Es una historia que te atrapa desde el principio. Me ha gustado mucho cómo juega con esa calma que de repente se rompe, reflejando perfectamente el lío que llevan los protagonistas en la cabeza. La autora logra que "necesites" saber por qué se separaron y qué intenciones ocultan esas miradas de su reencuentro. Al final, el reencuentro es su oportunidad para darse cuenta de que no han terminado, pero para eso tienen que superar sus miedos. En resumen: Me ha parecido una lectura preciosa. Tiene de todo: momentos de risa, mucha emoción y, sobre todo, mucho sentimiento. Al final, lo que mueve a Héctor y a Aldo es el amor, y eso se nota en cada paso que dan.