Me gustó bastante la forma en que la autora presenta esta historia.
El escenario es la Inglaterra de 1645, más especificamente el pueblo rural de Manningtree. Durante este periodo Inglaterra esta en una guerra contra los papistas y esto causa -además de descontento- hambruna y miseria.
Por otra parte, tenemos a la sociedad rural de Manningtree enteramente volcada al puritanismo. Eso se refleja a la perfección en las descripciones de la vestimenta, el comportamiento, y la forma de hablar de los personajes.
En este pueblo hay un grupo de mujeres del que se sospecha que son brujas. Y si bien dichas mujeres pueden realizar su vida normal en el pueblo, las murmuraciones están presentes.
Las acusaciones graves comienzan luego de un desafortunado incidente y la llegada del señor Hopkins. Es este personaje el que convertira las murmuraciones en una casería de brujas ya que siente que ha sido elegido para dicha tarea.
Vemos la perspectiva de Hopkins y también vemos la perspectiva Rebecca West, una joven que es acusada de brujería.
Me gustó también que la autora haga este contraste entre los personajes, para mostrarnos ambos puntos de vista.
El punto de vista de Rebecca, nos muestra las expectativas que la sociedad esperaba de las mujeres en aquella época, asi como tambien las limitaciones -que eran muchas- y sus miedos.
En lo personal, amé como a través de Rebecca conocemos todas estas limitaciones injustas, creo que es un personaje redondo que pasa por muchas cosas y creo que vale totalmente la pena conocer.
Lo que NO me gustó: A veces las descripciones sobre criaturas oscuras para ayudar a crear una atmosfera, sobrecargaban de forma innecesaria el capítulo y se perdía el punto. En más de una ocasión tuve que volver a empezar capítulos porque me perdía en dichas descripciones.
Pero dejando eso de lado, el libro merece la pena, lo recomiendo.