, 269 paginas, 5 horas tiempo de lecturas, narrada en tercera persona, capítulos cortos, 2 protagonistas, un único ámbito temporal y espacial.
Primera novela de una saga de casos policiacos en los que García Jambrina nos presenta como investigador la figura del escritor don Miguel de Unamuno, en el periodo en que fue rector de la Universidad de Salamanca. La obra, o mejor dicho el personaje principal, don Miguel, se inspira en Conan Doyle, y mas concretamente en la gran figura detectivesca, Sherlock Holmes y de su inseparable doctor Watson.
La historia se desarrolla en 1915 y nos presenta la muerte violenta de un terrateniente rural en una pequeña localidad de Salamanca que es imputada a toda la población de la aldea por entender que es una venganza de los aldeanos por la expoliación de sus tierras en beneficio de un preboste de la región.
En la novela se entrecruzan muertes con amoríos, corrupciones, encarcelamientos y experiencias algunas reales y otras ficcionadas de un Unamuno que se presenta en su versión mas personal pero sin obviar su compromiso político con los mas necesitados.
A mi me ha gustado mucho el libro porque te sumerge, convincentemente, en una Salamanca de los principios del siglo XX y relata una historia entretenida y muy bien construida. No obstante, tampoco os oculto que no creo que sea una saga que vuelva a retomar cuando se publiquen próximos títulos.
«Cuanto más deprisa huyas de la muerte, más rápido te acercarás a ella»
¿Se puede aprender historia leyendo novela histórica? La novela de Jambrina es ante todo una novela friccionada con un increíble marco histórico. El hecho que narra, para mí desconocido, ese pueblo salmantino de Boada, que escribe una carta al presidente de Argentina para emigrar todo él a tierras más amables. La ambientación de la época, muy lograda, me enseña que poco cambia esta España nuestra.
Ya el mundo a Unamuno le parecía más incierto, inseguro e inestable, la verdad estaba en tela de juicio, y en diciembre de 1905, todo esto dio lugar a una enorme crisis, un vacío, más caos y desencanto. Esta historia recoge el espíritu de aquellas gentes que pasaban hambre y veían padecer a sus hijos. «Nosotros somos por naturaleza pacífica; como es sabido, preferimos emigrar a exigir las cosas con violencia». Unamuno era uno de esos pensadores que necesitaba rivales a los que enfrentarse, sus enemigos le hacían crecer. «Primero la verdad que la paz». El personaje friccionado y sus diálogos me parecen más que creíbles 👏👏👏.
Enrique Maldonado, propietario de las tierras del municipio salamantino de Boada y cacique local, aparece brutalmente apuñalado en las afueras del pueblo. Los vecinos son los principales sospechosos de haberle dado muerte y Unamuno, que escribió un artículo incendiario para denunciar las condiciones de vida de los campesinos boadenses, decide investigar el crimen con la ayuda de Manuel Rivera, abogado defensor de los detenidos, y Teresa Maragall, una misteriosa anarquista.
Conforme vayan apareciendo nuevos cadáveres, el perfil público de Unamuno como intelectual de renombre y polémico rector de la Universidad de Salamanca se verá dividido entre sus valedores y sus detractores, y su carácter indomable se topará con el poder y sus insidias, dificultando las pesquisas y poniendo en peligro muchas vidas, entre ellas la suya.
Libro fácil de leer, con capítulos no excesivamente cortos, asimilables para contar los hechos ocurridos cada día, siguiendo un buen ritmo de lectura.
Luis García utiliza la figura de Miguel de Unamuno, con ciertas y entendibles licencias literarias para novelar un personaje real, para desentrañar una historia que refleja y gira en torno a los episodios de corrupción, saqueo y venta de tierras comunales a grandes propietarios a principio del siglo XX en las grandes mesetas de explotaciones cerealista y ganaderas que causaron la expulsión de aldeanos de sus tierras y el inicio de lo que hoy se sigue llamando "la España vaciada".
