Gustavo Rodríguez (Lima, 1968) es escritor y comunicador. Ha publicado las novelas "La furia de Aquiles" y "La risa de tu madre", esta última, finalista del Premio Herralde. Su novela "La semana tiene siete mujeres" fue finalista del premio Planeta-Casamérica. "Cocinero en su tinta" es su novela más reciente.
Las distinciones a la creatividad que ha obtenido en su faceta como comunicador son numerosas. Campañas suyas han movilizado a su país en varias oportunidades: basta recordar la que originó el “Día del Pisco” en 2003 luego de iniciar una guerra comercial con Chile. En el año 2006 el Consejo Nacional de Educación le confirió el Premio al Periodismo en la categoría Internet. Ha sido condecorado por su aporte creativo al país por el Indecopi y varias campañas suyas han sido emitidas en TV europea y estadounidense en especiales sobre la mejor publicidad del mundo.
Es columnista del diario El Comercio de Lima y colaborador habitual de la revista Etiqueta Negra. También es cofundador del Proyecto Recreo, una iniciativa para llevar la lectura a las escuelas del Perú.
"Si escribir es contar las pendejadas de tus amigos, entonces cualquier baboso es escritor" EXACTO HUEVÓN. Por eso este libro es maravilloso. Lindo. Hermoso. Muy bonito. Qué lindo ser adolescente.
Entretenida historia que me hizo viajar a ciertos lugares de mi adolescencia y luego de mi época universitaria, especialmente durante la década de los 80 y principios de los 90. Lo compré cuando estuve en Lima el año pasado para conocer un poco más de la literatura Peruana, resultado que por cierto me dejó más que satisfecho. La crítica que le puedo hacer guarda relación con algunos ajustes en la dinámica del relato, que a veces hace que el lector se pierda un poco, aunque al final se comprende el por qué de su estructura; lo anterior puede tener como explicación que al ser la ópera prima del autor, su estilo aún no estaba depurado, lo que se perdona (de hecho al principio de esta edición existe una nota explicativa del autor que va en este mismo sentido). Quiero leer más de sus obras, ya que me intriga mucho saber más de la sociedad Peruana, de sus ciudades y múltiples pueblos, puesto que si bien cada país de Latinoamérica es diferente, creo que estamos rodeados de las mismas experiencias que sin duda forman parte de una historia que nos es común. Recomendable para quienes quieran volver al pasado y recordar los avatares que rodearon nuestra juventud.
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Un libro que te embarca en la máquina del tiempo hacia lo oscura que puede ser la adolescencia, con sus inseguridades, miedos, fracasos y furias para un joven de provincia de clase media baja, que busca salir adelante en una ciudad nueva. Ideales que pueden girar 360° de un momento a otro, amigos que cambian como si el ambiente de la capital los manipulara y moldeara a su antojo, haciendo desconocida y débil la amistad forjada en Trujillo en los años ochenta. Y que aún hoy se podría replicar en muchas ciudades del mundo. Sin duda este libro es uno de esos que te hacen calzar en los zapatos de todos los personajes de la novela. Un día puedes ser Aquiles y otro cualquiera de los amigos que lo acompañan a la entrada de la juventud vivida entre apagones, terrorismo, anécdotas, racismo, complejos y anhelos de superación personal.
La furia de Aquiles confirma que Gustavo Rodríguez sabe apretar donde duele: familia, duelos y secretos que revientan tarde o temprano. Con humor filoso y observación quirúrgica, la novela expone heridas viejas que todos fingimos olvidar. No todo golpea con la misma fuerza, pero cuando acierta, deja moretones.
Un libro que expone algunas de las partes más oscuras de la adolescencia; la batalla de los sentimientos encontrados y el valor de la amistad. La narración activa te mantiene interesado en el libro. Una lectura disfrutable.
Esta novela ha sido una maquina transportadora hacia mis recuerdos del colegio y amistades. La etapa de la adolescencia todavía no se me acaba, aun así, los relatos contados me dicen que debo añorarla mientras dure.
Sin conocer al autor y tampoco la trama, me embarque esa esta lectura que supo despertar mi interés desde el prólogo, donde el autor, como tal, le dedica lineas a Aquiles, el protagonista del libro.
Sucede en Lima, mi ciudad, a mediados de los años 80. Donde los apagones, el terrorismo, el racismo, clasismo y los complejos influían fuertemente a la sociedad. Aquiles, joven trujillano de clase media, viaja a Lima para estudiar arquitectura en una universidad de la capital. A través de Aquiles y de sus mejores amigos, vivimos las inseguridades, miedos y sueños de unos jóvenes que entran a la vida adulta. Es un retroceder en el tiempo a esa juventud donde amas, celebras y te aventuras como si fueras invencible y donde las torpezas, deslices y errores que cometes al creerte autosuficiente se graban en tu conciencia. Los primeros amores, los primeros trabajos y responsabilidades, las enviadas, los celos, las traiciones, la familia y los amigos. Una etapa de cambios, de querer encajar, de querer surgir y resaltar, pero donde el grupo aveces manipula y dificulta el vuelo. Una historia contemporanea con un estilo dinámico y cómplice. Se hace referencia a comerciales de la época y a los modismos que te sumergen más en la trama. Una historia honesta, como si el autor quisiera reconciliarse con su yo de juventud.
Para mi ha sido una buena lectura, me hizo mirar atrás y abrazar (con toda su mochila) a mi yo impetuoso y alocado de mis años mozos.
#bgchallenge2021 : Con personajes que van a la universidad
L'adolescenza, si sa, è un periodo difficile. E lo è ancora di più se per una serie di scelte, coincidenze e situazioni un ragazzo si ritrova a perdere i suoi due migliori amici, a vederli allontanare pur vivendo sotto lo stesso tetto, a trovarsi escluso dai loro scherzi e dalle loro bravate. È quello che succede ad Aquiles quando non passa il test della facoltà di Architettura e deve pensare a carriere alternative, a mettere la testa a posto e a cominciare a lavorare, mentre Cabeto e Mirko, gli amici di sempre, iniziano a frequentare il bulletto Chacho e si godono la vita come solo degli studenti universitari in una grande città, lontani dal loro paesino, possono fare. In questo romanzo troviamo riflesse la gelosia, la rabbia, la voglia di emergere, le sofferenze e le scorribande tipiche di quell'età così delicata e turbolenta. E penso che la storia si apprezzi maggiormente se si è usciti da poco dall'adolescenza, in modo da poter osservare i personaggi con un distacco ironico che però non esclude la comprensione dei loro stati d'animo. Narrato in modo fresco e mai noioso, il libro d'esordio del peruviano Gustavo Rodríguez dipinge un ritrato piuttosto fedele degli amori e delle delusioni di un ragazzo lacerato tra la voglia di diventare se stesso e quella di non perdere il contatto con gli amici di sempre.