Corre el año 1533, la joven princesa Quispe llega desde tierras incaicas a la ciudadela de Samaipata. Una tribu rebelde y guerrera la secuestra en malón y la lleva a territorio mesopotámico. Ella los seduce en el derrotero y pronto se erige como "la diosa que les faltaba". Así, con esa historia, delirante y delirada, empieza Misiones, de Iosi Havilio.
La novela, dividida en tres partes, se completa con una historia que transcurre en la actualidad y una obra de teatro. La narración abarca las misiones jesuíticas y llega temporalmente hasta lo que queda de ruinas y documentos. Havilio rescata a un personaje principal de novelas anteriores, Opendoor y Paraísos, para darle cierre a la trilogía con una narración en la que no faltan la maestría y experimentación con procedimientos y una prosa tan sensible como sofisticada, que colocan a Misiones como la cumbre de su obra.
Iosi Havilio es un escritor y guionista argentino.
Formado en filosofía, música y cine, en 2006 publicó Opendoor, su primera novela junto a la editorial argentina Entropía. En abril de 2009, el mismo libro fue editado en España por Caballo de Troya. Opendoor narra en primera persona la experiencia de una joven veterinaria en el entorno rural cercano a un hospital siquiátrico. El debut de Havilio fue bien recibido por la crítica.
Posteriormente, Havilio participó de la antología Buenos Aires/Escala 1:1 (Entropía, 2008) y de la edición española de La Joven Guardia (Belacqua, 2009). En 2010 publicó Estocolmo, su segunda novela, que relata la historia de un homosexual chileno exiliado en Suecia luego del golpe de Estado de 1973 y que regresa a su país luego de treinta años.
En 2011, Opendoor fue traducida al inglés por la editorial And Other Stories.
Paraísos (Mondadori, 2012) es su tercer libro publicado. La novela retoma los personajes de Opendoor explorando un universo urbano.
Está bien, no me logró convencer del todo, pero tiene buenos momentos. Está dividido en tres partes y creo que la primera es la mejor; la segunda es francamente olvidable excepto por una breve escena; la tercera (es una obra de teatro en un acto) es bastante pasable, me hizo reír y reflexionar (y eso siempre está bueno en literatura).