Quizá se echa en falta un argumento más complejo, y una inmersión más lograda en un invierno de Salamanca de los primeros años del siglo XX, donde los paisajes te hagan sentir frío mientras lees. Esto no quita para que esta novela ligera deje buenas sensaciones.
he leído casi toda la serie de Fernando de Rojas con sus manuscritos, así que cuando vi que Luís García Jambrina sacaba nueva serie y esta vez siendo Unamuno el investigador no me faltó ni un segundo para querer leerlo. Miguel de Unamuno junto al abogado Manuel Rivera se verán envueltos en la investigación de la muerte de un cacique local Enrique Maldonado en el pueblo de Boada. Todo el pueblo está acusado ya que Enrique les había quitado varias de las tierras dejándolos sin nada y obligando al pueblo entero a emigrar a Argentina, por lo que el asesino podría ser cualquier vecino del pueblo. Y así ambos al más puro estilo Sherlock Holmes irán indagando en en pueblo mientras se suceden más asesinatos y la aparición de Teresa una anarquista que se unirá también a la investigación. Como siempre Luís consigue con su gran manera de narrar adentramos de lleno en la novela tanto en la investigación del caso como por saber más de la vida y del carácter del gran Miguel de Unamuno, y la ambientación en Salamanca que me ha encantado ya que es una ciudad que no conozco y ahora me han dado muchas ganas de conocer. Una trama que mezcla la realidad del caso de Boada con la ficción del caso de los asesinatos lo que hace una gran novela que te mantiene pegada a sus páginas. En conclusión, un libro que he disfrutado mucho como todo lo que escribe Luís García Jambrina, y que espero con impaciencia otro nuevo caso de Miguel.
Aprovechando la figura de Miguel de Unamuno el autor teje una obra detectivesta al mas puro estilo Sherlock Holmes (de hecho el propio personaje lo utiliza de leitmotiv); aunque la trama o mas bien su resolución final se ve venir lo cierto es que los personajes estan muy bien desarrollados y engarzados y la ambientación está muy conseguida tanto de la época como de la ciudad de Salamanca (se nota que el autor conoce bien la figura de Unamuno en todos los sentidos y mirando sus libros tiene uno especialmente dedicado a él y su muerte), tanto es así que para los que no conocemos mucho la obra ni a la persona de Don Miguel incita a leerlo y descubrir mas cosas. En definitiva, una novela negra diferente que se lee con mucho gusto, además el autor al final comenta que será una serie literaria y los hechos históricos en los que está inspirada la novela.
Justo como el nombre sugiere, tenemos a Miguel de Unamuno convertido en detective, defensor del pobre y el oprimido. La historia se desarrolla en Salamanca entre finales de 1905 y principios de 1906, y está muy por encima basada en un hecho real. Los campesinos de Boada, un pequeño pueblo salmantino, escribieron una carta al presidente de Argentina pidiéndole si podían emigrar allí, pues se habían quedado sin trabajo: sus tierras comunales habían sido vendidas a un terrateniente y ya no tenían qué cultivar. A partir de esa carta, ya se desarrollan los hechos ficticios: aparece asesinado el terrateniente que había comprado las tierras de Boada, y todos dan por hecho que son los propios campesinos quienes lo han matado como venganza por haberse quedado sin sustento.
Como en un Fuenteovejuna a la inversa, Unamuno se convence él solo de que no han sido los del pueblo quienes han matado al señor, y, con la ayuda de un abogado y una joven, bella, inteligentísima, valiente, audaz y heroica anarquista, que además es admiradora suya, empieza a investigar el caso para descubrir al asesino y probar la inocencia de los boadenses. ¿Cómo investiga? Básicamente, esperando que se le abran todas las puertas del pueblo y se le cuenten todos los secretos existentes, porque es un escritor importante y famoso. Y lo bueno es que pasa justo así; apenas hay quien no lo admire y se quede boquiabierto al ver que el ilustrísimo Miguel de Unamuno se para a hablar con un sencillo campesino, hasta el punto de que, si alguno es descortés, ya puedes adivinar que es el malo.
