Fue una lectura estimulante, fresca y cercana. Carmen tiene estilo y personalidad, la personaje comparte momentos emocionantes de su vida y el relato me recuerda un poco textos en donde un ritmo natural y orgánico da paso a momentos inusitadamente conmovedores, presentados con tacto y una actitud honesta y auténtica. Tuve la impresión, a medida que progresaba la narración, de que en la misma medida que se revelaban algunos momentos históricos esclarecedores, se abría algo en la relación lector-personaje, como si se diera vuelta la tortilla, se rompieran todos los platos sobre la mesa y llegara el momento de manifestar cosas más importantes que una simple comida pasajera, un plato de fondo informe cocido con palabras y amigas y secreto y deseo y redención y libertad y aventura, que dejan con gusto a amor y memoria en el kokoro.
Es un libro muuuuy entretenido, las historias son cautivadoras, algunas chistosas, otras emotivas. Se sentía como estar viéndola en tiktok. Definitivamente es para mayores de 18 años.
Me uní a la “Pistola manía” después de no poder escapar a la explosión que causó en redes sociales. Es una novela muy fácil de leer; no dura más de dos días si te lo propones. Aquí nos encontramos con la historia de Romina, una chilena nacida en el sur del país, que decide irse a vivir a Australia, donde opta por una profesión poco convencional: stripper.
El libro consta de distintos capítulos en los que se relatan las aventuras de Romina en el strip club; sin embargo, también existe una historia central que se va desarrollando a lo largo de todo el texto. Es una lectura muy entretenida: algunos capítulos son francamente divertidos y otros bastante perturbadores, lo que vuelve la experiencia impredecible y atrapante. Algo que no me gustó del todo es que, en la primera mitad del libro, uno lee la historia del personaje ficticio de Romina Pistolas, pero a medida que avanza la narración este personaje comienza a confundirse con la historia real de la autora. Esto genera cierta ambigüedad, ya que no queda claro qué es ficción y qué es autobiográfico. Personalmente, habría preferido que todo se mantuviera en la ficción o que fuera completamente autobiográfico. Por otra parte, resulta interesante conocer cómo funciona el mundo del trabajo sexual, cuáles son sus reglas y a qué se enfrentan las mujeres que se desempeñan en él, un ámbito que sigue siendo desconocido para muchos.
Me quedo de este libro con el valor de la amistad y la conexión entre personas que se genera en casi cualquier trabajo, sin importar si eres empresario o stripper. Este libro no trata solo sobre bailar sin ropa; habla de lo que significa formar comunidad y familia, y de cómo esos vínculos ayudan a las personas a resistir y persistir, incluso frente a las adversidades de la vida.
Llegué al libro por el morbo y la popularidad, pero ganó cada estrella por las distintas historias de diversas mujeres que cuenta. Puede que nunca te hayas planteado siquiera trabajar de stripper, pero es más que seguro que al menos un par de las historias de Romina te resonarán. O las de sus compañeras o las de mujeres de su familia.
Una historia amena y rápida de leer, para temas que deberían ser mucho más conversados.
No sé si fue porque me encanta el chisme pero a mí me encantó este libro. Lo empecé y no paré más 10/10 excelente servicio. Pero mi tema es que ahora quiero conocer a todas las personas que se mencionan en el libro. Sobretodo los que eran muy minos. SOBRETODO EL JUGADOR DE RUGBY jajjajajaja
Ameeee, nada que decir, Romina es una seca, hace que el libro se sienta como cuando una amiga te está contando su vida, ansiosa espero el próximo libro✨✨