Y esa es precisamente la técnica de investigación y deducción de Unamuno: si a él alguien le parece inocente, es que lo es, y si le parece mala persona, es que tiene algo que ver con el crimen. En un momento en que alguien le pregunta cómo está tan seguro de que cierto tipo es el asesino, responde "porque tiene los ojos llenos de codicia". La solución definitiva la obtiene hablando de una tragedia griega en clase, y simplemente pensando: "Ah, pues esto es lo que ha pasado en Boada, lo mismo que esta obra". Y claro, como es Miguel de f**king Unamuno, solo tiene que ir a la policía y decir "¡Arresten a ese hombre!" para que vayan corriendo a detenerlo. Ya confesará, ya.
La obra no tiene otro objetivo que idealizar hasta lo ridículo la figura de Unamuno. Todos se quedan sin palabras ante él; todos están intimidados o admirados ante su persona; todos se le dirigen con humildad y vergüenza, sin poderse creer que el insigne catedrático y escritor les conceda el honor de unas palabras. En la vida real, cierto, era un autor respetado en los círculos académicos, pero no tenía en absoluto el tipo de fama en que la gente la calle jadee al verlo pasar, y un alcalde diga delante de sus votantes que en su pueblo no hay una fonda digna de que él se siente a tomar un bocado. Vamos, que todo el mundo - menos los malos, claro, porque se tiene que ver que son malos - trata a Unamuno como si fuera el puñetero Ramsés II.
La "investigación", consistente en suposiciones y pálpitos de Unamuno y sus dos satélites - el abogado y la bellísima, valiente, intrépida, empoderada anarquista - es de risa, y mira que a mí me impresionan las tramas detectivescas más simples. Hay una escena propia de los Simpson: Unamuno y el abogado, de noche y armados con pistolas, están espiando la casa del terrateniente, a ver a quién pillan. Sale el capataz del terrateniente cargando un fardo sospechoso, lo deja en el suelo y comienza a cavar una fosa. Unamuno y el abogado no necesitan más: salen y encañonan al tipo, armando un Cristo y amenazándolo con toda clase de medidas legales... para darse cuenta de que el fardo es el cadáver de un perro, y el capataz les explique que ha muerto de pena después de que su amo fuera asesinado. ¿Qué hacen Unamuno y el abogado? Se chulean, le dicen al tipo que "por esta vez se ha librado", y se comprometen a dejar de rondar la casa de noche y con armas "a cambio de que él no los denuncie". Claro, menudo bastardo sería el tío si quisiera denunciar a alguien que ha allanado una propiedad privada y lo ha amenazado a punta de pistola por intentar enterrar un perro.
En fin, un disparate. No funciona ni como novela "inspirada" en un personaje real, ni como novela detectivesca; es absurda, predecible, y muy exasperante con la continua adulación de Unamuno, a quien el autor presenta como un hombre tan grande y lleno de honor, que piensa en ponerle los cuernos a su mujer, ¡¡pero no se los pone!!
Los amigos del thriller histórico nacional recordarán a Jambrina por su serie de los manuscritos, protagonizada por Fernando de Rojas. En esta nueva saga (porque ya os confirmo que será el primero pero no el último caso de nuestro nuevo detective), Miguel de Unamuno se convierte en un Sherlock Holmes en potencia, investigando un crimen que, por desgracia, parece tener relación con un artículo incendiario que Unamuno publicó para denunciar las condiciones de vida de los campesinos frente a la codicia de los terratenientes.
En esta novela de ficción, encontraréis historias basadas en hechos reales. No existieron tales crímenes en Boada, pero sí el de Matilla de los Caños del Río, que sucede 25 años antes de la trama de Jambrina. El autor también refleja su alto conocimiento sobre el personaje de Unamuno, prueba de ello es su puesto como director de la revista Cuadernos de la Cátedra Miguel de Unamuno y la amplia bibliografía que comparte en las últimas páginas del libro.
"El primer caso de Unamuno" presenta una trama intrigante que mantiene el interés a lo largo de la historia. La narrativa fluye con fluidez, permitiendo al lector sumergirse en el momento histórico creado por el autor. Sin embargo, a pesar de estos aspectos positivos, mi intuición me hizo dar con la resolución del caso bastante temprano, por lo que en mi fuero interno deseaba que hubiese algún giro argumental que me sorprendiese.
No descarto leer las próximas entregas de Unamuno, y por supuesto adentrarme en la serie predecesora, ya que "El manuscrito de piedra" está en mi lista de pendientes desde hace algunos años.
Nunca imaginé que la figura de Unamuno pudiera dar tanto de si, y mucho menos convertirse en un investigador de un crimen. Es impresionante el transfondo histórico de la novela y la forma en la que Jambrina perfila la figura biográfica de Unamuno.
Novelas de las que más disfruto, menos de 300 páginas, capítulos cortos con mucho ritmo y sin exceso de florituras literarias. La historia es lo suficientemente potente como para tenerte enganchado al libro.
El protagonista de la novela es Unamuno y su carácter y forma de ser está muy bien implementado. No tiene filtros, no tiene barreras dialécticas y mucho menos escudo contra la ignorancia de la gente. Va de frente y te hace en muchos momentos reír, aunque a veces peca de un pelín borde. Me ha gustado muchísimo, le coges cariño enseguida y empatizas con él. Gran acierto por parte del autor a la hora de gestionar esta creación literaria del escritor.
Esperando más entregas del detective andante. Esto promete y mucho.
Tras la exitosa serie de novelas protagonizadas por Fernando de Rojas, Luis García Jambrina toma como protagonista a Miguel de Unamuno. . La trama arranca cuando todos los vecinos de Boda, quieren emigrar debido a las malas condiciones en la que viven. Miguel de Unamuno publica un artículo tratando el tema y muy poco después, el cacique del pueblo aparece asesinado. . Unamuno ya tiene el puesto de rector en la universidad de Salamanca y aunque a él las criticas no le afectan, siente como en círculos le hacen el vacío. . Esto hará que se implique en la investigación por su cuenta y riesgo junto con el abogado que está defendiendo a los acusados del crimen ( vecinos del pueblo) . Unamuno está seguro de que los vecinos están siendo acusados injustamente y esto le creará más de un quebradero de cabeza. . Es una novela que me ha entretenido bastante. Es cierto que no tiene un ritmo trepidante, pero la ambientación en esa España rural de principios del siglo pasado, hace que la lectura sea entretenida. . También me ha gustado como el autor juega con el lector y es importante adivinar lo que finalmente ocurre.
Una lectura agradable, datos y anécdotas de la vida de Don Miguel de Unamuno el filólogo, es el inicio según el escritor de una saga de novela. Se deja querer.
El primer caso de Unamuno… y probablemente el último que lea.
El libro resulta relativamente entretenido y de lectura ligera. Destaca especialmente por su riqueza léxica y una sintaxis cuidada, además de lograr, en gran parte, que el lector sienta que está inmerso en 1905 a través del habla de los personajes, aunque ciertos elementos del contenido no terminan de encajar con esa ambientación.
Sin embargo, en términos narrativos, la novela presenta varios puntos débiles. En primer lugar, el misterio carece de sorpresa y resulta previsible desde las primeras páginas. Los personajes sospechosos no cuentan con motivaciones realmente creíbles, lo que facilita que el lector intuya rápidamente la identidad del culpable. Además, el desarrollo de la investigación tampoco aporta tensión ni giros significativos: el detective Unamuno tiene un papel bastante pasivo, ya que son otros personajes quienes le proporcionan prácticamente todas las pistas.
El desenlace, a mi juicio, es el aspecto más cuestionable. Hasta ese punto, la novela se mantenía en un nivel aceptable, pero la resolución del caso resulta forzada. Unamuno "descubre" al asesino de una forma que recuerda al conocido monólogo de Gila: — Ha sido Jack el Destripador. — ¿Y cómo lo sabe? — Porque soy Sherlock Holmes, ¡y a callar todo el mundo!
En este caso, el protagonista formula una hipótesis que todos los personajes aceptan sin cuestionamiento alguno, a pesar de la ausencia de pruebas contundentes como un arma, testigos o confesiones. Para reforzar el dramatismo, el asesino, de manera poco coherente con lo expuesto en las 200 páginas previas, intenta huir, lo que desemboca en una escena de acción que no termina de funcionar. Además, el cierre deja entrever que los poderosos serán juzgados por diversos crímenes, lo que contradice la imagen de intocabilidad que se había construido a lo largo de la novela.
En cuanto al personaje femenino principal, aunque se percibe la intención del autor de darle una presencia relevante, su desarrollo no termina de ser convincente.
En definitiva, se trata de una obra con un estilo narrativo que evoca el inicio del siglo XX, pero que en algunos diálogos y planteamientos parece influida por un enfoque presentista.
A pesar de sus limitaciones, creo que este libro puede resultar atractivo para muchos lectores y, si logra despertar interés por la figura de Unamuno y su obra, ya habrá cumplido un propósito valioso. No ha sido una lectura para mí, quizás porque he explorado ampliamente este género y he encontrado propuestas más sólidas, pero reconozco que puede ser una opción interesante para quienes busquen una aproximación ligera a este tipo de narrativas.
“Demasiadas mudanzas para mí. Y, sin embargo, aquello que debería cambiar o desaparecer se mantiene inalterado: la injusticia, la desigualdad, la explotación, la opresión de las mujeres, las clases sociales…” ~ El primer caso de Unamuno de Luis García Jambrina.
Ambientada en Salamanca a comienzos del siglo XX, entre el ambiente rural y el académico. Miguel de Unamuno se erige como defensor de Boada, un pueblo acusado de haber asesinado al cacique del mismo. de esta manera acaba inmerso, junto con su abogado Manuel Rivera en la investigación del crimen, en un contexto político y social en el que la prensa tiene un gran poder; la política la manejan cuatro; las instituciones tienen que mirar siempre para otro lado; y los cambios tecnológicos se suceden rápidamente –maticemos que hablamos de la época del ferrocarril y la irrupción del automóvil, algo que parece estresar a nuestro amigo Unamuno–.
No cabe duda de que el plato fuerte de esta historia es el propio Miguel de Unamuno y el ambiente español de comienzos del siglo XX, sin dejar atrás el estilo del autor en la narración. Llena de toques irónicos y con un trasfondo de alegato a la imaginación y a la literatura en nuestras vidas, la historia avanza sin prisa y sin pausa y sirve de herramienta para trasladarnos a esa España, ambiente político incluido.
Decir que la historia es ficción pero se basa en hechos reales y esa mezcla es también otro punto fuerte de lo que va a ser una saga con Unamuno como investigador.
Este libro lleva casi diez días dando vueltas en mi mesilla y en dos me lo he fulminado. Nada más que aportar 🫣, creo que eso lo dice todo.
Ya que mi reseña viene cargadita de spoilers, voy a obviar la sinopsis de la novela.
No sé ni por donde empezar. Primero, por lo que más rabia me dio: los falsos tintes feministas que se extienden a lo largo de toda la obra. El autor no para de ensalzar el valor que poseen las mujeres y lo azotadas que están por esta sociedad, pero es un poco extraño que solo aparezca una mujer relevante en la historia (Teresa Maragall) que, a parte de seducir a Unamuno, es la única mujer que ayuda a resolver el caso. Existe un test llamado "Test Bechdel" que analiza la brecha de género en peliculas y en libros. Sorpresa: ¡no lo pasa!
Para más inri, nos presenta un Unamuno monógamo, superenamorado de su mujer, a la cual ni en sueños podría engañar. Pero claro, aparece Teresa y, sin ni siquiera insinuarse ni nada por el estilo, hace que Unamuno caiga rendido a sus pies. Otra vez la mujer siendo la culpable de los actos del hombre...
Por otro lado, es un libro muy, pero que muy previsible. Cualquiera que esté acostumbrado a la novela negra sabe desde el minuto 0 que el asesino es Juan Maldonado.
Si algo tengo que destacar es lo bien escrito que está (no me esperaba menos de un doctor en Filología) y la forma maravillosa en la que ha conseguido plasmar el espíritu del gran Unamuno.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Uno de los géneros (si se puede llamar así) que más fuerza han tomado durante los últimos años ha sido el de coger un personaje histórico para resolver un crimen. Este autor ya lo hizo con Fernando de Rojas y otros ejemplos son Ángela Merkel o la reina Isabel II Ahora bien, esto no es necesariamente malo. Solo poco original y de hecho tienes donde comparar. El problema es que no sabe unir la parte histórica con la ficción. Unamuno intenta ser un Sherlock Holmes de baratillo. No deduce nada. El personaje de Teresa es insulso. Lo gracioso es que estuve en una conferencia del autor y dijo que era lo que más gustó a los lectores. Pues para mí no. Está puesto a calzador sobre todo con tal de intentar traer el libro Teresa y traer un romance. No le pega a Unamuno tener un escarceo amoroso por otra parte. El principio era bueno la ejecución fue pésima aunque hablándolo con mi padre puede que solo fuese un autor que intentara ordeñar un género pasado, en el que el primero tuviese su gracia. No sé si le daré una segunda oportunidad con su primera novela o con su secuela. Que por cierto será el primero de varios. Siendo acusado incluso asesinato en Méjico, pero eso es otra historia
Viajamos a Salamanca en el año 1905 para conocer a nuestro protagonista Miguel de Unamuno. Escritor, filósofo y rector de la Universidad de Salamanca, investigará el crimen de Enrique Maldonado, propietario de las tierras del municipio salamantino de Boada. Unas pesquisas que desentrañara en compañia de Manuel Rivera el abogado defensor de los habitantes de Boada y acusados de cometer el asesinato.
La ambientación y los personajes tan reales y bien caracterizados me han gustado mucho. No hay exceso de descripciones solo las justas y necesarias para poder entrar de lleno en la historia y no perder el interés a lo largo de la lectura.
Me ha gustado mucho el estilo de narración del autor al igual que el curso que siguen los personajes en la investigación con los escasos recursos de los que disponen y que tan bien aprovechan.
Hay una historia de amor que para mí gusto sobra de cara a la trama principal pero a su vez las reflexiones de Unamuno sobre este tema me han parecido interesantes.
El final queda cerrado y aún siendo previsible me ha gustado.
El autor ya nos informa que este libro pretende ser la primera entrega de una serie literaria sobre Miguel de Unamuno por lo que toca esperar al siguiente.
3 🎓. Unamuno, detective andante en la provincia de Salamanca.
Como misterio se queda corto, en cuanto aparece un determinado personaje ya sabemos por dónde van los tiros. Como paseo turístico por Salamanca, habiendo vivido allí unos cuantos años, también se queda corto: sí, coge la C/Toro, cruza la Plaza de los Bandos, ve a Teresa por la C/Compañía, se refugia en el convento de San Esteban... Pero poco más. Está más atinado en cuanto a la crítica social de la provincia: caciques—matonismo, religiosidad exagerada, mente cerrada...; y al hablarnos de la personalidad de Unamuno. Es con estos dos aspectos con los que me quedo.
Una forma muy original y diferente de ir conociendo a Miguel de Unamuno; no el erudito, sino el de a pie, el de estar por casa, conociendo sus anecdotas, su vida familiar y hasta algunos rasgos de su trabajo diario, bien como escritos o como rector de la Universidad
Ambientada en Salamanca a comienzos del siglo XX y bajo el trasfondo de un hecho real, Unamuno se verá casi que por casualidad convertido en investigador, un Sherlock Holmes a quien no le faltará su Watson, reencarnado en la figura de un abogado llamado Manuel Rivera Una pareja que promete deleitarnos con más casos
Amena, adictiva, muy didáctica, divertida, irónica y con todo un cambio político, social y cultural que nuestro personaje ya ve venir y no logra por supuesto predecir
3,5; Entretenido, bien ambientado, un Unamuno creíble, con mucho del verdadero, y una Salamanca y un campo charro muy bien descrito. Como novela negra muy flojita, pero lo a demás, compensa. Dan ganas de ir a Salamanca mañana mismo, a tomarse algo en el Novelty.
¡Muy buenas tardes! Hoy os traigo la reseña de #elprimercasodeunamuno de #luisgarciajambrina y publicada por @alfaguaraes, a quien agradezco el envío del ejemplar. En esta historia nos encontramos a Miguel de Unamuno, el famoso escritor y filosofo español, convertido en una especie de detective andante, mezcla de Don Quijote y de ese detective tan extravagante que empieza a sonar desde las islas británicas: Sherlock Holmes. Miguel se ve envuelto de manera indirecta en la investigación del asesinato de uno de los terratenientes de Boada (Salamanca) tras la escritura de un artículo en un periódico, en el que se posicionaba a favor de los vecinos por querer emigrar a Argentina al haber perdido estos las tierras de las que vivían y ser señalados como culpables del asesinato. 🔎 ¿Qué os digo? Thriller histórico. Mi género favorito. Personajes reales, hechos reales y algunos ficcionados para darle “chicha” a la historia. De fondo, numerosos temas que parecen más actuales de lo que verdaderamente pensamos, como puede ser la España vaciada. Ya se hablaba largo y tendido a principios del siglo XX. Terratenientes que compraban tierras comunales expropiadas ilegalmente a aquellos que las trabajaban. La moral. Los ataques anarquistas… y en estas que aparece un personaje Teresa Maragall, joven anarquista, que dará nombre a los famosos poemas de Don Miguel. Una diatriba constante entre lo que es moralmente correcto y lo que no. Unos cimientos éticos que corren el peligro de colapsar. 📃 Una documentación excepcional, el autor nos muestra al final del libro todas las referencias bibliográficas de las que se ha valido para inspirarse en la historia. Yo no sé para ustedes, pero para mí es un libro muy recomendable y me encanta saber que será la primera de muchas (espero) entregas. ¿Necesitáis más para animaros? Contadme!
El mayor idiota de todos soy yo, que quede claro. Sólo porque aparece "Unamuno" y Salamanca, me la he tragado.
La novela es realmente mala. Los personajes son idiotas y solo avanzan en la trama a golpes de tontería de los otros; los diálogos son de obra teatral infantil y hay personajes que existen para mantener la cuota de la corrección, pintados de rosa. Lo que más salta a la vista desde casi el principio es la falta de dotes de Unamuno para...para cualquier cosa, pero como detective es apoteósico. Incapaz de hacer una deducción, en una ocasión hace un método inductivo completamente innecesario e inútil...un desastre, vaya.
Un whodunnit interesante a partir de un hecho real de la vida de Unamuno. La idea es muy buena, así como la ambientación a principios del siglo XX. Sin embargo, el estilo de la prosa deja bastante que desear. Lo mismo sucede con la trama romántica, que a pesar de ser un juego bastante interesante con el poemario unamuniano "Teresa: rimas de un poeta desconocido", suena impostada y superficial. En fin, un libro entretenido del que esperaba bastante más.